Breve historia del Centro Basko «Euzko Etxea»
Introducción:
Aunque los vascos residentes en La Plata y sus alrededores solían reunirse en el Parque Pereyra Iraola para conmemorar festividades tradicionales —como San Fermín, San Ignacio y otras jornadas al aire libre—, estos encuentros no pasaban de ser celebraciones esporádicas sin una estructura organizativa formal.
Fue el padre capuchino Casiano de Goldaraz quien, reconociendo el deseo de cohesión de la comunidad vasca local, impulsó una iniciativa concreta. En ocasión del 61° aniversario de la fundación de la ciudad de La Plata, el 21 de noviembre de 1943, promovió una jornada cultural vasca que incluyó una misa en la Catedral acompañada por el Coro Lagun Onak, un festival de danzas tradicionales en el Teatro Argentino y una romería en la confitería “La Navarra”.
Nacimiento institucional y primera Comisión Directiva:
Como resultado del entusiasmo generado por los primeros encuentros de la colectividad vasca en la región, se decidió dar continuidad a esas iniciativas mediante la creación de una entidad formal que representara sus intereses y valores. Es así como, el 1º de enero de 1944, se funda oficialmente el Centro La Casa de los Baskos «Euzko Etxea» (CCBEE), con el propósito de preservar, promover y difundir la cultura vasca en la ciudad de La Plata y sus alrededores.
La primera Comisión Directiva quedó constituida así:
Presidente: Jesús Juan Torre • Vicepresidente: Francisco Clúa • Secretario: Rubén Ordoqui • Prosecretario: Raúl Clúa • Tesorero: Miguel Ibargoyen • Protesorero: Vicente Iza • Vocales: Juan Dupláa, Pedro Caubet, Ernesto Etcheguía, Gregorio Arruti, José A. Arruti y Marcelo Azarloza.
Este acto fundacional marcó el inicio de una trayectoria institucional sostenida por el compromiso colectivo, la transmisión intergeneracional y la vocación de mantener viva la identidad vasca en el marco de la sociedad argentina.
Misión, Objetivos Institucionales y Desarrollo Histórico:
Objetivos Institucionales:
- Preservar y cultivar las costumbres y usos tradicionales de Euskadi (País Vasco), promoviendo el conocimiento de su historia, cultura, derechos y expresiones artísticas y religiosas.
- Fomentar la integración entre la colectividad vasca y la comunidad argentina, estrechando vínculos de respeto mutuo, cooperación y pertenencia al bien común.
- Desarrollar una biblioteca institucional, priorizando tanto literatura argentina como de origen vasco, como herramienta de difusión y formación cultural.
- Establecer lazos con otras asociaciones vascas nacionales e internacionales para favorecer el intercambio y la colaboración entre instituciones afines.
- Rendir homenaje a figuras destacadas de la historia argentina y vasca, así como a descendientes de vascos que se hayan sobresalido en acciones acordes a los principios institucionales.
- Promover el bienestar de la colectividad vasca y de todas las personas vinculadas a la entidad, ofreciendo un espacio de encuentro, contención y desarrollo cultural y social.
- Proveer un espacio físico adecuado para actividades sociales, culturales y recreativas, procurando que la institución sea un hogar común donde prevalezcan el respeto, la cordialidad y el espíritu comunitario.
Desarrollo Histórico:
En sus primeros meses, el Centro Basko alquiló un espacio en la calle 6 Nº 1090. Sin embargo, debido al rápido aumento de socios y a la necesidad de mayores instalaciones, en 1945 se adquirió una sede propia en la calle 63 Nº 631, donde comenzaron a desarrollarse actividades culturales como romerías, danzas, música, conferencias y clases de euskera.
El crecimiento institucional llevó a concretar un sueño largamente anhelado: la construcción de una cancha de pelota. Esto fue posible gracias a la adquisición, en septiembre de 1947, de la sede actual en calle 58 esquina 14.
Desde entonces, la actividad del Centro ha sido ininterrumpida, integrando a nuevas generaciones y a personas interesadas en la cultura vasca, sin distinción de origen.
Actividades y Logros:
• Fiestas institucionales como Aberri Eguna, San Ignacio, San Fermín, aniversarios y reconocimientos a socios vitalicios.
• Competiciones y torneos deportivos: pelota, mus, canasta, concursos literarios y fotográficos, con reconocimientos nacionales e internacionales.
• Viajes y encuentros con otras colectividades y euskal etxeak, incluyendo las Semanas Nacionales Vascas en 1982, 2004 y 2008.
• Colaboración con universidades e instituciones nacionales e internacionales como la Universidad Nacional de La Plata, Universidad Tecnológica Nacional, Gobierno Vasco, Eusko Ikaskuntza, entre otras.
El trabajo conjunto de Comisiones Directivas, subcomisiones y socios ha sido crucial para el cumplimiento de los objetivos institucionales y para sostener la vitalidad cultural del Centro Basko.
LA FUNDACIÓN Y LOS PRIMEROS AÑOS.
El 13 de marzo de 1877, trece jóvenes vascos deciden fundar el Centro Laurak Bat. Lo hacen en respuesta a la abolición por ley de los fueros vascos en 1876. Centro Laurak Bat surge íntimamente ligado a la abolición de los fueros vascos.
Los fundadores de esta casa fueron Francisco Aranguren, Francisco Beobide, José María Berasategui, Juan M. Elgarresta, Vicente Ganuza, Anselmo Gomendio, Juan Sebastián Jaca, Pablo Larburu, José Antonio Lasarte, Canuto Lasaga, Daniel Lizarralde, Hilario Mayora y Ramón Sorondo.
LA RAZÓN SOCIAL.
El acto inicial, celebrado de manera informal, tuvo lugar en un café de la calle Cangallo. El grupo fundador fijó allí las bases de la actividad futura del centro: la defensa inclaudicable de los fueros y libertades vascas, el establecimiento de contactos permanentes con los Círculos Vascos del país de origen, la creación de una biblioteca para nutrirla con obras que propendiesen al conocimiento y transmisión de la cultura vasca y la organización de una orquesta y un coro.
Otra de las funciones importantes del Centro Laurak Bat en aquel tiempo fue la de constituirse como una entidad mutualista. En 1878, se creó la Caja Protectora con el fin de prestar ayuda apoyo a las actividades políticas y de todo orden que tenían lugar en el país. La ayuda mutual se extendía en dos direcciones al mismo tiempo: una, dirigida a hospitales y asilos; otra, en el auxilio individual a los vascos que lo necesitaban. En cumplimiento de uno de los objetivos fundacionales, se creó, en 1879, el orfeón Euskarina que animó las primeras fiestas vascas que permitieron que los vascos se mostrasen públicamente vestidos con sus trajes típicos.
LA PLAZA EUSKARA.
El 1 de noviembre de 1882, bajo la presidencia de Antonio de Apellaniz, quedó formalmente inaugurada la Plaza Euskara, la cual fue bendecida por el Pbro. Francisco Laphitz y apadrinada por Toribio Ayerza y su esposa Adelaida Zabala. A la ceremonia asistieron el Intendente Municipal, Torcuato de Alvear y otras personalidades, además de una gran cantidad de público. En aquella ocasión se jugó el primer partido de pelota. Indalecio Sarasketa, apodado "Chiquito de Eibar" contra Pedro Zabaleta ,"Paysandú".
El progresivo incremento de las apuestas de dinero llevó a convocar jugadores profesionales, como una manera de elevar el nivel de juego y alimentar el aumento de los ingresos obtenidos, pero ajena al espíritu que dio origen a la plaza. En 1902, se decidió su venta.
Con el dinero obtenido de la venta se pudo cancelar la deuda que tenía el centro y se pudo adquirir el terreno de calle Belgrano, donde en 1904, se inauguró la nueva sede. Hasta ese momento, el Laurak Bat había ocupado sucesivamente diferentes solares. Primero, en Potosí 292, y luego, en Belgrano 924. A este último solar se transplantó el retoño de Gernika desde la Plaza Euskara, pero el árbol, de poco más de 20 años de vida no resistió el cambio y se secó. De la madera de aquél ejemplar, está hecho el sillón de la presidencia del centro.
En 1906, el presidente de la entidad, Nicomedes Landaburu, trajo otro retoño del roble ancestral que fue directamente plantado en la sede social.
EL LAURAK BAT Y EL NACIONALISMO VASCO.
El comienzo del siglo XX trajo consigo las primeras prédicas nacionalistas, entre otros, por medio de Sebastián de Amorrortu, Nemesio de Olariaga y Tomás Otaegui Cueto. Con ello aparecieron las diferencias internas que en la "sociedad vasco española" -tal el nombre estatutario del centro- se sostuvieron en el tiempo a través de las alas nacionalista y españolista (esta última encarnada principalmente en Félix Ortiz San Pelayo). El sector nacionalista fue ganando adeptos progresivamente hasta que en 1918 ganó la primera elección institucional, por margen pequeño.
En 1923 los nacionalistas ya eran mayoría, aunque después de esta fecha aparecieron diferencias internas dentro de esa corriente de pensamiento (reflejo de las divisiones del nacionalismo en Euskadi), que produjeron el alejamiento de la línea intransigente. Y los españolistas no dejaban de balancear el juego institucional con una presencia fuerte.
En ese proceso de crecimiento nacionalista el embajador español dejó de ser socio honorario del centro -como era habitual hasta entonces-, apareció la ikurriña y comenzó a desplegarse el euskera en los documentos institucionales.
1923-1936.
Durante este período se produjeron nuevas separaciones y alejamientos. Varios socios -con el concurso del embajador español Ramiro de Maeztu- se fueron del centro y fundaron el Club Vasco Argentino Gure Etxea, de carácter más elitista.
El último tramo de este lapso, entre 1930 y 1936, es un período de meseta en el crecimiento. Posteriormente el centro sufrió los mismos conflictos que la península ibérica, durante los oscuros años de la guerra civil. En ese tiempo no se realizaron actividades festivas y tampoco hubo una toma de postura institucional frente a los sucesos de Europa.
LA GUERRA CIVIL Y LOS CAMBIOS DE ÉPOCA.
La inauguración de la nueva casa coincidió con el inicio de un período de auge de la cultura vasca, con la llegada de emigrados destacados a partir de la década del '40, que tuvieron una actuación descollante en los años siguientes. Con el brillo cultural el Laurak Bat se convirtió más fuertemente en el segundo hogar de los vascos, el centro destacado de la diáspora nacionalista y antifranquista.
Una sola cifra da cuenta del crecimiento vertiginoso que inauguró la mitad del siglo: el centro pasó de menos de 400 socios en 1938 a más de 1.100 en 1952 (pico histórico).
Los años que corren entre 1940 y la década del '60 fueron los de mayor auge, producción y difusión cultural vasca en Argentina; y el Laurak Bat fue un nodo fundamental de la red de personalidades, instituciones e iniciativas diversas.
Distintas entidades comenzaron a concentrarse en torno a Laurak bat, especializando y potenciando su ritmo, lo que produjo una notable revitalización general de la propia institución.
EL NACIMIENTO DE NUEVAS INSTITUCIONES.
Durante este período se produjeron nuevas separaciones y alejamientos. Varios socios -con el concurso del embajador español Ramiro de Maeztu- se fueron del centro y fundaron el Club Vasco Argentino Gure Etxea, de carácter más elitista.
El último tramo de este lapso, entre 1930 y 1936, es un período de meseta en el crecimiento. Posteriormente el centro sufrió los mismos conflictos que la península ibérica, durante los oscuros años de la guerra civil. En ese tiempo no se realizaron actividades festivas y tampoco hubo una toma de postura institucional frente a los sucesos de Europa.
Los años que corren entre 1940 y la década del '60 fueron los de mayor auge, producción y difusión cultural vasca en Argentina; y el Laurak Bat fue un nodo fundamental de la red de personalidades, instituciones e iniciativas diversas.
Distintas entidades comenzaron a concentrarse en torno a Laurak bat, especializando y potenciando su ritmo, lo que produjo una notable revitalización general de la propia institución. Se trata de Acción Vasca de Argentina y Emakume Abertzale Batza, Euskalzaleak, Eusko Kultur Etxea y Lagun Onak que, aunque tiene su propia sede, mantiene estrecha vinculación con el Centro.
Las actividades culturales tienen particular relevancia. La biblioteca -uno de los fines del grupo fundador- se ha visto enriquecida de manera permanente, sobre todo con aportes de autores vascos. Las publicaciones siempre representaron una de las metas del Centro. Desde 1878 y hasta 1893, apareció el periódico Laurak Bat, luego editado como revista en 1911, en los períodos 1921-22, 1930-31, y finalmente durante las décadas de 1960 y 1970.
LOS TIEMPOS ACTUALES.
El Laurak Bat mantiene una estrecha y fructífera relación con el Gobierno Vasco, fundamentalmente a través de la Secretaría General de Acción Exterior, la Dirección para la Comunidad Vasca en el Exterior y la Delegación de Euskadi en Argentina-Mercosur, que siempre responden con cordialidad y eficiencia a nuestras inquietudes.
El Laurak Bat sostiene relaciones sólidas con centros vascos de países limítrofes como los de Uruguay, Chile y Brasil, cuyos representantes han asistido a celebraciones importante para nosotros como el “Buenos Aires Celebra la País Vasco” y aniversarios relevantes de nuestra casa. La pandemia nos obligó a buscar formas alternativas de comunicación a través de las redes. Esto, a su vez, nos permitió llegar más lejos que de costumbre. La inclusión del euskera, francés e inglés en la difusión de contenidos, nos han permitido afianzar las relaciones ya existentes con las instituciones más próximas e iniciarla con centros vascos más lejanos tanto de América del Norte como del Sur, Europa, Asia y Oceanía. La celebración del centenario de la ikurriña fue una oportunidad para saludarnos, anunciar y compartir los festejos con los centros de la North American Basque Organization, de Quebec, Vancouver, Bruselas, Londres, París, Sidney, Tokyo, Sao Paulo, Lima, Caracas, Montevideo, Santiago de Chile, Bogotá, etc.
Fundación al servicio del desarrollo cultural (1994). Su sede principal está ubicada en Oñati (Gipuzkoa), y el ámbito de su actuación abarca tanto Navarra e Iparralde, como el resto de las Provincias peninsulares de Euskal Herria y las comunidades vascas del mundo.
Euskal Fundazioa fue una institución privada, no dependiente de ninguna otra, pública o privada. También independiente de todo partido político o entidad de carácter religioso, estando dispuesta a una colaboración abierta en iniciativas culturales, acordes con sus Estatutos.
Dentro de sus objetivos y posibilidades, participó en actividades de toda índole; proyectos de investigación y enseñanza, bertsolarismo, música, espectáculos, publicaciones, etc.
El Instituto Cultural Vasco – Euskal Kultur Erakundea (ICB-EKE), creado en 1990, es una entidad pública con sede en Ustaritz (Iparralde, País Vasco francés) dedicada a la promoción, transmisión y valorización de la cultura vasca en todas sus expresiones. Impulsa proyectos de investigación, publicaciones, exposiciones y programas de mediación cultural que fortalecen el vínculo entre lengua, patrimonio e identidad. Colabora con instituciones del País Vasco norte y sur, así como con redes internacionales de cultura. El Instituto Cultural Vasco es un referente en la cooperación transfronteriza y en la preservación contemporánea del patrimonio inmaterial vasco.