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Autoretza erregistroa
Phillips, Caroline
Pertsona · Nacimiento: 1964

Caroline Phillips (Oakland, Kalifornia, 1964) musikari eta enpresari euskalduna da, Ameriketako Estatu Batuetan sortua eta Lapurdin kokatua 1992. urtetik. Mixel Ducau senarrarekin Bidaia taldean eta beste zenbait musika proiektutan parte hartu izan du, eta Euskal Herriko Garapen Kontseiluko presidente izana da 2015 eta 2019 urteen artean.

Biografia
Jatorri anitzeko familia estatubatuar batean hazi zen Caroline Phillips Oakland-en, Kalifornian. Aita Azerbaijangoa du, baina haurtxoa zela banatu ziren gurasoak eta ama ezkondu zenean aitaordearen abizena hartu zuen, eta hura erabili du harrezkero.

Literatura ikasketak egin zuen Parisko Sorbona unibertsitatean, eta kantu klasikoan ere trebatu zen formalki. 1989an Kaliforniara itzuli zen ordenagailu bidezko orkestrazio musikala ikastera. AEBetan ezagutu zuen Mixel Ducau (gerora ezkondu ziren), eta haren bidez euskal kultura. 1992an Euskal Herrira etorri eta Baionan bizitzen hasi zen. Euskaldunberria da, eta poliglota bat: Ingelesez, frantzesez, italieraz eta euskaraz mintzatzen da eta gazteleraz ere nahiko ongi moldatzen da.

Ekintzailetza
1996an sortu zuen Phillips Internet Consulting (gerora PIC Digital berrizendatua) Interneteko komunikazio zerbitzuetako enpresa eta bertako zuzendari izan da harrezkero.

Zenbait TED konferentzia antolatzen lan egin izan du (TEDxBasqueCountry izenekoak, 2010 eta 2013 artean), eta halako bilkura batean zarrabetea nola jo azaltzen bideo entzutetsua egin zuen.

Ipar Euskal Herriko bizitza sozial eta ekonomikoan inplikatzeko prestu agertu izan da Phillips eta Euskal Herriko Garapen Kontseilukan zenbait postu bete izan ditu 2004tik: 2008tik 2015era presidente-orde eta 2015etik 2019ra presidente, arrazoi pertsonalengatik dimititu zuen arte.

2019tik Lantegiak elkarteko presidente da.

Musika ibilbidea
Kantu klasikoan trebatua, soprano ahotsa du kantari gisa. Pianoa eta sintetizadoreak ere jotzen dit, eta piano-ahotsarekin jazz aretoetan eta hoteletako musikari lan egin izan du. Zarrabetea ere jotzen du.

Mixel Ducau senarrarekin folk estiloaren inguruko lanak egin izan ditu, lehenbizi Mixel Ducau & Caroline Phillips izenarekin, eta gero Bidaia talde izena hartuz.

Pertsona · 1700/03/24 - 1767/09/02

Juan Francés de Iribarren Echevarría (Sangüesa, baut. 24 de marzo de 1700 - Málaga, 2 de septiembre de 1767) fue un compositor y organista español del Barroco tardío. Se le considera uno de los más grandes compositores españoles de los dos primeros tercios del siglo XVIII.

Biografía:
Hijo de Juan Francés de Iribarren y Águeda de Echevarría. No se conoce con exactitud el día de su nacimiento, pero se sabe que fue bautizado el 24 de marzo de 1699 en la Iglesia de Santiago el Mayor de Sangüesa. Se sabe poco de su infancia y juventud en su localidad pero es muy probable que fuese niño cantor y comenzase a adquirir habilidad con el órgano a una edad temprana.

Posteriormente marchó a Madrid donde ingresó como niño cantor en el Colegio de Niños Cantorcicos, que era la institución dependiente de la Real Capilla en la que se formaban los niños cantores. En aquella época, el director de esta institución fue el famoso compositor y organista José de Torres, quién en 1717 recomendó a Francés de Iribarren para el puesto de organista en la Catedral de Salamanca, puesto que le fue concedido a la temprana edad de 18 años. En éste puesto permaneció durante 16 años, hasta 1733. Durante esta estancia su trabajo no fue únicamente de organista, sino que, como él mismo declara, también se dedica a “suplir al maestro Micieces en la composición, por su ancianidad”.

Posteriormente, se presentó por concurso oposición a la plaza de maestro de capilla de la Catedral de Málaga, donde obtuvo el segundo puesto detrás de Manuel Martínez Delgado, que falleció y no pudo tomar posesión de la plaza. El 1 de octubre de 1733, Francés de Iribarren fue nombrado maestro de capilla de la catedral. Allí permaneció hasta su muerte. Durante sus 34 años de servicio en la catedral de Málaga trabajó intensamente, componiendo un gran número de obras y reorganizando la capilla musical de la catedral y proponiendo a José Carlos Guerra, poeta de la Capilla Real, como compositor de las letras de los villancicos a cantar. En 1737, creó el Archivo de Música, al que donó toda su producción escrita hasta la fecha y la posterior, que hoy en día es uno de los más importantes de España.

Su prestigio quedó demostrado cuando, en 1741, le ofrecieron el puesto de maestro de capilla en la Catedral de Valladolid, por lo que el cabildo de Málaga tuvo que subirle el sueldo para evitar su marcha.

Debido a su mal estado de salud, el 16 de abril de 1766 renunció a su puesto en la catedral. Falleció el año siguiente, el 2 de septiembre de 1767, y fue enterrado en la catedral.

Estilo:
Rafael Mitjana habla de dos estilos de composición en la obra de Iribarren: “uno superficial, exterior y muy brillante… y otro, severo, grandioso, y muy puro que nos parece acorde con su manera de sentir”. Mitjana se refiere a los estilos italiano e hispano, respectivamente. Iribarren es el prototipo de compositor barroco tardío, con influencias italianas pero que no abandona la tradición eclesiástica inspirada en las composiciones del Siglo de Oro español. Sus obras, además de estar cuidadosamente tratadas, responden a una gran variedad de funciones litúrgicas, estilos compositivos, texturas y formas. Con toda seguridad, el estilo italiano lo aprendió en Madrid por influencia de José de Torres, su maestro, quien tomaba como modelo a Francesco Gasparini.

A través de su obra puede verse en el compositor una evolución del estilo. En las obras de sus primeros años puede verse un afán por presentar sus piezas importantes con una gran variedad de recursos polifónicos, contrapuntísticos y tímbricamente contrastantes, propio de la estética barroca y que recuerda en ocasiones a Haendel. En cambio, en los últimos años vemos en sus obras una mayor simplicidad, con melodías más diáfanas y equilibradas, características del estilo “galante”, que será el precedente del Clasicismo.

Obras:
De su etapa de maestro de capilla de la Catedral de Salamanca, sólo se han conservado en el archivo de ella 18 obras. Sin embargo, en el Archivo de Música de la Catedral de Málaga, que él mismo fundó, se han conservado cerca de 1000 composiciones. También se encuentran obras suyas en muchas catedrales y en muchos archivos españoles.

521 piezas vocales en español:
390 villancicos
109 cantatas
22 arias
385 piezas vocales en latín:
120 motetes
69 salmos
39 antífonas
27 misas
26 lamentaciones
25 himnos
21 misereres
19 magníficats
14 secuencias
6 responsorios
5 invitatorios
5 nunc dimittis
4 oficios de difuntos
3 lecciones
1 Stabat Mater
1 letanía
Además compuso algunas piezas instrumentales para órgano, y existen otras obras sin catalogar.

Discografía:
1990 - Cantatas Barrocas Españolas del siglo XVIII. Elvira Padín. Miguel Ángel Tallante. Conjunto instrumental. Ministerio de Educación y Ciencia. MEC 1017 CD. Madrid.
1994 - Barroco español. Vol.1."Mas no puede ser". Villancicos, cantatas y otras obras. Al Ayre Español. Eduardo López Banzo (dir.). Deutsche Harmonia Mundi, 05472 77325 2.
2005 - Villancicos y Cantadas. Sacred Songs And Dances from Latin America and Spain. El Mundo. Richard Savino. Koch International Classics 7654.
2007 - Iribarren: Salmos, villancicos y cantadas. Nova Lux Ensemble de la Coral de Cámara de Pamplona. RTVE música.
2008 - Serpiente Venenosa. Música en las Catedrales de Málaga y Cádiz en el siglo XVIII. Orquesta Barroca de Sevilla y Coro Barroco de Andalucía. Diego Fasolis (director). Con María Espada (soprano), David Sagastume. Almaviva DS 0150
2008 Monumentos Sonoros de la Catedral de Málaga. "Música en honor de San Ciriaco y Santa Paula", Capilla de Música "Maestro Iribarren", dir. Antonio del Pino.
2008 Monumentos Sonoros de la Catedral de Málaga. "Música en honor de la Inmaculada Concepción", Capilla de Música "Maestro Iribarren", dir. Antonio del Pino.
2009 - Arde el furor intrépido. Música de la catedral de Málaga en el siglo XVIII. Orquesta Barroca de Sevilla. Diego Fasolis. Con María Espada y José Hernández Pastor (contratenor). OBS-Prometeo OBS 01

Ugarte Aiastui, Xabier
Pertsona · 1953 - 2024

Xabier Ugarte Aiastui (Oñati, 1953-2024) musikaria, idazlea eta euskaltzalea izan zen.

Lanbidez informatikaria, baina oso gaztea zela murgildu zen musikaren munduan. Oñatiko hainbat musika taldetan jo zuen gitarra. Hainbat ikerketa egin zituen barreiaturik zeuden musika liburu eta partiturak berreskuratzeko eta argitaratzeko, esate baterako Aita Madinaren piezak berreskuratzen.[1] Oñatiko musikari, konpositore eta musika zuzendarien biografia eta lanak argitaratu zituen.

Euskalgintzaren alorrean, Oñatiko Laixan euskara elkartearen sortzaileetarikoa ere bada.

Oñatibia Audela, Juan
Pertsona · 1911/11/24 - 1979/06/30

Escritor, músico y euskerólogo guipuzcoano. Nace en Oiartzun el 24-11-1911 y fallece el 30 de junio de 1979.

Licenciado en Derecho por la Universidad de Zaragoza. Compositor de música vasca y txistulari. Con él comienza la saga de los Oñatibia. Fue cofundador de "Eusko Ikasleak" de Zaragoza, entidad con sede en casa de los Estornés Lasa, de Espoz y Mina 7. Formó allí la banda de txistularis con sus hermanos José y Manu. Las clases de euskera eran atendidas por Dionisio Oñatibia y Ramón Dorronsoro. Las actividades de los hermanos Oñatibia culminaron en un gran festival organizado por "Eusko Ikasleak" en el Frontón Aragonés. Los dinámicos Oñatibia estaban en el txistu, la danza y la pelota.

Exiliado por la guerra de 1936, se estableció en París, donde se integró en un selecto grupo de artistas vascos que preparaba la Embajada Cultural Vasca "Eresoinka" cuyo responsable era Manu de la Sota. En torno al Lendakari José Antonio de Aguirre se agrupaba la élite del arte vasco de 1930: Gabriel Olaizola, director del coro; Jesús Luis Esnaola, del grupo de danzas; Jordá Gallastegui, compositor. Entre los solistas, el tenor Ramón Laboyda, creador del "Saski Naski Pozpoliña" donostiarra, Pepita Embil y Matilde Zabalbeaskoa, sopranos de la misma entidad. Los Oñatibia estaban representados por José en el grupo de danzas y Juan, de txistu primero.

En la República Dominicana se reunieron en 1939 Eusebio de Irujo, Juan Oñatibia, Iñaki de Urreiztieta, José Estornés, Jesús Galíndez y otros vascos que iban a México, Miami, etc. Juan Oñatibia formó inmediatamente un coro cuya primera actuación fue en el Colegio Colón, ilustrando una conferencia de Galíndez. Después lo llevó a la radio. El coro de Juan Oñatibia fue solicitado para un funeral masónico. El dictador Trujillo comunicó su deseo de oirlo en su residencia. La respuesta de Oñatibia fue disolverlo.

En 1940 embarcó para La Guayra. En Caracas se integró en "Ekin", grupo cultural donde figuraban Iñaki de Urreiztieta, Miguel Pelai, José Estornés, Andoni Arocena, Santxo de Beurko entre otros. Allí se generó la revista "Euzkadi". Creó un ochote con algunos de los citados y su hermano José. En 1946 fundó y dirigió en Caracas el Semanario "Argia", que continuaría publicando en Nueva York hasta 1958. Cursó estudios de órgano, composición y dirección en el "New York College of Music". Creó el "Euzkadi Group", espectáculo de canto coral, danzas y escenificaciones de la tópica vida vasca. El espectáculo recorrió varias veces los Estados Unidos. En 1954 la "Folkways and Songs" le grabó un disco de cantos vascos con música de txistu interpretados por él mismo. Ante la desaparición de Jesús Galíndez, delegado del Gobierno Vasco en New York, el lehendakari Aguirre nombró para este cargo a Juan Oñatibia, en el que sirvió de 1954 a 1963. En su libro de memorias Juan Oñatibia nos lo revela con brevedad:"Galíndez fue de Francia a Sto. Domingo. Yo también, en mi ida a Venezuela pasé por Santo Domingo y allí lo conocí. Vino a vivir a New York. Más tarde Galíndez fue nombrado delegado de Euzkadi; Y ahora yo... Pues él había desaparecido".

En la gestación del "Euzkadi Group" había intervenido su hermano Manu. Los Olaeta, Bitor y Lourdes, pusieron a punto el grupo de danzaris. Tere Oñatibia, hermana de Yon, preparó la vestimenta. En el "Euskadi Group" de Oñatibia actuaban, además de los citados, las cantantes Maritxu Ezkurra y Emili Idoyaga, los txistularis Olaeta, Iriarte y Beobide; Manu Oñatibia y él mismo.

Tras un exilio de más de un cuarto de siglo vuelve a Euskal Herria en 1963. Inmediatamente se dedica a la enseñanza del euskera y a la preparación de profesores. Imparte sin descanso clases de euskera por la radio y los periódicos, tarea difícil en plena dictadura. En colaboración con la Escuela Tagore de Barcelona, organizó en Loiola cursillos de especialización para profesores y andereños de ikastolas (1968-1971). El año 1965 publica su Euskera Irrati Bidez. Método de euskera radiofónico, que conoció 10 ediciones. La última refundida bajo el título Erriaren euskera batua. Creó también el método Jolas Bidez, para la enseñanza del euskera a los niños mediante cantos, ritmo y danzas. Fue fundador y director de la Coral Laurtaun, de Oiartzun.

Compositor de música religiosa y folklórica, abarcó también la música para txistu, órgano y orquesta. Creó varias danzas vascas: "Donibane", "Eni danza", "Mirandaola", etc.

En el período último de la dictadura logró introducir en la prensa sus lecciones de Euskera. Otra faceta de su actividad es la creación de la editora de discos "Usandizaga" donde publicó, entre otros, Himnos Marianos del País Vasco, interpretados por la coral Usandizaga. La segunda serie fue dedicada a la música coral vasca. Publicó además una colección de cuentos clásicos traducidos al euskera, intentando llenar el vacío existente en ese aspecto.

Semanas antes de su muerte, presentó en la Universidad de París su tesis doctoral sobre Análisis morfológico del euskera. Estructuras generales de la lengua. Le fue concedido el doctorado de tercer ciclo a título póstumo con la calificación de "très bien" el 22-03-1983. Invitado varias veces por la Universidad de Reno (Nevada) a dar cursos de euskera, preparación de bandas de txistularis y dantzaris. Sus actividades en el Oeste Americano se reflejarán en "Newsletter", órgano del The basque studies program, publicación de la Universidad de Reno. Era miembro correspondiente de "Euskaltzaindia", y miembro de número de "Euskerazaintza", academia popular del euskera. El impacto de su desaparición se tradujo en homenajes continuos (Universidades de "Nevada-Reno", Sorbona, Diputación de Guipúzcoa, Sociedad cultural "Haize Garbia" de Hendaya). Su pueblo celebró varios actos en su honor. La prensa vasca, ("Goiz Argi", "Saski Naski", etc.) le dedicó amplios espacios, así como la revista de la Universidad de Reno, ya citada.

Azpiazu, José de
Pertsona · 1912/05/26 - 1986/12/27

Guitarrista y compositor. Nació en Oñati, Gipuzkoa, el 26 del mayo de 1912. Murió el 27 de diciembre de 1986.

A los seis años ingresó en la Schola Cantorum parroquial. Siendo aún niño recibió unas orientaciones de su tío Ángel Iriarte y emprendió con entusiasmo el estudio de la armonía, contrapunto y composición de forma autodidacta.

En 1950 se traslada a Suiza donde, recomendado por Andrés Segovia, lo nombraron profesor en los Conservatorios de Ginebra y Lausanna, cargos que desempeñó de 1950 a 1964. Comienza desde este momento una incesante actividad musical dando conciertos, emisiones de radio y televisión y realizando una importante labor de investigación por archivos y bibliotecas de Europa recuperando música antigua de vihuela y laúd. Asimismo publica las transcripciones de esta música antigua y composiciones propias.

A partir de 1964 renuncia a la docencia para dedicarse junto a su hija Lupe al concertismo, la publicación de discos, la composición, la creación de una amplia biblioteca de obras para guitarra y la colaboración con diversos medios especializados como Ritmo de Madrid, The Guitar Review de Nueva York, BMG, de Londres, Il Fronimo de Milán o La Guitare, de París.

José de Azpiazu dejó un importantísimo catálogo tanto en cantidad como en calidad de obras transcritas y originales, así como numerosos discos grabados.

Comenzó una labor de investigación, que tanto le apasionaba, por los archivos y bibliotecas de Europa recuperando para la guitarra música antigua; así como a publicar transcripciones y composiciones propias por las editoriales más importantes de todo el mundo.

Ansorena Miranda, José Luis
Pertsona · 1942 - 2019/05/01

José Luis Ansorena Miranda, nacido en San Sebastián, estudió Armonía, Composición y Piano con Luis Urteaga y Beltrán Pagola en el Conservatorio de Música de su ciudad natal. En 1942 ingresó en el Seminario de Capuchinos en Alsasua, donde cursó estudios sacerdotales y musicales. En 1953, fue ordenado sacerdote y en los años siguientes dirigió coros en Pamplona, Zaragoza y Errenteria.

Cuando llegó a Errenteria, fundó el coro Andra Mari y Parrokiako Gaztedia en 1966. Al mismo tiempo, fue el director del Otxote Karnaba. En 1967, funda el coro infantil Orereta; en 1972, el ochote femenino Alai y en 1976 fundó el coro de jóvenes Oinarri.

Para promover la difusión de la música creada por compositores vascos, creó el festival Musikaste en Errenteria en 1973 y posteriormente, en 1974, fundó ERESBIL con el fin de preservar el patrimonio musical vasco.

Trabajó como organista en todos los lugares donde ejerció de sacerdote. Escribió un gran número de artículos, libros y catálogos sobre la biografía de Aita Donostia, así como también Norberto Almandoz, José María Usandizaga, Pablo Sorozabal y los catálogos de música de Aita Donostia. También compuso música religiosa y música para coro.

Gracias a esta labor, Errenteria se ha convertido en un referente en la música, no sólo en lo que se refiere a la interpretación, sino también en la preservación y expansión del patrimonio musical vasco. Murió el 1 de mayo de 2019.

Labéguerie, Mixel
Erakunde korporatiboa · 1921/03/04 - 1980/07/28

Mixel Labéguerie (Uztaritze, Lapurdi, 1921eko martxoaren 4a - Tolosa, Okzitania, 1980ko uztailaren 28a) euskal abeslaria eta politikaria izan zen, Euskal Kantagintza Berriaren aita. Bi disko txiki eta zortzi abesti baino ez zituen grabatu, baina hori aski izan zen euskal kantagintzari bide berria irekitzeko. Konpromisoa eta lirikotasuna uztartu zituen kantuetan, gitarra soilaren laguntzaz. Eusko aberriari eta euskarari zien maitasuna argi erakusten zuten haren abestiek, eta eusko abertzaleen ahotan erruz zabaldu zen haren Gazteri berria kanta. Gaztetik euskal kulturan murgildu zen, baina azken urteak politikagintzan eman zituen. Lanbidez medikua izateaz gain, Kanboko (Lapurdi) alkatea izan zen, eta diputatu eta senatari Parisen.

Bizitza:
Haurtzaroa eta ikasle denbora
Mixel Labégueriek amarengandik jaso zuen musikaren zaletasuna; ama musikaria zuen, eta, pianoa jotzeaz gain, ikastaroak ematen zituen. Guraso eta haurrideengandik jaso zuen euskara. Ikasketak fraideekin egin zituen.

Hilario Olazaran kaputxinoa Lekaroztik Uztaritzera eraman zuten, eta harekin ikasi zuten musika jotzen Labéguerie anaiek: Mixelek txistua, Josephek atabala. Gero, Uztaritzen sortuko zen lehen dantza taldean hasi zen. Piarres Lafitte ere ezagutu zuen, eta hark eragin handia izan zuen Labéguerie gaztearengan, arazo sozial eta nazionalaren kontzientzia hartzen hasiko baitzen.

Mediku ikasketak egin zituen, Bordelen. Ordurako bazuen euskal kulturarekiko zaletasuna. Bordelen euskal gramatika landu zuen, eta Irrintzi izeneko kanta-dantza bat sortu zuen. Hego Euskal Herrian gerra hasi zenean, handik alde egindako hainbat iheslari ezagutu zituen, eta parte hartu zuen Francoren eta nazien kontrako espioi lanetan.

Kulturgintzan eta politikagintzan abiatzen
Hogei urte doi zituelarik, Uztaritzen sortutako Aintzina agerkarian dantza, festa eta kantuen gaineko artikuluak idazten hasi zen. Pertsona ezagunak ibili ziren Aintzinaren inguruan: Marc Legasse, Aita Donostia, Piarres Xarriton, Piarres Lafitte, Madeleine Jauregiberri...

  1. urtean, Euskaldun Gazteen Batasuna sortu zen. Euskara sustatzea eta Euskal Herriaren batasuna ziren elkartearen helburu nagusiak, eta Labégueriek hastapenetik hartu zuen parte mugimendu hartan Irrintzi taldearen izenean. Musikan, dantzan, antzerkian eta euskararen irakaskuntzan egin zuen lan. Urte haietan inguruko herrietako berrogeita hamar kantu inguru bildu zituen, baita haien berri eman ere. Horrez gainera, parte hartu zuen Eusko Ikaskuntzako 1948ko eta 1954ko biltzarretan. Bertsozale porrokatua zen Labéguerie, eta, besteak beste, epailea izan zen 36ko gerraren ondoren egindako Euskal Herriko Lehen Bertsolari Txapelketan. Euskalzaleen Biltzarreko lehendakaria ere izan zen, eta euskaltzain urgazlea.

« - Zein izan dira zu markatu zaituzten erreferenteak, eta Ipar Euskal Herria markatu dutenak?

  • Lehena Piarres Xarriton. Euskal Munduan sartu nintzen berari esker, eta gaur egun ezagutzen dugun Euskal Herriaren zati bat horrelakoa da berari esker. Ekonomia arloan inportantea izan zen Jean Errekart, barnealdeko laborantza munduarentzat. Politikan, Mixel Labegerie, euskal nortasuna pizten lagundu zuelako. Kulturan, Piarres Lartzabal, abertzale ez ziren anitz abertzaletu zirelako haren antzerkiei esker.

Laurek lagundu zuten jendeen mentalitatea aldatzen. Badira ere gehiago: Piarres Lafitte, Marc Legasse, Telesforo Monzon, Mixel Berhokoirigoin... »
—Xipri Arbelbide

Euskal Kantagintza Berriaren sortzaile:
Kantagintzan erabakigarria izan zen Mixel Labéguerieren ekarpena. Georges Brassens, Jacques Brel eta orduko abeslari frantziar berritzaileen eragina jaso eta euskal kantagintzara ekarri zuen. Labéguerie Euskal Kantagintza Berriaren sortzailea izan zen; gitarra batekin kantu alai eta konprometituak egitea posible zela erakutsi zuen. Jose Angel Irigarai Ez Dok Amairu taldeko kide ohi eta idazlearen hitzetan, «berak erakutsi zigun tradizioari begira egotea eta irekia egotea bateragarriak zirela, ez zirela kontrajarriak. Gu hemengoak eta unibertsalak izan gintezkeela. Eta erakutsi zigun posible zela hemendik kantak sortzea».

60ko hamarkadaren hasieran, Labéguerieren lehen kantak hasi ziren ezagutzen. Kantaldirik ez zegoenez, lagun artean zabaldu ziren abesti haiek. Ez dago argi noiz agertu ziren lehen aldiz disko batean: iturri batzuek 1961. urtean izan zela diote; beste batzuek, berriz, 1963. urtean izan zela. Baionako Goiztiri diskoetxeak eman zuen argitara, eta lau kantu zituen: Bakearen urtxoa, Gudari euskaldunen kantua, Aurtxo aurtxoa (Piarres Larzabalen hitzekin) eta Primaderako liliak. Azken kanta hori autobiografikoa omen da, eta hainbat urte geroago Benito Lertxundik bertsio ezagun bat egin zuen.

Diskoaren azalean ikurrin bat eta gitarra bat agertzen ziren. Gitarra soil batez kantatutako abestiak ziren. Sortu berriak ziren euskal irratiek ezagutarazi zituzten diskoko kantuak, eta laster kontrabandoaren pieza preziatua bihurtu zen Hego Euskal Herrian. 1963. urtean, beste disko txiki bat grabatu zuen, berriro ere Goiztiriren eskutik. Hartan ere lau abesti zeuden: Astoa balaan, Gatua Pitxitxi, Ezkilaren kantua eta Gazteri berria. Azken abesti horren letra Piarres Larzabalena da, eta askatasun gosez zegoen Euskal Herriko gazteriaren himno bihurtu zen berehala.

Diskoak Ximun Haranen etxean grabatu zituen, Eneko Labéguerie semeak gogoan duen moduan: «Simun Haran pilotari ona izana da, onenetarikoa, eta magnetofono zahar batekin grabatzen ibiltzen huen herrietan. Magnetofono horrekin grabatu zioan aitari ere, garai horretarako ez zegok gaizki grabazioa. Ikusten dizkiat oraindik, etxean, Kanboko koruko hamar tipo, Simun Haranen magnetofonoarekin, aitak Gu gira Euskadiko abesten zuen, eta errepikatzerakoan korukoek abesten zuten»

Bi disko txiki, zortzi abesti, hori besterik ez. Nolanahi ere, bi diskook aro berri bat zabaldu zuten euskal kantagintzan, eta handik urte gutxira Ez Dok Amairu taldeak hurrengo katebegia osatu zuen. Talde horren sortzaileetakoa izan zen Xabier Lete kantariaren esanetan, «Labéguerieren diskoek, batez ere lehenak, izugarrizko garrantzia izan zuten euskal kanta herrikoiaren estilo aldaketan: gitarra soilez lagunduriko kantak baitziren, ahots partikular bezain apal eta arruntez kantaturikoak, molde komertzialei zegozkien amaneramendu eta sofistikazio guztietatik urruti».

Mixel Labégueriek beste kanta ezagun bat idatzi zuen, Nafarra, oi nafarra, baina ez zuen inoiz grabatu. Eneko Labéguerieren Nafarra diskoan agertu zen lehen aldiz, 1972. urtean, Mixelen beste bi kanturekin batera. «Disko bat egin behar genuela esan zidan. Berak Nafarra, oi nafarra egina zeukan eta esan zidan: "Hire abestiarekin eta nere hiruekin diskoa egingo diagu". Nik abestu nituen kantak. Hirugarren diskoa izan zen eta hor bukatu zen». Eneko Labégueriek aitaren bidetik segitu zuen, hasieran Guk taldean, gero bakarlari gisa. 1999. urtean Nafarra, oi nafarra kanta berreskuratu zuen Nazio berria izeneko diskoan (Elkar, 1999). Halaber, Aritzak taldeak Mixel Labéguerieren kantuak bildu ditu pare bat diskotan.

Abertzalea
Baina, kulturan ez ezik, politikan ere izerdi asko botatakoa zen Mixel Labéguerie. 1963ko apirilaren 15ean aurkeztu zen Enbata mugimendu abertzalearen sortzaileetako bat izan zen, Jean Louis Davant, Jakes Abeberri, Ximun Haran eta beste hainbatekin batera. Handik gutxira, ordea, mugimendutik urrundu zen, kristau-demokraziara hurbildu, eta Centre Démocrate alderdian sartu zen.

«Enbatatik aldendu banintzen, ez zen helburuekin bat ez netorrelako, metodo kontuagatik baizik», zioen Labégueriek. «Espainiako demokrazia giristinoarekin harreman hertsiak baditut eta PNV/EAJ hortan da. Sabino Arana Goiriren abertzalegoa hertsia eta arrazista zen. Nik etnien Europa nahi dut... denen gainetik izanen den europar nazionean ikusten dut Euskadi».

Euskal Herriko politikari zegokionez, bada, abertzalea zen, EAJren ingurunekoa ideologiaz (1980an, Gernikako Estatututik irtendako Eusko Legebiltzarraren eratze ekitaldian izan zen, bai eta EAJren Aberri Egunean ere); alabaina, frantziar Estatuko politikan parte hartzeagatik hainbat abertzaleren kritikak jaso zituen.

Bortizkeriaren aurka agertu zen beti. Berak moldatu bertso hauetan garbi erran zuen ez zuela nolanahiko Euskal Herria nahi:

« Aberriaren askatasunaz profetak
mintzo denetan,
Zauri guzien erremedioa dadukate
hitz batean.

Nik ere nahi dut Askatasuna,
izaitekotan gizonarena.
Nik ere nahi dut Askatasuna
izaitekotan gizonarena.

Xori txikiak, kaiolan denak,
askatasuna zertako?
Libratu eta erortzen bada arranoaren
meneko!
Euskal Herrian ere badugu
mendietako arrano,
Euskal xoriak daduzkatenak beren
menean esklabo. »
Mixel Labéguerie

Kargu politikoak:

  1. urtean Kanboko alkate izendatu zuten lehen aldiz; 1971n, berriz hautatu zuten, eta 1977an hirugarrenez. Horrez gainera, Ezpeleta kantonamenduko kontseilari nagusi izan zen Pauen. Kargu hori hil arte atxiki zuen Labégueriek. Parisen ere ibili zen politika lanetan. 1962an diputatu hautatu zuten. 1967an, ordea, De Gaulleren aldekoa zen Michel Intxauspe izan zuen aurkari, eta diputatu kargua galdu zuen. Baina Parisa itzuli zen Labéguerie, 1974an senatari hautatu baitzuten. Kargu hori ere hil arte izan zuen.

Heriotza:
Zazpi urtean, bost bihotzeko jasan zituen. 1980ko uztailaren 28an hil zen, Tolosako ospitalean (Okzitania, Frantzia), bihotz ebakuntza batean. Haren azken agurrean lau mila lagun inguru elkartu ziren Kanbon. Hil zeneko 25. urteurrena bete zenean, omenaldia egin zitzaion Kanbon, Herriko Etxeak eta Euskal Kultur Erakundeak antolatuta.

Lanak:

  • Lehenengo diskoa (1961 edo 1963. urtea)
  • Bakearen urtxoa
  • Gudari euskaldunen kantua
  • Aurtxo aurtxoa (Piarres Larzabalen hitzekin)
  • Primaderako liliak
  • Bigarren diskoa (1963)
  • Astoa balaan
  • Gatua Pitxitxi
  • Ezkilaren kantua
  • Gazteri berria (Piarres Larzabalen hitzekin)
  • Bere seme Eneko Labéguerieren Nafarra diskoan (1972)
  • Nafarra, oi nafarra
Pertsona · 1886/01/10 - 1956/08/30

José Gonzalo Zulaika Arregi, José Antonio Donostia o Aita Donostia (en castellano, Padre Donostia) (San Sebastián, 10 de enero de 1886-30 de agosto de 1956) fue un escritor, compositor, musicólogo y organista español.

Biografía:
Comenzó sus estudios musicales en 1896 en la población de Lecároz, valle de Baztán (Navarra), y a la edad de 11 años compuso su primera obra, Diana (1897), para orquesta. En 1908, tras hacerse sacerdote, amplió su formación musical en Barcelona, y entre 1912 y 1918 compuso su obra Preludios vascos, un conjunto de obras populares arregladas para piano. Llegó en 1932 a ser euskaltzain, es decir, miembro de la Real Academia de la Lengua Vasca (Euskaltzaindia).

Su primer profesor de violín fue Toribio Mugica en el colegio de Marianistas y continuó estudiando con el violinista ciego Eleuterio Ibarguren. A los diez años ingresó como alumno en el seminario de Lecároz, donde hizo el bachillerato, el noviciado y los estudios eclesiásticos —fue ordenado sacerdote en 1908— y allí ejerció de profesor hasta 1918. Estudió con el profesor Ismael Etxezarra piano, armonía y composición. Más tarde, entre 1908 y 1911, estudió contrapunto con Adrián Esquerrá en Barcelona; composición con Bernando Gabiola en San Sebastián, y en los años 1920 y 1921 perfeccionó estudios con Eugenio Cools en París. Maduró además su formación gregoriana en varias abadías benedictinas: Silos (1909), Besalú (1915) y Solesmes (después de 1920). Cuando salió de Lecároz en 1918, ya había descollado como compositor, folclorista, articulista, conferenciante y profesor. Como compositor contaba con una extensa producción desde la temprana Diana compuesta a los 11 años: abundante música de cámara de los comienzos de la juventud, numerosas obras corales, melodías con piano, piezas de órgano, canciones y los Preludios vascos que le habían dado merecido renombre. Como folclorista había recogido más de un millar de canciones populares vascas; ya comenzaba a ser reconocido por sus artículos y requerido para pronunciar conferencias en las capitales y poblaciones importantes del País Vasco y Navarra.

A partir de 1918, cuando quedó liberado de las tareas de profesor, la vida del padre Donostia adquirió una enorme movilidad, con permanencias prolongadas en capitales de varias naciones y viajes circunstanciales, singularmente en España, por motivos de conferencias, congresos y reuniones. Madrid fue el primer lugar de permanencia estable durante varios meses, a partir de noviembre de 1918: se familiarizó con la música sinfónica, habitualmente a través de las orquestas Pérez Casas y Arbós, y se acercó a grandes intérpretes del momento: Pau Casals, Risler, Sauer y Wanda Landowska. Un año después fue a París, y buscando el mundo impresionista se acercó a Ravel, quien le recomendó a Eugenio Cools, «profesor de quien guardo el mejor recuerdo, ya por sus cualidades pedagógicas, ya por la amistad que me unió a él». Desde entonces también existió relación entre Ravel y el padre Donostia, que volverían a encontrarse años más tarde en Lecároz. Aprovechó bien su permanencia en París, pues el 28 de junio de 1920 tuvo lugar una audición de «obras del R.P.J.A. de San Sebastián» en la sala Érad, con intervención, entre otros, de Ricardo Viñes, y ese mismo año trabó amistad con Henri Ghéon, uno de los representantes del renacimiento del teatro católico francés. Cuatro de sus obras fueron ilustradas musicalmente por el padre Donostia, siendo estrenadas tres de ellas en París.

Durante su estancia en Madrid (1918-19) había formado un coro y organizado cursos de liturgia y de música. Entre 1922 y 1924 pasó de nuevo tres largas temporadas en la capital de España, reemprendiendo su labor anterior, y tuvo oportunidad de hacer oír su música, como Bocetos, que se estrenó en la primavera de 1923, o la versión de Les Trois Miracles. A requerimiento del obispo de Bayona llevó a cabo en el segundo semestre de 1924 una serie de intervenciones en Argentina para ayudar a un seminario de Ustaritz. Lo más destacable fueron las conferencias, conciertos en Buenos Aires, Bahía Blanca, Concordia y Montevideo, y la representación de sus cuadros líricos vascos en Buenos Aires. Estos cambios se dan con menos frecuencia en los años siguientes y hasta 1936, siendo los más intensos en investigaciones musicológicas que se reflejan en numerosos artículos y conferencias. Fue admitido como miembro de la Sociedad Internacional de Musicología (1928), Sociedad Francesa de Musicología (1930), Academia de la Lengua Vasca (1932), Academia de Bellas Artes de San Fernando (1932) y, algo más tarde, de la Hispanic Society of America.

La actividad de compositor se refleja fundamentalmente en el grupo de composiciones de orquesta, generalmente con canto. Se ha hecho referencia a varias con texto de Henri Ghéon; hay, además, cuatro para pequeño conjunto: Axeria eta gabaraxaina, Joie, Notre Dame de Sokorri y Saint Nicolas. En estos años presentó en pequeña orquesta varios números de los Preludios Vascos. Una obra significativa fue Acuarelas vascas (1932), estrenada ese mismo año en Madrid por Arbós, que la repuso luego en varias capitales europeas. Trabajó para violín y piano varios de los Preludios vascos y las sonatas de Joaquín Arana y Albinoni, y compuso cuatro obras significativas para piano. Entre las importantes obras sueltas, religiosas y profanas, destaca el bloque de más de cuarenta melodías vascas, de un singular revestimiento pianístico.

En 1936, durante la guerra civil española, se exilió a Francia, viviendo en Toulouse, París, Mont-de-Marsan, e instalándose finalmente en Bayona.

Desde otoño de 1936 a la primavera de 1943 residió en Francia, dedicándose a labores benéficas. Siguió cultivando la música: compuso, dio conferencias y organizó conciertos; éstos en especial durante los dos años de residencia en Bayona, donde ejerció la organistía de Saint Charles en Biarritz y fundó la coral Sine Nomine. Composiciones de estos años son el juguete escénico Bétharram, el drama La Quête héroïque du Graal, el Poema de la pasión y varios motetes polifónicos; y lo más significativo, los tres cuadernos de Infantiles para piano, así como las tres suites Itinerarium mysticum, para órgano.

En 1943 estaba de nuevo en Lecároz, pero ese mismo año se creó en Barcelona el Instituto Español de Musicología, centro integrado en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, y desde 1944 hasta 1953 trabajó en él, primero en la sección de musicología y luego en la de folclore. En esta última realizó una ingente labor, atestiguada por las seis mil fichas recogidas, estudiadas y comentadas por él, relativas en gran parte a la canción popular. Representó al Instituto en los congresos internacionales de folclore de Londres (1947) y de Basilea (Suiza, 1948). A estos años pertenecen algunas piezas para piano y para órgano, canciones con texto catalán, muchas melodías originales en estilo gregoriano, obras polifónicas, como el Tríptico franciscano, y sobre todo la Missa pro defunctis. Esta labor personal continuó en Lecároz desde el verano de 1953. Compuso algunas partituras profanas vascas, pero predominan las composiciones religiosas: antífonas y plegarias al Señor, a la Virgen María y a varios santos, algún número navideño y principalmente la serie de responsorios de Navidad para voces blancas y los de Semana Santa para voces graves. A comienzos de 1956 se apreciaron ya los primeros síntomas de su enfermedad.

Obra:
Musicología:
Siendo como fue un compositor, musicólogo y organista vasco de los más destacados, su obra es también extensa en todos los campos en los que trabajó con pasión. Entre las facetas que configuran la rica personalidad musical del padre Donostia destacan las dedicadas a la composición y el folclore vasco, siendo muy importante su aportación a la musicología; a esto se unió una frecuente y acertada actividad de conferenciante. Composición y folclore nacieron como afición consciente apenas pasada la adolescencia, en los primeros años del siglo, cuando escribía las Piezas románticas para cuerda y piano, y cuando trabó contacto con escritos de los folcloristas Azkue y Gascue, y con canciones de Charles Bordes (autor en 1897 de Archives de la tradition basque, una investigación etnomusicológica encargada por el Ministerio de Educación Pública francés). Pocos años después se encontraba comprometido en ambas especialidades como en una única empresa que desarrolló a lo largo de la vida.

El padre Donostia fue un investigador del folclore vasco en general, si bien lo fue principalmente del folclore musical, y dentro de este, eminentemente de la canción popular. En materia musical trató temas relacionados con instrumentos, danzas, juegos y costumbres, reflejados en trabajos como Instrumentos populares vascos, Instrumentos de música popular española (se mencionan 358 instrumentos), Historia de las danzas de Guipúzcoa, Irri dantzak-Danzas de risa, Canciones de trabajo en el País Vasco y Elogio musical de la pelota vasca. En la canción popular centró el esfuerzo de sus investigaciones a partir de 1911 y durante varios lustros. Los ejemplares recogidos en los primeros años fueron galardonados en 1915 en concurso organizado por las cuatro diputaciones vascas. De la selección realizada entre ellos y entre los recogidos posteriormente se formó la colección Euskel eresorta-Cancionero vasco, publicado en 1922 con un total de 393 melodías. El número de ejemplares recogidos es aproximadamente de dos mil, cuya publicación en cuatro volúmenes fue el coronamiento de la obra completa compuesta por los doce volúmenes de música (en la que no va incluida la producción sinfónica y sinfónica-vocal) y los cinco de escritos. El amplio material de melodías es de un gran valor en sí, pero lo es además por la información que acompaña a cada canción, algunas de las cuales ya habían sido presentadas hacía muchos años en publicaciones como Gure Herria, Euskalerriaren Alde, Revista Internacional de Estudios Vascos, Yakintza y Boletín de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País. Ese gran acopio de material fue la base para elaborar numerosos artículos y conferencias relativos al folclore músico-vocal, así como múltiples estudios sobre los diferentes grupos de canciones (enumerativas, infantiles, zortzikoak, de cuestación, de cuna...), canciones concretas como la Marcha de San Ignacio, otros de carácter general sobre la canción vasca o sobre la canción popular religiosa, y sobre la manera de recoger las canciones populares. Como aportación al folclore español escribió el artículo «El modo de Mi en la canción popular española», además de las seis mil fichas sobre canción popular que se conservan en el Instituto Español de Musicología del CSIC.

Coincidiendo con los años de labor en ese instituto, colaboró en el Anuario Musical del mismo, sacó a la luz Música de tecla en el País Vasco. Siglo XVIIl (1951), importante contribución al clave de España y la primera del País Vasco, y preparó las Sonatas de Manalt y obras de Juan de Antxieta.

Destacable es el extenso estudio Música y músicos del País Vasco (1953), que viene a ser la primera historia de la música del territorio, con muchos datos y noticias de primera mano.

Colaboró en diccionarios de varias naciones: el castellano de la editorial Labor (1954), el alemán Die Musik in Geschichte und Gegenwart de Blume (1949...), el francés de Larousse (1957) y el inglés de Grove, quinta edición (1954-55). Algunos de sus escritos son propiamente trabajos de musicología, como Essai d'une bibliographie musicalepopulaire basque o Panorama de la música en el País Vasco, anterior en varios lustros y base del citado Música y músicos en el País Vasco.

Cuando se proyectaba la publicación de las obras del padre Donostia, su amigo y gran musicólogo francés Alexis Roland-Manuel se interesó porque se destacara su condición de folclorista: «Músicos no faltan, pero folkloristas de su talla son muy raros»; por ello es menos conocida la producción del padre Donostia como compositor que como folclorista a pesar de mostrar una «sensibilidad musical delicadísima» (Ravel), siendo fundamentalmente autodidacto en composición, aunque siempre guardó un agradecido recuerdo de sus profesores.

Obra musical:
En sus composiciones de 1905 Doce romanzas para violín y piano y Cuarteto de cuerda en Mi menor, está patente el espíritu clásico romántico infundido por Etxezarra. Eran trabajos de estudio pero revelan ya una intención expresiva, vuelo melódico y dominio de las técnicas de armonía e instrumentación. Las obras que siguieron para tecla son consideradas las primeras significativas de su personalidad, todavía bajo el signo del romanticismo: diez piezas para órgano y los tres primeros cuadernos de Preludios vascos para piano. Las piezas para órgano están escritas casi todas en 1907-09 y fueron publicadas en 1908 y 1910. Las de 1910 forman una suite de cinco números que merecieron del compositor-organista N. Almandoz este juicio: «Composiciones suyas posteriormente escritas para órgano: Itinerarium mysticum y la póstuma In festo VII Dolorum B.M.V. no le superan en frescura y belleza». Los Preludios vascos son ya ejemplos de escritura pianística hábil y suelta, sin el recurso de dificultades técnicas, «para decir lo que sentía me basta aquel léxico musical». Reproducen netamente la melodía popular, pero «son vascos particularmente porque he querido pintar en ellos el alma vasca de aquellos paisajes, de aquellas personas y pueblos». Esta intencionalidad descriptiva nació al contacto con las piezas cortas de Schumann y Grieg: «Estos dos autores no son ajenos a la manera en que enfoco estos "interiores" y "exteriores"». De estos años anteriores a la Primera Guerra Mundial es un importante número de obras corales profanas y religiosas, casi todas sobre temas populares; en ellas, como en el revestimiento pianístico de la treintena de melodías del cancionero de Salaberry, y en la colección Pom de cançons, reparte hábilmente los recursos armónicos y contrapuntísticos de la escuela clásico-romántica. Se incluyen aquí varias decenas de melodías gregorianas con un acompañamiento de órgano depurado, reducido a los elementos precisos de la armonía.

Las obras de la segunda parte de la década de 1910 presentan inquietudes de cambio: una cuarentena de canciones populares con piano apuntan a renovaciones estéticas, con una escritura pianística más abierta, sea en nuevas formas de agregaciones armónicas o en tratamientos ornamentales de tipo horizontal. Varias canciones de 1919 determinan por la fuerza expresiva de los contrastes tonales el cambio que será patente en Les Trois miracles de Sainte Cécile, para pequeña orquesta y coro femenino en seis números, que son ilustraciones musicales del drama religioso de Henri Ghéon, y fue estrenada en París en enero de 1921. En versión para gran orquesta realizada por el autor, fue estrenada en Madrid en 1923 como Bocetos de música escénica para el drama religioso Santa Cecilia. Es innegable el influjo de las formas más atrayentes de Debussy y Ravel en esta obra que nació después de su primera permanencia en París. El mismo padre Donostia escribía más tarde: «La música de Ravel (como la de Debussy, Fauré, etc.) me había abierto la puerta del jardín de la música moderna». Con todo, no quedó preso en aquel jardín tentador: dispuso de sus logros y de los de otras corrientes contemporáneas y formó su propio estilo personal, como se refleja en el bloque de melodías vascas, unas cuarenta escritas entre 1920 y 1930: parecen una exhibición de recursos de escritura y procedimientos pianísticos. Lo avanzado de su técnica aplicada al tema popular suscitó en los amantes de la música del pueblo inquietudes e incluso duras críticas. Más tarde vendrían otras canciones de ambiente folclórico, como Canciones sefardíes, con recursos novedosos pero dentro de una escritura más sobria y en lenguaje horizontal más abierto. También para canto y piano, de poco después de 1930, es un grupo de poemas franceses con textos de Verlaine, Ronsard y Pierfitte, entre otros. Las melodías originales dan lugar a un revestimiento pianístico de mayor fantasía, desenvuelto y caprichoso, con armonías sutiles, ricas en cromatismos, modulaciones y politonalidades, si bien insinuaciones de lo popular y del gregoriano crean el clima preciso en el ambiente de varios números. De características similares y contemporáneas son cuatro piezas de piano, más sobrias en sus elementos caracterizantes.

La producción más significativa de estos años es la música para representaciones teatrales: siete obras de diversa extensión. De 1925-26 es La Vie profonde de Saint François d'Assise, la de mayores pretensiones por su duración (superior a una hora), la amplia plantilla interpretativa que exige y por el logro de inspiración y técnica. Las demás son de 1934-38. En la sucesión de cuadros sobre la vida de San Francisco se busca la descripción del entorno exterior con un logrado colorido orquestal, pero predomina la fuerza descriptiva de un intenso mundo interior, donde la música adquiere en momentos una gran tensión en sus choques armónicos y cromatismos, junto a otros momentos de etérea elevación mística. La obra obtuvo una gran aceptación el día de su estreno en el Teatro de los Campos Elíseos de París. De las otras obras de duración y conjunto instrumental más reducido, viene en primer lugar Saint Nicolas, leyenda sobre tres niños asesinados que son restituidos a la vida por San Nicolás. Fue compuesta para una formación instrumental cuya base es la misma de Joie, Notre Dame de Sokorri y Le Noel de Greccio, cuerda, arpa, piano y armonio, marcando las diferencias el añadido de uno o dos instrumentos, madera o metal. Las tres últimas fueron estrenadas conjuntamente en París en 1936. Joie, con texto de J. Hiriart, está extraviada; Notre Dame de Sokorri evoca la peregrinación a una capilla de los alrededores de San Juan de Luz, y Le Noel de Greccio ilustra la escena franciscano-navideña con motivos navideños gregorianos y populares vascos. Transparencia y refinamiento son características comunes, aplicables asimismo a Bétharram, juguete escénico para cuerda, piano y armonio. Una concepción instrumental más contemporánea muestra La Quite héroique de Graal, para cuarteto de ondas Martenot, que comprende treinta ilustraciones musicales. Difiere además de las anteriores por el empleo casi total de temas originales.

La importante producción para tecla durante su forzada residencia en Francia es muestra de acrisolamiento armónico y de sabia disposición de elementos melódicos. Los Tres cuadernos de piano a cuatro manos, para profesor y alumno, facilitan, además de la iniciación en la interpretación de conjunto, una sugerente familiarización del alumno con nuevas sonoridades. También escribió tres cuadernos para órgano, Itinerarium mysticum, que, según el propio autor, «quieren ser oración hecha música». El canto gregoriano fue sustancial en su vida y obra: armonizaciones de las melodías pluriseculares y composiciones basadas en ellas se sucedieron, pero estas piezas para órgano, junto con la Missa pro defunctis, son su mejor monumento al canto litúrgico tradicional. Amigo y admirador de Charles Tournemire, quien le dedicó un volumen de L'Orgue mystique, hace prevalecer su sello personal en estos veinte números de órgano, en los que es común el dominio y control del material elegido, lo que le diferencia del lenguaje más suelto del francés, proyectado y realizado como una paráfrasis libre del gregoriano. La Missa pro defunctis alterna entre el órgano y la parte vocal el comentario gregoriano, que acentúa, sin distraer, las melodías y textos del tradicional canto exequial. Unas ideas escritas por el autor son la mejor ilustración: «Misa destinada al culto... de ahí el carácter de sobriedad; su polifonía no es imitación de la clásica, si bien su espíritu circula por la obra; el órgano tiene un cometido propio, independiente; el autor ha querido reflejar en cada momento la serena confianza que brota de los textos litúrgicos y ha huido de efectismos».

En la producción de música coral no se dan los grandes paréntesis existentes en el órgano, el piano y la orquesta; las composiciones corales, profanas y religiosas, fueron objeto de una labor continuada que se intensificó en los últimos lustros. El Poema de la Pasión es la obra más significativa por sus dimensiones en tiempo y medios interpretativos, y sobre todo por su construcción. Pero obras de menores pretensiones son modelos de precisión y refinamiento de armonía. Entre las religiosas que glosan un tema gregoriano figuran Ave María, Inviolata y Aingeruen Erregina, que son transparentes, sin el complicado tejido cromático-modulatorio que caracteriza gran parte de las joyas polifónicas de temas originales dedicadas a Cristo (Benedictum sir, Jesu dulcis, O Jesu mi dulcissime); las mariales Dulcis amica, O Domina; las plegarias por la Unidad, por la Paz, y los responsorios de Semana Santa; entre las profanas destacan varias navideñas, otras catalanas, señaladamente Tríptico Franciscano y la corsa O Ciucciarella o la festiva Venerabilis barba capuccinorum, divertimento musical inspirado en una obra homónima atribuida a Mozart.

Xavier Montsalvatge da una síntesis de la personalidad del Padre Donostia: «Era su percepción finísima, su instinto musical, su innato buen gusto y señorío lo que hacía que resolviera las cosas de la música y de la literatura con peculiar inspiración, elegancia y originalidad». Todos sus escritos musicales fueron editados por J. De Riezu, divididos en artículos, conferencias, diarios y reseñas.

Obras musicales:
Diana (1897).
Minueto.
Lelengo liliak.
Meditación.
Rapsodia bascongada.
Preludios vascos (1912-18).
Cancioneros
Euskal Eres-Sorta. Cancionero Vasco (1922).
IX Egu-berri Abestiyak (1916).
Eleiz-Abesti-Sorta (1925).
Euskal Eleiz Kantikak (1952).
XL Eleiz-Euskal-Abestiak (1924).