Desde su nacimiento como centro de estudios y documentación en 1964, la Fundación Sancho el Sabio Vital mantiene los mismos objetivos: recopilar, ordenar, conservar y difundir documentación referida a la cultura vasca. En 1993 amplia sus objetivos creando una Sección de Archivos Familiares recopilando archivos de difícil consulta, para ponerla a disposición de los investigadores, al llegar a unos acuerdos con los propietarios, quienes depositan temporalmente su documentación a cambio de su organización, tratamiento documental y digitalización. En el año 1998 Caja Vital Kutxa adquiere un fondo de fotografías antiguas del País Vasco y lo deposita en Fundación Sancho el Sabio, creándose la sección de Fototeca. El fondo archivístico de Sancho el Sabio sigue desarrollándose desde entonces gracias a los depósitos de archivos documentales, fotográficos y audiovisuales de personas, familias o entidades relevantes de los territorios vascos, especializándose en los archivos privados y en los archivos bancarios vascos.