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Historia
Antonio Añoveros Ataún (Pamplona, 13 de junio de 1909-Bilbao, 24 de octubre de 1987) fue un obispo católico español. Ocupó los cargos de obispo auxiliar de Málaga (1952-1954), obispo coadjutor de Cádiz y Ceuta (1954-1964), obispo de Cádiz y Ceuta (1964-1971) y obispo de Bilbao (1971-1978).
Biografía
Estudios y formación
Cursó sus estudios de bachillerato en Pamplona. A los diecinueve años ingresó en el seminario para cursar sus estudios eclesiásticos. Simultáneamente cursó estudios de derecho en la Universidad de Zaragoza, donde obtuvo la licenciatura en Derecho.[1] Fue ordenado sacerdote en 1933.
Sacerdocio
Con el inicio de la Guerra civil española se hizo capellán voluntario del 87 Regimiento de Ametralladoras, asesor de frentes y hospitales, y primer capellán de la Escuela de Mandos del Frente de Juventudes en Madrid. Terminada la guerra fue primero coadjutor y después cura párroco en Pamplona. Entonces se trasladó a la diócesis de Málaga, donde fue nombrado sucesivamente director espiritual del Seminario malagueño, vicario general de la diócesis y rector del Seminario de Málaga.
Episcopado
En 1952 fue nombrado obispo auxiliar de Málaga. Dos años después pasa a desempeñar es nombrado obispo coadjutor de Cádiz y Ceuta, diócesis de la que fue preconizado obispo en 1964.[2] Durante el Concilio Vaticano II, Añoveros propuso instituir una suerte de padre o director espiritual que atendiese a los sacerdotes de cada diócesis, y que fuese, de algún modo, independiente del obispo. [3] Colaboró, entre 1948 y 1965 con la revista Incunable.[4]
En 1971 fue nombrado obispo de Bilbao, desempeñando ese cargo hasta 1978.
Polémica con el régimen franquista
Artículo principal: Caso Añoveros
Su nombramiento como obispo de Bilbao en diciembre de 1971 originó una crisis en la Iglesia vizcaína cuando el Consejo Presbiterial de la diócesis remitió una carta a la Santa Sede en la que si bien lo aceptaban, expresaban su protesta porque no se les hubiera consultado ni tenido en cuenta algunas condiciones que consideraban imprescindibles en el nuevo prelado. Esto provocó una respuesta de un grupo de sacerdotes que lo consideraban un desacato al papa y al menos un incidente con fieles que secundaron y apoyaron esta posición.[5]
En la Cuaresma de 1974 protagonizó un duro enfrentamiento con el gobierno de Franco, a causa de su homilía sobre el derecho del pueblo vasco a su identidad, que fue leída el 24 de febrero de ese año en las iglesias de la diócesis.[6] La tesis central de la homilía decía:
El pueblo vasco tiene unas características propias... Entre las que destaca su lengua milenaria. Esos rasgos dan una identidad específica dentro del conjunto de pueblos que constituyen el Estado español. El pueblo vasco tiene el derecho de conservar su patrimonio espiritual, sin perjuicio de un saludable intercambio con los pueblos vecinos dentro de una organización sociopolítica que reconozca su propia libertad.
Esto se hacía dos meses después del asesinato por miembros de ETA del almirante Luis Carrero Blanco, presidente del Gobierno y presunto sucesor de un Franco muy anciano.[7] El gobierno puso en marcha el destierro para Añoveros, acusado de lanzar ataques subversivos contra la unidad nacional. El nuevo presidente, Carlos Arias Navarro, presionado por la extrema derecha (el llamado búnker), redujo a Añoveros y a su vicario general, monseñor Ubieta López, a arresto domiciliario. Había indicios y rumores de que algunos sectores del clero vasco (especialmente jóvenes de tendencia progresista) colaboraban con la banda terrorista ETA. Ante la negación del obispo a abandonar el país, alegando que sólo lo haría bajo órdenes directas del papa Pablo VI, la Conferencia Episcopal, con su presidente, el cardenal Tarancón a la cabeza, acomodándose ya a los nuevos tiempos, amenazó con la excomunión (asunto importante, dada la confesionalidad del régimen) y el general Franco -ante las ya deterioradas relaciones con la Iglesia que ponían en peligro el Concordato de 1953- distendió la situación. Añoveros permaneció en su sede, hasta que renunció en septiembre de 1978.
Muerte
Murió en Bilbao el 24 de octubre de 1987.
Lekuak
Natural de Pamplona
Egoera legala
Funtzioak, zereginak eta jarduerak
- Obispo de Bilbao (1971-1978)