Mostrando 47 resultados

Registro de autoridad
Abeberry, Jacques
Persona · 1930/04/25 - 2022/03/29

Personalidad política y gran promotor cultural nacido en Biarritz, el 25 de abril de 1930.
Presidente de la asociación Oldarra (grupo coral y de bailes vascos) de Biarritz desde 1955 hasta 1989.

Director del periódico Enbata (fundado en 1960) y su editorialista desde 1968.

Candidato a las elecciones cantonales de septiembre-octubre de 1967 por el cantón de Bayonne nord-est, bajo la etiqueta Enbata, movimiento abertzale del que fue uno de los fundadores en 1963 (Itxassou).

Se presentó candidato en las elecciones legislativas de 23 y 30 de junio de 1968 por la 4a circunscripción de los Pirineos Atlánticos bajo la etiqueta Enbata.

En enero de 1982, disuelta ya Enbata, crea, junto con otros abertzale de Iparralde, la organización Herritarki para las elecciones municipales de 1983. Entonces logra escaño en la oposición en el Consistorio de Biarritz.

Candidato a Consejero General en las Elecciones Cantonales de 1988/09/25 y 1988/10/02 por el cantón de Biarritz-est y bajo la etiqueta Abertzale.

En marzo de 1989, candidato a las elecciones municipales como cabeza de lista abertzale. Elegido, toma parte en el Concejo municipal en la oposición abertzale.

En los comicios municipales de 1991, cabeza de lista abertzale que llega a un acuerdo con la lista de Borotra para la segunda vuelta de las elecciones. Jakes Abeberry es entonces elegido en la mayoría del Consistorio de Biarritz y nombrado Teniente Alcalde encargado de Cultura.

Candidato como cabeza de lista abertzale (Abertzaleen Batasuna) en las Elecciones Regionales de 1992/03/22 y de 1998/03/15.

Candidato a Consejero General en las Elecciones Cantonales de 1994/03/20 y 27 por el cantón de Biarritz-est bajo las siglas AB (Abertzaleen Batasuna).

Elegido de nuevo en calidad de Teniente Alcalde de Biarritz de 1995 a 2001. (Delegación de Cultura)

Otra vez elegido en los comicios municipales del 11-18 de marzo de 2001 por la lista Biarritz pour Tous. Adjunto a la Alcaldía del Alcalde Borotra para el Desarrollo y las infraestructuras urbanas.

Aguerre Santesteban, José
Persona · 1889/12/29 - 1962/10/19

José Aguerre Santesteban (Pamplona, 29 de diciembre de 1889 - 19 de octubre de 1962) fue un escritor y político español de ideología nacionalista vasca. Firmaba sus artículos con el sobrenombre de "Gurbindo".

Infancia y formación:
Hijo de Eulogio, carpintero de Aria, y de Balbina Santesteban, de Pamplona, comenzó sus estudios en el seminario abandonándolos a falta de un año para su ordenación.

En 1910 asistió a clases de euskera para adultos con el escolapio padre Lertxundi.

Articulista y político:
En febrero de 1915 y hasta 1918 se encargó de una sección semanal en euskera del Diario de Navarra, titulada "Euzkerazko saila", publicando más de 180 artículos, entre otras en la revista mensual de los capuchinos Zeruko Argia (1919–1936) creada por Damaso Intza, o en "Egan" y "Euskera".

Entre 1918 y 1919 dirigió el semanario Napartarra (1911–1919), editado por el Partido Nacionalista Vasco en Navarra.

Por su dominio del euskera fue nombrado uno de los primeros miembros de la Real Academia de la Lengua Vasca (1919).

En 1920, por motivos profesionales se trasladó a Sevilla y en 1931 regresó a Pamplona como director del semanario bilingüe Amayur, creado también por el Partido Nacionalista Vasco, siendo nombrado en 1932 Secretario de la Sociedad de Estudios Vascos en Navarra, fundada en 1918.

Desde abril de 1935 hasta el comienzo de la Guerra Civil en 1936 fue presidente del Napar Buru Batzar del Partido Nacionalista Vasco.

Su concepción política nacionalista vasca era ortodoxa e influenciada por el nacionalista moderado Arturo Campión y entabló polémicas ideológicas, entre otros con Diego Pascual Eraso.

José Aguerre precisamente consideraba a Campión como su maestro y realizó su primera biografía, que pese a haber sido estudiada por los investigadores y alabada por su gran conocimiento personal del personaje, no ha sido publicada. Aguerre realizó este trabajo durante el franquismo y nunca pretendió publicarla, por lo que no es una biografía al uso y en ocasiones es un pretexto para comentar hechos históricos.

En este sentido defendió el uso del término aranista "Euzkadi" manifestando que: "Ni Euskalerria, ni Vasconia, ni Euskeria son ciertamente Euzkadi", pues sólo este último "representa el tesón de la raza en forjar su futuro" (Gora Euzkadi, 1931).

Durante la Alzamiento Nacional de julio de 1936, los falangistas ocuparon la imprenta del periódico La Voz de Navarra (1923–1936) del que Agerre era director, editándose en su lugar el primer periódico fundado en la "zona nacional", tras el inicio de la guerra, Arriba España. Agerre fue detenido durante el asalto a su periódico bajo la falsa acusación de poseer armas y recibió un culatazo en la cara que le arrancó varios dientes, para posteriormente ser encarcelado, situación que se repetiría en años sucesivos.

Poeta en la dictadura:
Su relación con Benito Santesteban, uno de los jefes de la Junta de Guerra Carlista, hizo posible que salvara la vida tras la ocupación falangista de La Voz de Navarra, aunque debió ingresar en la cárcel durante un tiempo y tanto durante la guerra como en la postguerra, sufrió a menudo registros domiciliarios y detenciones.

Dejando al margen su actividad política directa debido al acoso al que estaba sometido, inició la enseñanza de los idiomas que dominaba además del euskera y el castellano, creando una academia llamada "Poliglos" donde impartió latín, griego, francés, italiano, inglés y alemán.

Durante este periodo fundó un grupo, al que después se uniría, entre otros, Marcelino Garde, que trabajó en la resistencia antifranquista colaborando activamente con el PNV en el exilio.

Su literatura articulista se transformó durante la dictadura en poesía en euskera de temática religiosa en diversas revistas de ideología falangista y carlista, como la conocida Pregón, siendo de los muy pocos autores en dicha lengua durante ese periodo. Fundó la "Sociedad de Amigos del País", que desarrolló una importante labor en torno a la cultura vasca en Pamplona.

Diversos autores han señalado el "extremado lenguaje barroquista" de su prosa y su euskera purista y sabiniano.

Falleció en 1962 siendo enterrado bajo una estela conmemorativa en el cementerio de Aoiz (Navarra). Casado con Modesta Celaya, tuvo dos hijos, José Miguel, abogado pamplonica ya fallecido y Miren Orreaga, Licenciada en Ciencias Naturales y catedrática de Instituto, los cuales, debido a la ideología paterna recibieron informes desfavorables en sus "Certificados de buena conducta" viéndose obligados a estudiar fuera de Navarra. Licenciándose su hija en Madrid y estudiando el hijo la licenciatura de Derecho por libre en la Universidad de Salamanca.

Joxemiel Bidador biografió a Aguerre y en el año 2000, con la colaboración del Ayuntamiento de Pamplona, recopiló sus poesías de posguerra en el libro "José Agerre Santesteban. Gerra ondoko olerki-lanak (1949–1962)".

Su hermano menor, Anastasi Agerre, fue también escritor y periodista.

Aguirre Lekube, José Antonio
Persona · 1904/03/06 - 1960/03/22

José Antonio Aguirre y Lecube, en euskera, Jose Antonio Agirre Lekube (Bilbao, Vizcaya, 6 de marzo de 1904-París, 22 de marzo de 1960) fue un político español, militante del Partido Nacionalista Vasco y primer lendakari del Gobierno Provisional del País Vasco, así como consejero de Defensa de aquel primer ejecutivo, labor que asumió durante la guerra civil española. Durante su mandato, el Gobierno Provisional combatió del lado de la Segunda República y se creó el Ejército Vasco (Euzko Gudarostea).

Infancia y formación:
Jugador del Athletic Club entre 1921 y 1925,​ abogado graduado en la Universidad de Deusto en 1925 y militante del PNV, antes de lehendakari fue alcalde de la localidad vizcaína de Guecho, así como responsable de la empresa "Cho-Bil", dedicada a la manufactura de chocolate.

A la muerte de su padre, se hace cargo de la fábrica familiar de chocolates. A los veintisiete años de edad, apenas instaurada la Segunda República española, es elegido alcalde de Guecho.

Estatuto de Autonomía del País Vasco de 1936 y guerra civil española:
Aguirre interviene decisivamente en los intentos fallidos de redacción de un Estatuto vasco en 1931 y 1932, en los que se planteaba la autonomía, e incluiría a Navarra.

Referéndum autonómico del 5 de noviembre de 1933 en Éibar para la aprobación de un nuevo Estatuto. Foto realizada por Indalecio Ojanguren
El 5 de noviembre de 1933, dos semanas antes de las elecciones generales del 19 de noviembre, se celebra un referéndum en Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, que somete a consulta un nuevo texto de Estatuto, el cual definitivamente abandona la inclusión de Navarra. El texto es aprobado por abrumadora mayoría (459 000 votos a favor, 14 000 en contra),​ aunque en Álava los votos favorables no alcanzan el 50 % del censo electoral.​

La disolución de las Cortes Republicanas para celebrar las elecciones generales y luego las reticencias del Gobierno radical​ y la posición contraria del Partido Carlista a la incorporación de Álava al proceso estatutario​ van a contribuir a bloquear el Estatuto hasta el 1 de octubre de 1936, desatada ya la Guerra Civil. En esa fecha tuvo lugar la última sesión de Cortes democráticas republicanas que se celebraría en Madrid, y en la que se aprobaría el Estatuto Vasco. Aguirre pronunció un emotivo discurso en el que, además de proclamar su lealtad al Gobierno, condenaba el reciente golpe militar y el fascismo internacional:
Quiero señalar que estamos enfrente del imperialismo y del fascismo por nuestro espíritu cristiano; estamos enfrente de este movimiento subversivo porque a ello nos impelen nuestros principios, nuestros principios honrados y profundamente cristianos.
El historiador Paul Johnson escribió al respecto lo siguiente:

En España la Guerra civil fue posible por la inexistencia de un partido demócrata-cristiano. La Acción Popular católica de Gil Robles era un partido derechista que no se opuso al derrocamiento fascista de la República. El que más se parecía a un líder demócrata-cristiano era el vasco Aguirre; las autoridades católicas lo incluían en la categoría de "los judíos, los masones y los comunistas". Véase Xavier Tusell, Historia de la Democracia Cristiana en España (Madrid, 1975).

Lendakari del Gobierno de Euskadi:
Aguirre en 1933 durante un discurso pronunciado ante el público asistente a un mitin nacionalista en el campo de fútbol de Atocha en San Sebastián.
El 7 de octubre siguiente, en una votación en la que participaron los concejales vizcaínos y algunos de los ediles guipuzcoanos y alaveses (en Álava, como en Navarra, había triunfado la sublevación, y para esa fecha, la práctica totalidad de Guipúzcoa estaba ya en manos de los rebeldes), en la que cada uno de ellos representaba tantos votos como había obtenido en los últimos comicios municipales, José Antonio Aguirre y Lecube fue elegido lendakari. Tras un acto religioso en la basílica de Begoña, en el que juró fidelidad a la fe católica, a las enseñanzas de la Iglesia, a su patria y al partido, se desplazó a Guernica y Luno para realizar, ante su simbólico árbol y en euskera, el famoso juramento de su cargo:

Jainkoaren aurrean apalik,
Eusko Lur gainean zutunik,
asaben gomutaz,
Gernikako Zuhaizpean,
herri ordezkarion aitzinean
nere agindua ondo betetxea zin dagit.

Traducción:
"Humilde ante Dios,
en pie sobre la Tierra Vasca,
en recuerdo de los antepasados,
bajo el Árbol de Guernica,
ante los representantes del pueblo
juro desempeñar fielmente mi cargo."

Formó un gobierno de concertación, en el que estuvieron presentes nacionalistas, socialistas, comunistas y otros sectores republicanos, no sin tensiones entre ellos, que solo desplegó sus poderes en Vizcaya durante unos meses, hasta la caída de Bilbao.

El primer gobierno estuvo compuesto por: Presidencia y Defensa, José Antonio Aguirre (Partido Nacionalista Vasco); Gobernación, Telesforo Monzón (PNV); Justicia y Cultura, Jesús María de Leizaola (PNV); Hacienda, Heliodoro de la Torre (PNV); Comercio y Abastecimientos, Juan Ramón Aldasoro Galarza (Izquierda Republicana); Trabajo, Previsión y Comunicaciones, Juan de los Toyos (Partido Socialista Obrero Español); Industria, Santiago Aznar (PSOE) y Asistencia Social, Juan Gracia (PSOE); Obras Públicas, Juan Astigarrabía (Partido Comunista de España); Agricultura, Gonzalo Nárdiz (Acción Nacionalista Vasca); y Sanidad, Alfredo Espinosa (Unión Republicana).

El Ejército vasco estuvo formado por batallones de diferentes ideologías, al igual que sucedía en el Gobierno. Bien armados, aunque escasamente entrenados, el Euzko Gudarostea llegó a tener 100 000 soldados. Una de las carencias más acuciantes, que terminó por desequilibrar la balanza, fue la ausencia de artillería pesada y aviación. Famosos son los llamamientos desesperados de Aguirre a Indalecio Prieto y Manuel Azaña para que enviaran aparatos al País Vasco. Los historiadores coinciden en que esta posibilidad era inviable por la dificultad de romper el asedio al que estaba sometida Vizcaya. No obstante, en diferentes expediciones, llegaron unos 40 o 50 aviones, la mayoría sobrevolando territorio enemigo, ya que otros enviados a través de Francia fueron retenidos o devueltos, después de desmontar el armamento, a Barcelona o Valencia en virtud de la política de "no intervención". En cualquier caso, la proporción era de 10 a 1 a favor de los sublevados. Otro hecho que contribuyó decisivamente a la derrota fue la falta de un Estado Mayor cualificado.

Decreto firmado por José Antonio Aguirre en 1937:
En junio de 1937, las tropas franquistas rompen el conocido Cinturón de Hierro de Bilbao y entran en la capital vizcaína, gracias a la traición de Alejandro Goicoechea. Aguirre traslada su gobierno a Trucíos antes de poner rumbo a Santander, donde se alojaría en la Finca Mataleña, y, posteriormente, a Cataluña, donde estaba dispuesto a seguir luchando con sus hombres. Mientras tanto, el dirigente nacionalista vasco Juan de Ajuriaguerra pacta una rendición en Santoña con los italianos (Pacto de Santoña), que no será admitida por Franco.

El nuevo alcalde de Bilbao nombrado por los sublevados, el falangista José María de Areilza, tras afirmar que «ha caído vencida, aniquilada para siempre esa horrible pesadilla siniestra y atroz, que se llamaba Euskadi», le dedica estos insultos a José Antonio Aguirre:
Para siempre has caído tú, rastacueros del nacionalismo vasco, mezquino, rencoroso, torcido y ruin que jugaste a personaje durante los once meses de crimen y robo en que te encaramaste al poder, mientras los pobres gudaris cazados a lazo como cuadrúpedos en las aldeas se dejaban la piel en las montañas de Vizcaya.

El exilio:
El lendakari Aguirre en el exilio francés (abril de 1939).
El primer lendakari de la historia huye a Francia tras la guerra con la ayuda de diplomáticos venezolanos. Hasta 1940, sostendrá el Gobierno Vasco en el exilio en París. Tras la invasión alemana de Francia logra huir a Bélgica, donde, con el canal de la Mancha bloqueado, comenzará una odisea para escapar de la Gestapo, que lo llevará desde Dunquerque a Bruselas, pasando por Berlín, bajo identidad panameña, y de allí a Suecia, donde embarcará finalmente rumbo a América, llegando a Río de Janeiro el 27 de agosto de 1941. Aún bajo identidad falsa, permanecerá varios meses en Brasil, Uruguay y Venezuela, hasta que el Gobierno de los Estados Unidos le autoriza a residir legalmente en su país. Así, se traslada a Nueva York, presidiendo la sede del Gobierno Vasco en el exilio; Aguirre permanecíó allí hasta 1946, ejerciendo al mismo tiempo como profesor en la Universidad de Columbia.

En 1946, regresa a Francia, en donde se constituye nuevamente el Gobierno Vasco. Aguirre participa en la creación de la Liga Internacional de Amigos de los Vascos, que llega a atraer 50 000 adherentes, entre ellos personalidades religiosas, como los cardenales Verdier y Griffin, políticos, intelectuales, artistas y escritores.

Participó en el Congreso de La Haya, donde los líderes europeos discutieron sobre la idea de una Europa unida y federada, y allí promovió su idea de una unión de los pueblos de Europa. El Gobierno en el exilio promoverá las masivas huelgas que sacudieron el País Vasco en 1947 y 1951. Después de estos incidentes, en junio de 1951 el Gobierno francés confisca las oficinas del Gobierno Vasco, en la avenida Marceau de París, y las entrega a los representantes de la dictadura franquista. En 1954, el ministro del Interior, François Mitterrand, prohíbe las emisiones de Radio Euzkadi.

El Gobierno Vasco en el exilio estuvo lejos de lograr sus objetivos. Sus políticas para ganar el apoyo de las democracias occidentales contra el franquismo lo llevaron a colaborar con el FBI estadounidense durante la guerra y hasta a expulsar a los miembros comunistas del Gobierno para no irritar a los estadounidenses. El Gobierno de los Estados Unidos vio que Franco era mucho más útil para sus propósitos durante la Guerra Fría y el ingreso de la España franquista en las Naciones Unidas en 1955 será un duro golpe para el Gobierno en el exilio. El único representante español en las Naciones Unidas había sido el delegado del Gobierno Vasco, Jesús de Galíndez, hasta su asesinato.

No obstante, hoy día se reconoce la influencia que la lucha de los diversos gobiernos autonómicos en el exilio ha tenido en las negociaciones, después de 1977, de los Estatutos de Autonomía de Cataluña, País Vasco y Galicia. Esa lucha reflejó la legitimidad histórica y jurídica que dichos estatutos habían adquirido durante la República, la cual fue preservada durante el franquismo por los gobiernos en el exilio de esas regiones.

El lendakari murió de un ataque cardíaco el 22 de marzo de 1960. Sus restos fueron trasladados al pueblo vascofrancés de San Juan de Luz, en los Pirineos Atlánticos, donde fueron enterrados.

Álvarez Enparantza, José Luis
Persona · 1929/09/27 - 2012/01/14

Escritor en euskera, lingüista y político. Nació el 27 de septiembre de 1929 en el barrio del Antiguo de San Sebastián (Gipuzkoa) y falleció en la capital guipuzcoana el 14 de enero de 2012.

Hacia 1954 empezó a usar el sobrenombre con el que es más conocido, Txillardegi, y que es el nombre de un lugar próximo a su casa natal. Sus padres conocían el euskera, pero no lo hablaban, de manera que tuvo que aprenderlo por su cuenta más tarde. En 1948 empezó a estudiarlo en serio.

Siendo estudiante de Ingeniería en Bilbao fue encarcelado por primera vez, por su militancia dentro del movimiento patriótico vasco. Decepcionado por lo que consideraba postura resignada del Partido Nacionalista Vasco, fue uno de los fundadores del grupo revolucionario de estudiantes Ekin y más tarde de Euskadi Ta Askatasuna (ETA), en 1959. En 1961 marchó al exilio, huyendo de la policía. Posteriormente trabajó en París y Bruselas, principalmente como profesor. En su época de militancia en ETA defendió la necesidad de un frente abertzale o patriótico, y se mostró contrario al marxismo-leninismo.

En 1967 dejó la organización armada. Tras 16 años lejos de casa, volvió del exilio en 1977 y fundó el partido político ESB, junto con Iñaki Aldekoa. Además, fue uno de los impulsores de Herri Batasuna, fundado en 1978, del cual sería senador durante dos legislaturas. También nada más volver del exilio fue uno de los fundadores del movimiento Euskal Herrian Euskaraz. En 1980 fue expulsado de ESB, tras una polémica sobre el papel del euskera en esa formación política. En la década de los 90 tomó parte en creación de Aralar, en la cual militó hasta mayo del 2007. En 2008 apareció junto a miembros del grupo EAE-ANV.

En la década de los 80, y tras unos años de profesor en el campus de San Sebastián de la Universidad de Deusto, comenzó a dar clases como profesor titular en la Universidad del País Vasco. A finales de la década de 1990 fue nombrado por la UPV profesor emérito.

En lo que se refiere a su faceta de literato, hay que recordar que su aportación fue fundamental en la renovación de la narrativa vasca, pese a que ha declarado que para él siempre fue una actividad "marginal". Sus primeras novelas rompieron con la narrativa tradicional imperante hasta el momento. Resumiendo aquí el estudio que ha realizado Mari Jose Olaziregi (Historia de la literatura vasca, Edit. UNED, 2000), se puede decir que es un escritor al que siempre le ha preocupado el compromiso del intelectual con los avatares históricos de su tiempo. Su primera novela, Leturiaren egunkari ezkutua (Edit. Euskaltzaindia, 1957), marca el inicio de una trayectoria influida por el existencialismo. La novela narra la relación amorosa entre Leturia y una mujer llamada Miren, la cual, al igual que todas las relaciones personales presentes en la novela, está destinada al fracaso. Finalmente, Miren enferma y muere, y Leturia se suicida. El tema principal de la narración es la angustia que produce el tener que elegir. Leturia va plasmando en su diario los temas cruciales del existencialismo: la soledad, el fracaso, la muerte y la existencia de Dios; es una existencia que Leturia no niega. Así, según Karlos Otegi (Pertsonaia euskal nobelagintzan, Edit. Mensajero, 1976), Leturia es "el primer héroe problemático de la novela vasca". Escribió esta primera novela en la soledad de un cuartel, mientras hacía el servicio militar como alférez -dado que había acabado la carrera de Ingeniería- en El Ferrol (Galicia). Nunca una novela en euskera había ofrecido ese tipo de meditaciones filosóficas, y provocó muchas críticas negativas, por ejemplo por parte del escritor Nicolás Ormaetxea "Orixe". Más tarde, Txillardegi declaró que la literatura de entonces vivía una situación diglósica: "La literatura se relacionaba sólo con la religión y el caserío".

Volviendo al análisis de Olaziregi, cabe decir que la novela está planteada como un diario trascrito por un compilador, instancia intermedia entre el narrador Leturia y el lector. Ese compilador no duda en opinar. La novela es también novedosa porque combina escenarios reales (París) e irreales (Zerubide, Altzurain), con un tratamiento del tiempo centrado en el devenir de las estaciones del año.

La segunda novela del autor es Peru Leartzako (Edit. Itxaropena, 1960), "que supone un retroceso poético para el autor, debido a que la explicitación del plano ideológico es todavía mayor" que en la obra anterior, en detrimento del plano literario, según Olaziregi. Peru es el protagonista-narrador de la novela, y vive angustiado por el paso inexpugnable del tiempo. Agobiado por el trabajo, cuando lo deja tampoco es feliz, y acaba en un manicomio. Olaziregi coincide con el crítico Iñaki Aldekoa en que Txillardegi no acertó a crear un universo literario que se sostuviera por sí mismo.

Su tercera novela, Elsa Scheelen (Edit. Lur, 1969), tiene como novedad la utilización de un narrador omnisciente, opción que ya indica la factura tradicional del texto. El argumento gira en torno a la trayectoria sentimental de Elsa, una mujer joven que, abandonada por su compañero Luc, trata de superar su terrible soledad mediante una relación con el sacerdote Pierre Maunier. La novela es un reflejo de la época en que discurre: se habla de marxismo, de Luther King, de la guerra del Vietnam, y sobre todo de la secularización, plasmada en las dudas de Maunier tras conocer a Elsa. También aquí la problemática existencial volvía a tener excesivo peso, según Olaziregi.

Tras un paréntesis de diez años, Txillardegi publicó Haizeaz bestaldetik (Autoedición, 1979). En ella, volvió a tocar el tema de la primera novela, la búsqueda del absoluto por el hombre. La obra podría ser adscrita al género de novela lírica, con un fuerte simbolismo. El autor la ha definido como "una gran parida" y "la más profunda y simbolista" de sus novelas.

La siguiente novela fue Exkixu (Edit. Elkar, 1988), próxima al realismo socialista más ortodoxo. "La explicación ideológica de la novela (el argumento gira en torno a un protagonista que es miembro de ETA), así como su desarrollo formal (los personajes son caricaturas carentes de cualquier desarrollo narrativo) hacen naufragar cualquier objetivo literario", ha escrito Marijose Olaziregi.

Es el autor de la novela Putzu (Edit. Elkarlanean, 1999). Situada entre la segunda guerra carlista y finales del siglo XIX, tiene como protagonista a un joven de San Sebastián que, disconforme con las autoridades liberales que gobiernan la ciudad, decide marcharse para combatir junto con los carlistas. Luego recorrerá buena parte del País Vasco como redactor de la revista "El Cuartel Real", para, con el paso de los años, acabar distanciándose del carlismo y convertirse en un "pre-nacionalista". Cuando se presentó la obra, el historiador Iñaki Egaña, que acompañaba al autor, dijo que había muchos elementos autobiográficos en el personaje principal, y lo mismo señaló Iban Zaldua, autor de un estudio sobre la novela (Revista "Jakin", número 126, año 2001), en el que sostiene que Txillardegi ha volcado en el texto demasiados pormenores sobre la historia y geografía del país.

Su última novela fue Labartzari Agur (Edit. Elkar, 2005), que presentó en San Sebastián.

Este autor tiene también un libro de cuentos: Kosmodromo (Edit. Haranburu, 1984).

Txillardegi es también clave en la renovación del género del ensayo. En este apartado resumiremos el estudio realizado por Xabier Altzibar (Historia de la Literatura Vasca, Edit. UNED, 2000). Txillardegi primeramente publicó Huntaz eta hartaz (Edit. Goiztiri, 1965). Según Ibon Sarasola (Euskal literaturaren historia, 1971), renovó el ensayo en euskera "sacándolo de las páginas de las revistas y dotándolo de un lenguaje matizado y funcional, del que estaba necesitado". Toca temas existenciales, religioso-morales y político-ideológicos, y se puede ver su querencia por Teilhard de Chardin, Kierkegaard, Buda y Gandhi. De todas formas, siempre ha comentado que los dos pensadores que más le han influenciado han sido Jean Paul Sartre y Bertrand Russell. En Hizkuntza eta pentsakera (Edit. Mensajero, 1972), trata sobre las relaciones entre lengua, lógica y pensamiento o visión del mundo. Otros de sus libros son Euskal Herritik erdal herrietara (Autoedición, 1978), en el que recogió artículos publicados anteriormente, y Euskal kulturaren zapalketa (Edit. Elkar, 1984). También ha publicado un libro a caballo entre las memorias y el ensayo, titulado Euskal Herria helburu (Edit. Txalaparta, 1994). Txillardegi también escribió los ensayos Lingua Navarrorum (Edit. Orain, 1996) y Euskararen aldeko borrokan (Edit. Elkar, 2004).

En su faceta de lingüista, ya bastante antes del congreso de Arantzazu en 1968 se destacó por defender la necesidad de crear cuanto antes un idioma unificado. Desde 1957 es académico no de número de Euskaltzaindia-Academia de la Lengua Vasca, pero nunca ha ocupado un sillón de académico, según él por haber sido la "oveja negra" de la institución.

Se licenció en Lingüística en París y realizó el doctorado sobre el acento vasco en la Universidad de Barcelona, tras una estancia en la universidad MTT de California. Ha escrito Euskara batua zertan den (Revista Jakin, 1974), Oinarri bila (1977, con materiales diversos dirigido a los interesados en alfabetizarse), Euskal gramatika (Ediciones Vascas, 1978), Euskal Fonologia (Ediciones Vascas, 1980), Euskal Dialektologia (Autoedición, 1983) y Euskal azentuaz (Edit. Elkar, 1984). Ha realizado muchos trabajos en el campo de la sociolingüística, dando a conocer en el País Vasco las realidades de países con lenguas minorizadas. Ha creado un método matemático de análisis de la situación de la lengua, presentado en el libro Elebidun gizartearen azterketa matematikoa (Edit. UEU, 1984). La obra se publicó en castellano el año 2002: Hacia una socio-lingüística matemática (Edit. Euskal Soziolinguistika Institutua Sortzen).

Publicó dos libros sobre historia, una sobre su barrio natal de San Sebastián: Antigua 1900 (Edit. Kutxa, 1992), y la segunda, Santa Clara, gure uharte ezezaguna (Edit. Kutxa, 2004). Además, escribió una autobiografía: Gertakarien lekuko (Edit. Haranburu, 1985).

En 1996 el periodista Joxean Agirre publicó Hitza hitz. Txillardegirekin solasean (Edit. Elkar), un libro-entrevista largo con Txillardegi en el que se repasan todas sus facetas. En 1999, la revista Jakin le dedicó un número monográfico, con ocasión de sus 70 años, y en el 2000 la Udako Euskal Unibertsitatea publicó el libro-homenaje Txillardegi lagun giroan, con artículos de 32 personas, dado que ha estado muy vinculado a la UEU.

En el año 2001 dejó el cargo de director de la revista Bat de sociolingüística. Había ejercido esa función durante diez años.

En noviembre de 2004 es nombrado miembro de Honor de Euskaltzaindia.

En septiembre de 2005 Euskaltzaindia-Real Academia de la Lengua Vasca y la UPV-Euskal Herriko Unibertsitatea publicaron un libro de homenaje a Txillardegi con 30 colaboraciones.

Amunátegui Johnson, Miguel Luis
Persona · 1909/08/24 - 2004/08/30

Miguel Luis Amunátegui Johnson (Santiago, 24 de agosto de 1909 – ibidem, 30 de agosto de 2004) fue un abogado y político chileno.

Biografía:
Nació el 24 de agosto de 1909 en Santiago. Hijo del diputado Miguel Luis Amunátegui Reyes y Josefina Johnson Gana. Realizó sus estudios secundarios en el Instituto Nacional. Finalizada su etapa escolar ingresó a la Universidad Católica donde egresó de la carrera de Derecho en 1932. Casado con Alicia Mönckeberg Barros, con quien tuvo ocho hijos.

Vida pública:
Inició sus actividades políticas en sus años universitarios al integrarse al Partido Liberal. En esa época fue presidente de la Juventud del Centro Liberal de Santiago y como tal, representante ante el Consejo Nacional de la Juventud Liberal de Chile.

Más adelante, formó parte de la directiva de la Cultura del Centro Liberal de Santiago y también fue miembro del directorio de su partido.

En las elecciones parlamentarias de 1945 fue elegido diputado por la Séptima Agrupación Departamental Santiago Segundo Distrito (período 1945-1949). Integró la Comisión Permanente de Educación Pública; de Trabajo y Legislación Social; de Constitución, Legislación y Justicia; y de Relaciones Exteriores. También, fue miembro de la Comisión Mixta de Presupuestos y miembro suplente del Comité Parlamentario Liberal, entre 1947 y 1949.

En 1949, fue consejero del Servicio Médico Nacional de Empleados.

En las elecciones parlamentarias de 1949, fue reelecto diputado por la misma agrupación ya mencionada, período 1949-1953. Integró la Comisión Permanente de Trabajo y Legislación Social; y de Constitución, Legislación y Justicia. Fue miembro de la Comisión Especial Investigadora del Manicomio, en 1950.

Entre 1954 a 1961, fue nombrado secretario general de su partido. Sin embargo más tarde, renunció al Partido Liberal y se incorporó al Frente Nacional Chileno. Luego, en 1966, ingresó al Partido Nacional, donde fue uno de sus militantes fundadores.

En las elecciones parlamentarias de 1969 fue elegido diputado en representación del Partido Nacional por la Séptima Agrupación Departamental Santiago Primer Distrito, período 1969-1973. Integró la Comisión Permanente de Educación Pública; de Trabajo y Legislación Social; y de Vivienda y Urbanismo. Fue miembro de la Comisión Especial Encargada de Conocer la Acusación Constitucional en Contra del Ministro del Interior Edmundo Pérez Zujovic, en 1969; y de la Comisión Especial Encargada de la Acusación Constitucional en Contra del Ministro del Trabajo y Previsión Social, entre 1969 y 1970.

Entre 1969 y 1970, fue miembro suplente del Comité Parlamentario del Partido Nacional.

En 1987, con el inicio de la apertura democrática, se integró a Renovación Nacional, partido en el que fue uno de sus fundadores.

Falleció el 30 de agosto de 2004 en Santiago, a los 95 años de edad. Poco después, fue objeto de un homenaje póstumo en el Senado.

Arana Goiri, Sabino
Persona · 1865/01/26 - 1903/11/25

Sabino Policarpo Arana Goiri (Abando, Bilbao, 26 de enero de 1865 - Pedernales, 25 de noviembre de 1903) fue un político, escritor e ideólogo español, fundador del Partido Nacionalista Vasco y considerado el padre del nacionalismo vasco contemporáneo. Él se llamaba a sí mismo Arana ta Goiri'taŕ Sabin que es la forma vasca estándar, aunque actualmente se le conoce como Sabino Arana.

Proveniente de una familia carlista, fundó el Euzko Alderdi Jeltzalea - Partido Nacionalista Vasco (EAJ-PNV), partido que dirigió y por el que llegó a ser diputado provincial de Vizcaya. Murió en 1903, a la temprana edad de treinta y ocho años, a causa de la enfermedad de Addison, dejando plasmada su ideología en 33 obras poéticas, 14 libros políticos y literarios y más de 600 artículos en prensa.

La figura de Sabino Arana continúa siendo polémica tanto en el País Vasco como fuera de él. Sus detractores denuncian el fundamento racista, machista o xenófobo de su ideología. En cambio, los defensores de Arana generalmente aluden al contexto histórico de finales del siglo XIX y al impacto que tuvo el resto de su obra y pensamiento.

Sabino Arana fue el creador de la ikurriña, el Eusko Abendaren Ereserkia y el neologismo Euzkadi (que posteriormente se convertiría en Euskadi). También realizó estudios filológicos, compiló numerosas palabras del euskera oral y acuñó neologismos vascos, en lo que él denominó euskara garbia (en español, vasco limpio).

Contexto histórico
Artículo principal: Contexto histórico de los inicios del nacionalismo vasco
El nacionalismo vasco independentista preconizado por Arana nació en una época de bruscos cambios sociales, culturales y políticos que resultarán trascendentales para la comprensión de la sociedad actual.

En vida de Sabino Arana, la sociedad vasca estaba influida por diferentes aspectos entre los que se encuentran la caída del antiguo régimen, el florecimiento de las ideas liberales centralistas y laicistas, el caciquismo y la imperfección del sistema democrático, la crisis del carlismo tras su derrota militar, la pérdida de los fueros, la crisis del nacionalismo español y su intento de regeneración, las políticas coloniales y los procesos de emancipación colonial, la generalización de las teorías racistas, los inicios de la revolución industrial, el surgimiento del socialismo.

Infancia y formación:
Nacido en la casa familiar situada en la calle Ibáñez de Bilbao, número 10 (antes «casa de Albia» y actualmente conocida como Sabin Etxea —casa de Sabino—), como el octavo y último hijo de Santiago de Arana Ansotegui y Pascuala de Goiri Acha, fue bautizado como Sabino Policarpo en la parroquia de San Vicente Mártir de Abando, localidad de la que había sido alcalde su padre. Debido a la colaboración de su padre en los preparativos del alzamiento carlista de 1872, Sabino y parte de su familia se exiliaron y se trasladaron a Francia, en donde pasaron más de tres años.

Durante 1873 y 1874 Sabino estudió en el Colegio San Luis Gonzaga de Bayona (Francia), y después con un oficial carlista alavés en San Juan de Luz. Según algunos biógrafos, su padre renunció a enviarle a las escuelas francesas, de tendencia jacobina, y estudió con profesores particulares; otros, por su parte, afirman que, para matricularse en educación secundaria a su regreso, se vio obligado a decir que había estudiado en su casa para ocultar su condición de exiliado.

Sea como fuere, en 1876, terminada la guerra, Sabino y sus familiares regresan a Abando. Y toda vez que había aprobado las primeras letras y el examen de ingreso para el Bachillerato en Fuenterrabía, ingresa como interno en el colegio jesuita Nuestra Señora de la Antigua, en Orduña. Enfermo de tisis, se examina de Bachillerato postrado en la cama, obteniendo la calificación de sobresaliente en junio de 1881.

Del carlismo al nacionalismo (1882-1893):
Cuenta Sabino Arana que durante un viaje de su hermano Luis Arana, un santanderino le comentó, al ver que llevaba una insignia fuerista:

Pues mira, eso es lo que no entiendo bien. Si los vizcaínos sois españoles y vuestra Patria es España, no sé cómo queréis gozar de unos fueros que los demás españoles no tienen y eludir obligaciones que a todos los españoles deben comprender por igual ante la Patria común. Gozando de los fueros no servís en el Ejército español, ni contribuís con dinero al Tesoro de la Patria. No sois buenos españoles...

Admitiendo como gran verdad lo manifestado por el santanderino, Luis se cuestionó si era español o solo vizcaíno, considerando que su opción era la segunda.

Siendo ya un convencido del nacionalismo vizcaíno, según refiere el propio Arana, el Domingo de Resurrección de 1882, Luis, que había vuelto de Madrid, comentó sus ideas con su hermano Sabino, que por entonces se hallaba en casa convaleciente de tisis, y que se proclamaba carlista. Luis le hizo una fuerte crítica del carlismo por ser españolista y, tras largas horas de debate, a Sabino le entran dudas sobre sus ideas y decide estudiar la lengua, la historia y las leyes de Vizcaya, para conocer mejor a su pueblo. Al cabo de un año, ya se considera convencido

Más al cabo de un año de transición, disparáronse en mi inteligencia todas las sombras con la que oscurecía el desconocimiento de mi Patria, y levantando el corazón hacia Dios, de Vizcaya eterno Señor, ofrecí todo cuanto soy tengo en en apoyo de la restauración patria... Y el lema Jaungoikua eta Lagizarra se grabó en mi corazón para nunca más borrarse.

A la muerte de su padre en 1883, parte de la familia se traslada a Barcelona y Sabino se matricula en las Facultades de Derecho y de Filosofía y Letras por deseo de su madre (a él le gustaban más las materias de ciencias). Cursa pocas materias y apenas se presenta a los exámenes de una carrera que ni terminó ni pensó nunca ejercer. Se matricula también un año en Ciencias Naturales y Físicas, y Filosofía y Letras, y comienza a escribir un estudio sobre la ortografía del euskera vizcaíno. Tras morir su madre en 1888, queda huérfano a los veintitrés años, abandona definitivamente los estudios universitarios y regresa a Vizcaya. En esta etapa barcelonesa entró en contacto con la obra del integrista Félix Sardá y Salvany.

Ese mismo año, y tras haber logrado notables progresos en el aprendizaje del euskera (idioma que, al ser monolingüe castellano de origen, desconocía años antes), oposita junto a Miguel de Unamuno y Resurrección María de Azcue a la cátedra de Vascuence recién creada en el Instituto de Bilbao. Luis de Iza, Pedro de Alberdi y Eustaquio de Madina también se presentan a esa plaza. Azcue gana la cátedra al conseguir once votos del tribunal calificador, frente a tres de Unamuno y ninguno del joven Arana.

Sus primeros artículos y obras:
Desde que en 1884, con solo diecinueve años, comenzara a redactar un ensayo sobre ortografía del euskera, Sabino escribió multitud de artículos, el primero de los ellos en 1886, y de claro contenido político, referente a un debate periodístico sobre los «Orígenes de la raza vasca» que, como los anteriores que había escrito, no fue publicado por ningún periódico, ya que iba dirigido contra Miguel de Unamuno, al que criticaba duramente, entre otros motivos, por la poca base de sus afirmaciones sobre el origen de los vascos.

Finalmente, el 15 de julio de ese año vio publicado su primer artículo, «¿Basco o Vasco?» en la Revista de Vizcaya, haciendo clara alusión a una frase de Unamuno. El 7 de abril de 1888 publica en Barcelona unas hojas de los Pliegos histórico-políticos, en los que analiza la historia política de su tierra.

Sus artículos, la mayoría sobre temas lingüísticos e históricos, fueron recopilados en 1892, bajo el título Bizcaya por su independencia. Cuatro glorias patrias, en relación con las batallas de Padura (888), Gordejuela y Ochandiano (1355) y Munguía (1470).

Sus inicios políticos (1893-1898)
Dentro de la evolución ideológica de Arana se destacan varias fases. Desde su carlismo per accidens y fuerismo original, evoluciona a un vizcainismo independentista en el que cambia el lema fuerista Jaungoicoa eta foruac (Dios y fueros) por el nacionalista Jaun Goikua eta Lagi zarra (Dios y ley vieja, JEL), declarando una «guerra a muerte» al carlismo. Tradicionalmente, se considera que comienza con su primer discurso político en Larrazábal.

El Juramento de Larrazábal (1893)
Artículo principal: Discurso de Larrazábal
En 1893, durante los postres de una cena organizada en su honor por diecisiete amigos y conocidos para celebrar la publicación de su primer libro, Arana pronunció un discurso privado, que después entregó por escrito a los presentes, conocido como el «Juramento de Larrázabal» en un acto que representa el comienzo de su actividad política y el inicio semioficial del nacionalismo vasco aranista, aunque en ese momento Arana hablaba más bien de un independentismo vizcaíno, pero respetando la decisión de los demás territorios de integrarse a su proyecto.

Y no atribuyáis a soberbia lo que sólo sería efecto del intenso dolor que me causaría el envilecimiento de los vizcaínos y la muerte de mi Patria; yo no quiero nada para mí, todo lo quiero para Vizcaya; ahora mismo, y no una sino cien veces, daría mi cuello a la cuchilla sin pretender ni la memoria de mi nombre, si supiese que con mi muerte había de revivir mi Patria.
Dicho discurso comenzaba agradeciendo la invitación de los presentes y refiriéndose a la teóricamente imbatida Vizcaya frente a iberos, celtas, romanos, godos, musulmanes, hispanos, galos y sajones, negaba la sumisión a los monarcas españoles, que, según él, no eran reyes de Vizcaya, sino solo Señores. Criticaba a los partidos de la provincia por tildarse de vizcaínos cuando eran españolistas, se reconocía carlista hasta los diecisiete años de edad, por defender los fueros, pero solo hasta 1882, cuando comenzó a estudiar la historia de su Vizcaya y a elaborar gramáticas para aprender el idioma y a su vez enseñar y difundir sus conocimientos y sus ideas a los demás; además juraba trabajar en ello hasta su muerte.

Adoptaba el lema JEL (Jaungoikoa Eta Lagizarrak, traducido como «Dios y Leyes antiguas» en castellano), en sustitución del similar lema carlista «Dios y Fueros» y anunció la próxima constitución de una sociedad nacionalista cuyos estatutos ya había redactado y cuyo programa político se encontraba perfectamente definido, requiriendo la adhesión de sus oyentes a dicho proyecto y emplazándolos a una nueva reunión para dar a conocer todo su contenido. Para decepción de los Arana, los presentes, de tendencia mayoritariamente fuerista, entre los que se encontraba el empresario naviero Ramón de la Sota, inicialmente rechazaron sus ideas. Tras este juramento, decidido a difundir sus ideas a cualquier precio personal, y renunciando a continuar un prometedor futuro profesional en la empresa naviera familiar, empezó su intensa trayectoria política.

El folleto Bizkaitarra:
En junio y agosto de 1893 aparecieron los primeros dos números de la revista periódica Bizkaitarra, siendo denunciado por ambos, hecho por el que su popularidad aumentó. Este medio unido a la creación posterior de la sociedad nacionalista, fue el altavoz en el que inicialmente Arana desgranaba sus ideas. Cada ideología política estaba representada por un medio afín y eran bastantes y de muy diverso tipo las que se editaban periódicamente. Bizkaitarra estaba dirigido exclusivamente al consumo interno de los vizcaínos y pretendía despertar en ellos la conciencia nacional y ganar adhesiones, experimentando un notable auge en poco tiempo. Su estilo agresivo era común en todos los medios de la época. La temática era variada y se centraba en unos pocos hechos de la política local que criticaba o alababa, comentando posteriormente las reacciones sociales que habían generado en las distintas ideologías políticas.

Sabino Arana sufrió cuatro procesos por Bizkaitarra. Los dos primeros no continuaron el trámite debido a un indulto general para la prensa. El tercero fue debido al número del 24 de abril de 1895, por el que fue multado, pero dicha multa fue suspendida por el gobernador. El cuarto fue por injurias leves y fue condenado a arresto mayor, pena que cumplió en la prisión de Larrínaga.

En esta etapa se señalan como fundamentales otras dos manifestaciones públicas del nacionalismo vasco como son la «Sanrocada» de 1893 y la «Gamazada» de 1894, acontecimientos a los que asistió personalmente y que fueron largamente comentados en el «Bizkaitarra».

La «Sanrocada» (1893):
En 1893, el ministro de Hacienda, Germán Gamazo, se propone revisar los conciertos económicos forales navarros, contando con la férrea oposición de los navarros. En este contexto, en Guernica el 16 de agosto de 1893, se celebra la festividad de San Roque, y se celebra un almuerzo al aire libre en honor del Orfeón Pamplonés. Asisten a los actos fueristas, carlistas, bizkaitarras y catalanistas de Unió.

Por la mañana, todos rinden homenaje al Árbol de Guernica. En los balcones de la liberal Sociedad Gernikesa y de la Sociedad Tradicionalista lucían banderas españolas. Durante la comida se oyen algunos gritos de «Abajo la preponderancia de Castilla», «Viva la autonomía de las regiones», ante lo que protestan algunos carlistas. En respuesta a las reacciones de los carlistas se oye un grito de «¡Muera España!», motivo por el que los carlistas y los fueristas deciden abandonar el acto. Esa tarde elementos nacionalistas queman las dos banderas españolas que lucían las dos sociedades repitiendo el «Muera España» y gritando «Viva Euskeria Independiente». Este suceso se considera la primera manifestación del independentismo vasco.

La «Gamazada» (1894)
Artículo principal: Gamazada
El 14 de febrero de 1894, una delegación navarra, encabezada por Arturo Campión, acude a Madrid y a su vuelta son recibidos el 18 de febrero de 1894 por una multitud en Castejón, entre la que se encuentran los aranistas que portan un estandarte similar a la cruz de Borgoña, formado por la cruz roja de San Andrés sobre fondo blanco, bordado por Juana Irujo de Aranzadi según el boceto realizado por los Arana en el histórico Café Iruña de la capital navarra; en su reverso, figuraba en letras rojas, el lema siguiente: «Jaun-goikua eta Lagi-zarra, bizkaitarrak agurreiten deute naparrei (Dios y la Ley vieja, los vizcaínos saludan a los navarros)». Además los partidarios de Arana lucen como signo en sus levitas unas hojas de roble sobre un lazo rojo y blanco.

Como consecuencia directa del proyecto de Gamazo, se produce un movimiento de contestación popular en Navarra para el que se recogen 120 000 firmas, se realiza la mayor manifestación vista hasta esa fecha en Navarra y se dan algunos conatos de episodios violentos. El ministro fue finalmente destituido y el proyecto salió adelante.

Fundación de la Euskeldun Batzokija (1894)
Los hermanos Arana fundaron un centro político, bajo la apariencia de una sociedad cultural, denominado Euskeldun Batzokija, en el número 22 de la calle Correo de Bilbao, redactando sus estatutos; en la ceremonia de apertura del centro realizada el sábado 14 de julio de 1894 a las seis de la tarde, el socio de más edad, Ciriaco de Iturri, exoficial carlista, izó por primera vez la «ikurriña».

El domingo 15, se celebra una misa en Begoña y al terminar, ya fuera del templo, cantan el «Guernika'ko Arbola» y se dirigen al local de la sociedad donde se celebra la Junta General fundadora, en la que Sabino Arana es nombrado presidente de la Junta Directiva. Al terminar, salen al balcón de la sociedad un grupo de txistularis que escandalizan al público que esperaba el concierto de la Banda Municipal en el Arenal. La fiesta continuó hasta la noche, y se repite el día de San Ignacio, lo que hace que un vecino denuncie a la sociedad por alboroto. La sociedad es multada con 500 pesetas por «cantar, tocar el tamboril y patear en el suelo» de un piso. Sabino ridiculizó al denunciante en la revista Bizkaitarra, y este se dio por ofendido y lo denunció. Esta denuncia fue la causa del primer encarcelamiento de Sabino Arana.

A los cuatro meses de la fundación de la sociedad, Sabino expulsa a siete socios, con lo que se dan de baja varios más, en solidaridad con los expulsados. Al cabo de un año, de los 50 socios fundadores, han abandonado la sociedad 30, la mayoría por expulsión. En 1895 se modifica el reglamento del Euskeldun Batzokija, que ya tiene unos 120 socios, diciendo «que dicha Sociedad es meramente recreativa y no guarda la más mínima relación con Bizkaitarra, que es periódico político».

El 10 de agosto Sabino comparece en el juicio por las ofensas denunciadas por el vecino del Euskeldun Batzokija, en el que es condenado a 1 mes y 11 días de arresto mayor. Sabino decide no recurrir la sentencia ni aceptar el arreglo propuesto por el denunciante, y el 28 se presenta en la Audiencia, ingresando en la cárcel de Larrínaga a continuación.

El 12 de septiembre de 1895 la autoridad gubernativa ordena el cierre de la sede de la sociedad por «no cumplir los fines para los que fue creada», «ser su Círculo un foco perenne de rebelión y un peligro para la nación» y varias acusaciones más.

Elección del primer Bizkai Buru Batzarra
En julio de 1895 se eligió el primer Consejo Regional de Vizcaya, el Bizkai Buru Batzarra (BBB), conformando así el primer órgano decisorio del actual Partido Nacionalista Vasco. En agosto la sociedad recién creada fue denunciada, acumulando Arana su octava denuncia y su sexto procesamiento por artículos publicados en Bizkaitarra al ser acusado esta vez por «excitación a la rebelión»; también fue condenado por su artículo 14 en esta revista a once meses y un día de arresto mayor y multa, ingresando en prisión. En septiembre el periódico y la sociedad fueron clausurados; Arana fue procesado nuevamente por «conspiración a la rebelión» y se estableció una fianza elevadísima para la época de 50 000 pesetas. Estando en prisión fue convencido para que desistiera de la publicación de nuevos artículos. Reducida la fianza, abandonó la cárcel en enero de 1896; en noviembre fue absuelto del antes citado delito de excitación a la rebelión.

En agosto de 1897 se levantó la clausura del local social Euskeldun Batzokija, pero sus miembros decidieron no continuar con ella; el periódico Baserritarra, aparecido en mayo, fue clausurado poco después, en agosto de ese año.

Ideología inicial aranista
El pensamiento de Sabino Arana se resume en el lema de su partido, traducido como «Dios y ley vieja», es decir, el catolicismo antiliberal y la histórica independencia vasca basada en los fueros. Su discurso populista aglutinaba las técnicas de oratoria de la época (alusión a los mitos, al miedo a lo desconocido, hipérboles, metáforas, bipolaridad moral entre buenos/malos, víctimas/asesinos, morales/inmorales, nosotros/ellos, ironía, refranes, simbología...), todo ello expresado a veces con crueldad en un lenguaje directo.

Se consideran tres épocas en su evolución ideológica a partir del carlismo:

La primera, antiespañolista, más radical, centrándose fundamentalmente en Vizcaya, se iniciaría en 1892-1893, y en ella Arana impulsaría, a través de un discurso directo y peyorativo, los elementos diferenciadores (étnicos, religiosos, históricos e idiomáticos) de los vizcaínos, considerando estos valores como superiores en todo a los de los españoles, que para él son una raza degenerada, afeminada e inferior. Sus críticas también se dirigen a los vizcaínos «españolistas».
En una segunda etapa, sobre todo tras la incorporación de algunos miembros del partido a los cargos públicos a partir de 1898, los anteriores conceptos se suavizan, lo que permite la adhesión de los nacionalistas más moderados. Se considera a los gobernantes españoles como corruptos y degenerados y no, como en su primera etapa, a los españoles.
En los últimos años de su vida (1902), tras ser encarcelado, los cargos electos destituidos y sus sedes y medios clausurados se plantea la posibilidad de iniciar un proyecto "españolista" (regionalista/autonomista), dejando al margen el nacionalismo, pero dicho proyecto no llegó a realizarse. Para unos, en dicha decisión pesó el éxito del catalanismo que, moderando sus postulados, obtuvo una gran victoria electoral, mientras que para otros fue una maniobra que permitiese sobrevivir al nacionalismo hasta que llegasen tiempos mejores.
Algunos de los conceptos identitarios basados en el nacionalismo romántico de la etapa inicial del pensamiento aranista y que después matizaría fueron:

Sobre su catolicismo
Véase también: Tubalismo
Una idea clave en la ideología aranista es su catolicismo, derivado de sus raíces carlistas y que contribuye y justifica sus fines independentistas. Debido a que considera que la «catolicidad» era un elemento constituyente y esencial de la raza vasca, pues si los vascos no fueran católicos, refiere, «renegaría de mi raza: sin Dios no queremos nada».

Históricamente, en el imaginario popular anteriormente se habían mezclado una serie de leyendas cosmogónicas surgidas a partir del siglo XVI y en las que el pueblo vasco es descendiente directo de un nieto de Noé (mito de Túbal). Según este mito, la lengua vasca fue traída directamente desde el paraíso por su antepasado Túbal, sin que existan mezcolanzas posteriores ni derivaciones de otro idioma, como en el caso del castellano con respecto al latín, lo que de, alguna manera, confería a los vascos, simultáneamente, la condición de pueblo elegido por Dios, con el valor añadido de no haber participado en la muerte de Cristo, como ocurrió con los judíos. Posteriormente, el escritor romántico suletino Joseph-Augustin Chaho sustituyó a Túbal por un patriarca ancestral llamado «Aitor».

Arana se burló del «tubalismo» anteriormente expuesto, y conforme a algunos autores, su ideología católica es la del «racial-integrismo», aunque Arana propugna una diferenciación clara entre Iglesia y Estado puesto que considera que las subvenciones que recibe la Iglesia por parte del Estado redundan en una pérdida de independencia de aquella. Rechaza la estructuración de la Iglesia dividida en diócesis estatales y propugna una organización universal. A pesar de todo, el apoyo de la Iglesia al nacionalismo vasco nunca fue, ni mucho menos, mayoritario.

Sus fervorosos principios católicos tienen reflejo en su visión de la actividad política y por ello se opondrá al caciquismo y las corruptelas de la época, defendiendo una regeneración de la política, renunciando posteriormente con carácter ejemplarizante a las dietas que le pudieran corresponder como diputado.

Sobre la raza
Véase también: Racismo en España
En esta etapa aranista el elemento étnico tiene una gran importancia identitaria y diferenciadora respecto a la raza española, a la que, negando su catolicidad, ve como corrupta, inmoral y degenerada, siendo por lo tanto esta inferior a la raza vasca. Su pensamiento étnico y diferenciador está basado fundamentalmente en el euskera que era materia de estudio por su singularidad entre los lingüistas de la época. Sus seguidores consideran que el pensamiento inicial aranista sobre este particular, que consideraba que la raza vasca es superior en todo a la raza española, construyendo un signo de identidad nacional, se encontraba en consonancia con la ideología de la época fundiendo los conceptos de nación y de raza.; por otra parte sus detractores consideran que Arana profesaba ideas racistas y xenófobas, siendo este aspecto objetivo principal de sus críticas a su ideología.

De acuerdo con Gonzalo Álvarez Chillida, Arana convirtió al catolicismo castizo vasco, antaño ligado al español, en «racismo separatista visceralmente antiespañol».

Aparte del referente de la lengua, común en la mayor parte de los nacionalismos europeos desde los románticos alemanes, Sabino Arana consideraba los fueros vasco-navarros como un código de soberanía. Además dotó a su ideología de un sentir católico, que quedaron reflejados en su lema «Dios y leyes viejas» (Jaungoikoa Eta Lagi-zarrak). Creía que la decadencia del país se debía a la falta de este código de soberanía. Se estaban perdiendo la cultura, las costumbres, la lengua y la identidad de la zona que vivía por el sometimiento a leyes foráneas.

Más tarde, ya en 1898, Sabino Arana también se posicionó contra la política colonial e imperialista europea y contra el sometimiento de las razas africanas a los blancos europeos. Hay que tomar en cuenta que hasta 1886 la esclavitud era legal en Cuba (posesión española en aquel entonces) cuando Sabino Arana contaba con veintiún años de edad.

Sobre los maquetos
Para Arana, junto con los liberales, los «maquetos» eran la encarnación de los males que aquejaban a la patria vasca; dicho término fue utilizado comúnmente de forma despectiva en la época y era usado también en Santander (para referirse despectivamente a sus vecinos castellanos) y Asturias. Tras la revolución industrial fue utilizado popularmente en la zona minera vizcaína en donde los obreros vascos llamaban makutuak a los llegados del exterior; por su parte, Miguel de Unamuno (quien, como hijo de su época, también era racista) se refería a estos foráneos como «pozanos»; otros calificativos como «coreanos» o «machurrianos» no tuvieron tanta aceptación. En el País Vasco francés, el equivalente despreciativo ha sido kaskoin.

Según cita el propio Arana, los cuatro partidos católicos «vasquistas» de la época (carlistas, euskalerriakos, integristas y nacionalistas) habrían estado de acuerdo en que los «inmigrantes» procedentes de otras regiones españolas eran los odiados, los casi invasores del territorio vasco que representaban físicamente la destrucción de los modos de vida tradicionales, no porque fueran foráneos, sino porque tenían ideas distintas a las de Arana y el resto de los citados partidos, como el liberalismo y el constitucionalismo antifuerista.

Según la ideología inicial de Arana, los maketos hacían sentirse avergonzados a los vascoparlantes que ignoraban el castellano, y manifiesta su pena por los vascos que no saben euskera, aunque le dolía más el vascoparlante que no fuese «patriota», considerando lo peor para la «patria» un español que hable euskera; venidos de todas las partes de España, eran los genuinos representantes de la mezquindad española y de lo que él pensaba fuese una inferioridad étnica y cultural. Criticó también a esos maketos por realizar trabajos con más bajo salario, por ser inexpresivos, por ser torpes, etc., lo que los diferenciaba de los genuinos vizcaínos, que eran inteligentes, nervudos, etc.

Sobre los liberales
Sabino Arana mantiene una relación de rechazo visceral hacia España y el liberalismo de la época, fuese este de signo conservador o progresista, y a las clases altas liberales corruptas, dedicadas a la compra-venta de poder tan típica durante la Restauración.

Las clases medias y el campesinado apoyaron activamente su movimiento intensamente sacudidos por la pérdida de su estatus (quiebra de los pequeños negocios, empobrecimiento del campesinado ante los bajos sueldos aceptados por los inmigrantes, ataque a sus señas de identidad...). Veían en él la forma de conseguir pacíficamente los derechos perdidos por la derogación foral de 1876, consecuencia de las guerras carlistas y la solución a una industrialización que les amenazaba y que cambiaba su vida.

Sobre los socialistas y capitalistas
También se enfrentó al PSOE —único partido socialista de comienzos del siglo XX en España—, que representaba los intereses de muchos obreros que emigraron para trabajar en las minas y la siderurgia de Vizcaya. Frente a los socialistas mantuvo una dura pugna con Tomás Meabe, antiguo colaborador de Arana y fundador de las Juventudes Socialistas, al que en su día destinara Arana a investigar el socialismo, para posteriormente migrar a sus filas, abandonando a su mentor.

Según el historiador John Sullivan, en su libro El nacionalismo vasco radical: 1959-1986, «tanto la UGT como el PSOE eran activamente anticlericales, por lo que sus doctrinas se consideraron peligrosas e inmorales por gran parte de la población católica vasca».

Pero Arana es también un confesado anticapitalista, no por conciencia de clase proletaria, sino por considerar el capitalismo como expresión de la destrucción de las formas de vida tradicionales de la nación vasca. Critica a los capitalistas que «exprimen al obrero», pero en su pensamiento no deja de tener peso que esos capitalistas son los liberales a los que ha combatido siempre, y que tienen en sus manos todos los resortes del Estado del que tanto abomina.

Tras la muerte de Sabino Arana, el nacionalismo vasco organizó su propio sindicato, Solidaridad de Trabajadores Vascos (ELA-STV), enfrentado siempre a UGT y CNT, actuando en la órbita del sindicalismo cristiano, para que los obreros vascos no se afiliaran a sindicatos socialistas y españolistas. ELA-STV es actualmente la primera central sindical del País Vasco con más de 100.000 afiliados, aunque distanciada de la dirección y tesis del PNV.

Sobre las mujeres
El 2 de febrero de 1900 Sabino Arana se casó con Nicolasa Achica-Allende, una joven aldeana del pueblo vizcaíno de Busturia pobre e iletrada. Las cartas que Arana le envió recopiladas por el historiador José Luis de la Granja en el libro "Ángel o demonio: Sabino Arana. El patriarca del nacionalismo vasco" publicado en 2015 muestran una vertiente de Arana en la que le reclama sumisión y obediencia. En otra carta enviada a un amigo escribe "La mujer es vana, es superficial, es egoísta, tiene en sumo grado todas las debilidades propias de la naturaleza humana. (...) Es inferior al hombre en cabeza y en corazón. (...) ¿Qué sería de la mujer si el hombre no la amara? Bestia de carga, e instrumento de su bestial pasión: nada más".

Las ideas principales de la propuesta nacionalista de Sabino Arana:
La propuesta nacionalista vasca de Sabino Arana se basaba en las siguientes ideas:

Una concepción «orgánico-historicista» (o «esencialista») de la nación vasca —las naciones existen desde siempre con independencia de la voluntad de sus habitantes— cuyo «ser» propio son la religión católica y la raza vasca —identificada por los apellidos y no por el lugar de nacimiento, de ahí que exigiese tener los cuatro primeros apellidos vascos para ser miembro del primer batzoki, aunque el PNV más adelante los redujo a uno— y no el euskera —en lo que se diferenciaba notablemente del nacionalismo catalán, cuyo rasgo identitario más importante era la lengua—. «Si nos dieran a elegir entre una Bizcaya poblada de maketos que sólo hablasen el euskera y una Bizcaya poblada de bizcaínos que sólo hablasen el castellano, escogeríamos sin dubitar esta segunda porque es preferible la sustancia bizcaína con accidentes exóticos que pueden eliminarse y sustituirse por los naturales, a una sustancia exótica con propiedades bizcaínas que nunca podrían cambiarla», escribió Sabino Arana en su opúsculo de 1894 Errores Catalanistas.
El integrismo católico y el providencialismo que le lleva a rechazar el liberalismo, pues este «nos aparta de nuestro último fin, que es Dios», y en consecuencia a reclamar la independencia de la España liberal, y alcanzar así la salvación religiosa del pueblo vasco. «Bizkaya, dependiente de España, no puede dirigirse a Dios, no puede ser católica en la práctica», afirmó, y por eso proclamó que su grito de independencia «SÓLO POR DIOS HA RESONADO».
La nación vasca entendida como antagónica de la nación española —son «razas» distintas— pues han sido enemigas desde la antigüedad. Vizcaya, como Guipúzcoa, Álava y Navarra, lucharon siempre por su independencia frente a España, cosa que consiguieron cuando los reyes «españoles» no tuvieron más remedio que concederles sus fueros. Desde entonces, según Arana, los cuatro territorios fueron independientes de España y entre sí, hasta que en 1839 los fueros fueron subordinados a la Constitución española, pues según Arana, a diferencia de los fueristas, fueros vascos y Constitución española eran incompatibles. «El año 39 cayó Bizcaya definitivamente bajo el poder de España. Nuestra patria Bizkaya, de nación independiente que era, con poder y derecho propios, pasó a ser en esa fecha una provincia española, una parte de la nación más degradada y abyecta de Europa», escribió Arana en 1894.
El pueblo vasco —definido racialmente, no lingüística ni culturalmente— ha ido «degenerando» en un dilatado proceso que culmina en el siglo XIX con la desaparición de los Fueros. En ese proceso los inmigrantes españoles que han llegado —«invadido», según Arana— al País Vasco a trabajar en sus minas y en sus fábricas —los maquetos— son los culpables de todos los males: de la desaparición de la sociedad tradicional —con la industrialización, de ahí el anticapitalismo inicial y la idealización del mundo rural de Arana: «Fuese pobre Bizcaya y no tuviera más que campos y ganados, y seríamos entonces patriotas y felices»— y de su cultura basada en la religión católica —con la llegada de ideas modernas antirreligiosas, como «la impiedad, todo género de inmoralidad, la blasfemia, el crimen, el libre pensamiento, la incredulidad, el socialismo, el anarquismo...»— y del retroceso de la lengua vasca.
La única forma de acabar con la «degeneración» de la raza vasca es que recupere su independencia de España, volviendo a la situación anterior a 1839 —lo fundamental, según Arana, era reclamar la derogación de la ley de 1839, no la de 1876—. Una vez conseguida la independencia se constituiría una confederación de Estados vascos con los antiguos territorios forales de ambas vertientes de los Pirineos —Vizcaya, Guipúzcoa, Álava y Navarra, de la parte sur; Benabarra, Lapurdi y Zuberoa, de la parte norte—. Esta confederación, que denominó Euskadi, se basaría en la «unidad de raza, en lo posible» y en la «unidad católica», por lo que en ella sólo tendrían cabida los vascos de raza y los católicos confesionales, quedando excluidos no solo los inmigrantes maquetos sino también los vascos de ideología liberal, republicana o socialista.

La etapa intermedia (1898-1902)
Los autores consideran la existencia de una etapa más moderada en la ideología aranista, sobre todo tras ser elegido diputado provincial , que aumentaría las adhesiones de sectores nacionalistas moderados a su proyecto.

En noviembre de 1897, Arana explica la razón de su anterior radicalismo, expresado en los artículos de Bizkaitarra y mucho más levemente en el posterior Baserritarra y reconoce que su estilo buscaba notoriedad y despertar a la sociedad, no siendo necesario ya utilizar ese estilo duro de su primera época.

Hoy, y sobre todo en Bizcaya, ya no haría falta hablar contra España. (1897)
En abril de 1898 se inició la guerra de Cuba entre España y Estados Unidos, decretándose el estado de guerra; la casa de Arana resultó apedreada. En julio también se archivó el anterior proceso iniciado por «conspiración a la rebelión». Tras el armisticio de la guerra, el 11 de septiembre, Sabino Arana fue elegido en las elecciones como diputado provincial por Bilbao, formando parte de la Comisión de Fomento de la nueva Diputación de Vizcaya. También fundó en 1899 el periódico El Correo Vasco, que publicó 103 números.

El 14 de mayo de 1899 se realizaron elecciones municipales y los nacionalistas vascos obtuvieron cinco concejales en Bilbao, otros cinco en Bermeo y algunos en Arteaga y Mundaca, donde se consiguió el primer alcalde nacionalista, aunque al día siguiente, por real decreto, se suspendieron las garantías constitucionales en Vizcaya, pese a que en la exposición de motivos se señalaba que, pese a que no existía «el menor riesgo para el orden material (...) atacan con tal audacia al sentimiento de la Patria Común, expresan con obstinada insistencia propósitos de romper el vínculo nacional, que constituye una perturbación del orden moral» y todos los centros y periódicos fundados por Arana fueron clausurados, siendo reabiertos de nuevo en abril de 1900 una vez restablecida la normalidad.

El 2 de febrero de 1900, tras un noviazgo de un año, contrae matrimonio en la ermita de San Antonio de Abiña con Nicolasa Achicallende e Iturri (Nikole), vecina de Pedernales. La unión cuenta inicialmente con la desaprobación de algunos de sus correligionarios debido al origen humilde de la novia y la unión se realiza en secreto y en la intimidad para evitar la presencia de curiosos. De hecho, el secreto fue tan estricto que los padres de ella se enteraron el mismo día de la boda porque «la alegría no les hubiera permitido callar». En agosto Nikole, embarazada de cuatro meses, pierde al hijo que esperaban. La situación económica de Arana no era muy boyante y vivían de alquiler porque no podían permitirse una vivienda en propiedad y, a pesar de ello, Arana renunciaría voluntariamente al cobro de dietas por su cargo de diputado.

Durante el año 1901, Arana intervino como vicepresidente en el Congreso Ortográfico de Hendaya para unificar la ortografía del euskera, e invitó a participar en ella a todos los intelectuales relacionados con la materia, aunque odiasen su proyecto nacionalista. También ese año se crea la primera organización juvenil nacionalista, Euzko Gaztedia (EG).

El proyecto «españolista» (1902-1903)
En los últimos años de su vida, ve como gran parte de su proyecto es destruido por las autoridades y los atentados perpetrados por sus opositores; así, en mayo de 1902 fue asaltado y saqueado el Centro Vasco; ese mismo mes, Arana fue encarcelado por delito de rebelión por enviar un telegrama al presidente estadounidense Theodore Roosevelt, felicitándole por conceder la independencia a Cuba:

Roosevelt. Presidente Estados Unidos. Washington. Nombre Partido Nacionalista Vasco. Felicito por Independencia Cuba por Federación Nobilísima que presidís que supo liberarla esclavitud. Ejemplo magnanimidad y culto Justicia y Libertad dan vuestros poderosos Estados, desconocido Historia, e inimitable para potencias Europa, particularmente latinas. Si Europa imitara también nación vasca, su pueblo más antiguo, que más siglos gozó libertad rigiéndose Constitución que mereció elogios Estados Unidos, sería libre. — Arana Goiri
En junio de 1902 el gobernador civil suspende de sus funciones a los concejales bilbaínos del PNV por un hecho similar. El 22 de junio de 1902, desde la cárcel, Arana publica un artículo llamado «Grave y transcendental», en el que plantea la posibilidad de crear un nuevo partido con el que, renunciando al independentismo, se pudiera evitar el acoso hacia su ideología. La prensa de la época cree que Sabino ha tirado la toalla y Arana le remite una carta a su hermano Luis explicándole su idea, dos días después:

Instantáneamente se me ha presentado esta idea como seguramente salvadora de llevarse con toda perfección a la práctica: la independencia de Euzkadi bajo la protección de Inglaterra, será un hecho un día no lejano.
Una autonomía lo más radical posible dentro de la unidad del Estado español y a la vez más adaptada al carácter vasco y a las necesidades modernas.
El nuevo «plan» queda para que:

ellos (los nacionalistas) puedan continuarlo. Hay que hacerse españolista y trabajar por el programa que se trace con este carácter. A mi modo de ver, la Patria (Euzkadi) nos lo exige. Esto parece un contrasentido, pero si en mí se confía debe creerse. Es un golpe colosal, desconocido en los anales de los partidos. Queda empañada toda mi reputación. Tú, Koldobika, me comprenderás...
Aunque en dicho proyecto no estaría el propio Arana.

Desde el 22 de mayo de 1902 hasta el 14 de junio de 1903, una Junta sita en la calle de Luchana de Bilbao se encargó de recoger votos de adhesión para el proyecto. Seis meses antes de su fallecimiento el proyecto queda enterrado.

Hay muchas interpretaciones de este cambio en la ideología aranista en el que, proponiéndose disolver el PNV, intentó crear una «Liga de Vascos Españolistas». Algunas hipótesis apuntan que Arana pretendía crear algo parecido a la exitosa Lliga Regionalista catalana de Francesc Cambó, que, moderándose y pactando con sectores no nacionalistas e incluso opuestos, había obtenido gran apoyo con su victoria electoral en 1901 para el proyecto catalanista, posicionándose frente al avance de las izquierdas y aglutinando a las derechas.

Antes de su muerte, puede que debido a que la Junta no consiguiera los apoyos considerados como necesarios para el citado proyecto, Arana nombró como su sucesor a un ferviente independentista, de lo que se desprendería claramente, según algunos, que abandonó dicho proyecto españolista. Además, entre otros motivos, se alega que, durante todo ese período el periódico La Patria, con la supervisión de Arana, continuó publicando artículos nacionalistas, el propio Arana realizó escritos en tal sentido y además en las elecciones se presenta el PNV, siendo Arana el que interviene en la selección de candidatos. Gravemente enfermo de la enfermedad de Addison, se solicita su excarcelación por motivos de salud interponiendo recursos judiciales, que son desestimados, y se recogen más de 9000 firmas, que son ignoradas; Segismundo Moret, presidente del Congreso de los Diputados, dijo:

Será más gallardo que muera en la cárcel; además la tranquilidad de España bien vale la vida de un hombre
El 8 de noviembre de 1902 es absuelto del delito antes mencionado y sale de la cárcel, pero el fiscal anuncia recurso contra la sentencia, por lo que decide exiliarse en Francia bajo la identidad de Sylvain de Arbeste. En septiembre de 1903, a causa del avanzado estado de su enfermedad, Sabino Arana abandona la dirección del PNV, eligiendo como su sucesor a Ángel de Zabala, de clara tendencia independentista, falleciendo el 25 de noviembre de 1903 a los treinta y ocho años de edad.

Su obra fue microfilmada en 1936 para protegerla de las tropas sublevadas en la Guerra Civil. En 1965 y 1980 fueron publicadas sus obras completas; la Fundación Sabino Arana, vinculada al PNV, almacena y expone numerosos documentos de su vida.

Lengua y cultura
Como antes se ha mencionado, según Arana, el euskera era uno de los elementos identitarios de la patria vasca y a su impulso dedicó gran parte de su trabajo. No obstante los filólogos actuales han señalado fallos en la obra de Arana en este campo.

Propuso su propio modelo ortográfico para el euskera basándose en las ideas de Pablo Pedro Astarloa, y se posicionó a favor de un modelo ortográfico unificado, salvaguardando la diversidad dialectológica. Los seguidores de Resurrección María de Azkue y Arturo Campión proponían otro sistema ortográfico y veían la necesidad de un estándar literario común. Arana defendió su propuesta en el Congreso ortográfico de Hendaya de 1901, del que fue su vicepresidente. Entendía que debía existir un dialecto para cada provincia, el cual sería tratado como lengua. Su visión de la lengua vasca era purista hasta el extremo, y quiso sustituir los préstamos románicos en su totalidad por neologismos, generalmente inventados por él. Esto también incluía el léxico religioso: Deun (santo), txadona (iglesia), orlegi (verde), urrutizkin (teléfono), izparringi (periódico).

Tras su muerte, en 1910 la Comisión de Euskera del Partido Nacionalista Vasco publicó Deun Ixendegi Euzkotarra / Santoral Vasco (Santoral onomástico vascongado), prologada por su seguidor Luis Eleizalde, donde se «traducen» los nombres cristianos adaptándolos a las que, según él, eran las leyes fonéticas del euskera. Es, en realidad, una reedición del Egutegi Bizkaitarra de 1897 del propio Sabino. Aunque inicialmente la Iglesia, hasta 1904, se negó a bautizar a los niños con esos nombres, poco a poco se hicieron muy populares y llegaron a ser el 24% de los registrados en algunas zonas en 1937. Después de ser prohibidos durante la dictadura franquista volvieron a ser utilizados, hasta nuestros días. Según su sistema, los nombres acabados en «a» son masculinos y los acabados en «e» femeninos: Kepa/Kepe (de Kaiphas, Pedro/Petra), Miren (María), Endika/Endike (Enrique), Edorta/Edorte (Eduardo), Pederika/Pederike (Federico/Federica), Iñaki (este era un nombre tradicional, Ignacio, derivado a su vez de Íñigo), Joseba/Josebe (José/Josefina), Jasone (Asunción), etc. Aplicó ese mismo sistema para diferenciar el género a los nombres tradicionales, como en el caso de Begoña/Begoñe y Uxua/Uxue. Como rasgo distintivo de los militantes de su partido, ideó un sistema onomástico ajeno a toda tradición, según el cual había que escribir los apellidos con el sufijo que indica gentilicio (-tar), por delante del nombre de pila. Ejemplo: Arana ta Goiri'tar Sabin.

La evolución posterior del aranismo
Artículo principal: Historia del PNV
La pugna y la unión entre los aranistas «aberrianos» y los «euskalerriacos» marcaría la vida del Partido Nacionalista Vasco creado por Arana; el giro nacionalista de los segundos y su mayor acercamiento a partir de 1899 posibilitaría, según algunos autores, una moderación de los postulados nacionalistas y el acceso al patrimonio de Ramón de la Sota, una de las mayores fortunas de la época, que supuso un despegue económico y social del PNV y en consecuencia el acceso a cargos públicos y a la burguesía vasca, pues apoyaron la candidatura nacionalista en 1898 por la que Sabino Arana fue elegido diputado provincial, siendo el propio Ramón de la Sota elegido por el PNV diputado a Cortes por Valmaseda en 1918. Ramón de la Sota, que anteriormente era líder de los euskalerriakos, fue uno de los principales dirigentes del partido de Arana en esa época.

En toda la historia del PNV se ha destacado su mentalidad pragmática, llegando a acuerdos con partidos de ideología incluso contraria, oscilando entre posturas autonomistas y soberanistas, lo que ha provocado diversas escisiones y posteriores reunificaciones.

Aportación al nacionalismo vasco actual:
Arana creó muchos de los símbolos nacionalistas actuales. Aplicando sus teorías lingüísticas, acuñó un nombre para el país: Euzkadi (en detrimento del vocablo Euskal Herria o Euskeria, que también utilizó en sus escritos), y una bandera, la ikurriña. En 1895 fundó el Partido Nacionalista Vasco, principal organización política del País Vasco y su organización juvenil EGI, creó y diseñó su estructura social.

El Aberri Eguna (día de la patria) fue instaurado en 1932 por el PNV el domingo de Pascua de cada año para conmemorar el día en que se considera que Sabino Arana recibió las ideas nacionalistas de su hermano Luis, empezando con el lema «Euzkadi Euzkaldunon Aberria da» (Euskadi es la patria de los vascos).

Las ideas de Sabino Arana no habrían tenido auge ninguno si se hubieran limitado a defender el «fuerismo», puesto que ya existían en su época partidos de dicha ideología. El discurso original de Sabino Arana añadió un marcado independentismo, que se contraponía al simple autonomismo o regionalismo de los entonces «fueristas». Arana proponía la independencia de Vizcaya como vía de recuperación de su identidad perdida, dejando que las siete provincias vascas de España (Hegoalde) y de Francia (Iparralde) recorriesen el mismo camino por su cuenta, hasta reunirse todas en una Euzkadi federal.

Para ello fundó y lideró un nuevo partido, EAJ-PNV, que organizativamente también resultó novedoso para su época, pues, frente a los «partidos de cuadros» existentes, muy poco participativos, se preocupó de que su partido lo formara una base social teniendo como referencia los batzokis, configurados como centros vasquistas que constituirían algo más que sedes de un partido y se dotaron de un funcionamiento democrático y participativo, ya que eran los propios miembros de estos centros los que designaban a los representantes y cargos del partido. En 1895 se crearía el primer batzoki en Bilbao y en la actualidad existen más de doscientos. Posteriormente, la ideología del partido alternaría entre las posturas de los partidarios de opciones independentistas y los partidarios que defienden tesis más moderadas o pragmáticas, produciéndose diversas escisiones y reunificaciones.

Sabino Arana siempre consideró que el fin de la tradición vasca era inminente, por lo que su discurso era muy impactante y su actividad frenética y apresurada, pues todo se tenía que hacer en un espacio muy breve de tiempo. Poco más de cien años después de su muerte, su figura continúa siendo polémica, es admirado, incluso venerado como un «maestro» por sus seguidores y odiado y calumniado por sus detractores.

Su casa natal, denominada «Sabin Etxea», se convirtió en un símbolo nacionalista; utilizada como sede de la Falange durante la dictadura franquista, es actualmente la sede del Partido Nacionalista Vasco, y la fundación que lleva su nombre continúa guardando y recordando su obra, dado que toda la documentación existente fue microfilmada y protegida en los años del citado régimen.

Sabino Arana también añadió la letra a una melodía popular vasca que se utilizaba como saludo a la bandera. Dicha canción, llamada «Gora ta Gora», es el actual himno del PNV y la melodía, sin letra, es el himno de la comunidad autónoma del País Vasco («Eusko Abendaren Ereserkia»), que se impuso finalmente a la antigua canción fuerista «Gernikako arbola» («El Árbol de Guernica»), escrita por José María Iparraguirre. La letra del «Gora ta gora» también hace alusión a dicho roble y a las tradiciones religiosas.

La Ikurriña:
Fue diseñada por los hermanos Arana como el símbolo de una Vizcaya independiente. En ella Sabino considera que se representa a Vizcaya, al árbol de Guernica y al lema Jaungoikua eta Lagizarra de su partido.

Aunque también diseñaron banderas para los demás «Estados independientes vascos», estas no tuvieron éxito, y la ikurriña fue adoptada finalmente por los nacionalistas como la bandera vasca. En 1936 el gobierno vasco la declaró emblema oficial y fue reconocida desde 1979 por el artículo 5 del Estatuto de Autonomía como bandera oficial del País Vasco.

Toponimia
El de Sabino Arana es uno de los nombres más habituales en las calles y plazas de las localidades de Vizcaya. Así, los siguientes municipios recuerdan en su callejero al político vasco:

Argentina
Buenos Aires: calle.
Mar del Plata: calle.
Lomas de Zamora: calle.
Provincia de Barcelona
Barcelona: calle.
Provincia de Guipúzcoa
Fuenterrabía: calle.
Provincia de Vizcaya
Amorebieta-Echano: calle.
Baquio: avenida y busto.
Berango: calle y travesía.
Bermeo: plaza.
Bilbao: avenida, estatua en los Jardines de Albia y denominación de una de las paradas del tranvía de la ciudad.
Echévarri: calle.
Guecho: travesía.
Lejona: avenida.
Lequeitio: avenida.
Miravalles: calle.
Munguía: calle.
Ondárroa: calle.
Pedernales: calle.
Santurce: calle.
Sondica: calle.
Sopelana: avenida.
Yurre: calle.
Zalla: avenida.
Zamudio: plaza.
Véase también
Sabin Etxea
Nacionalismo vasco
Historia del nacionalismo vasco
PNV
Historia del PNV
Fundación Sabino Arana
Raza vasca
Vasco
Historia del País Vasco
Euskal Herria

Ariztondo Akarregi, Josune
Persona · Nacimiento: 1948/07/07

Miren Josune Ariztondo Akarregi (Ondárroa, Vizcaya, 7 de julio de 1948) es una química, profesora universitaria y política española.

Biografía:
Licenciada en Química por la Universidad de Zaragoza. Posteriormente estudió en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), cuya tesis -sobre la Didáctica de las Ciencias experimentales- fue la primera presentada y defendida en euskera en la UPV.[1]

Durante 20 años fue profesora en la Escuela de Magisterio de Derio, donde fue Jefa de estudios. Colaboró también con la Universidad Vasca de Verano. Entre 1990 y 1994 fue directora pedagógica de la ikastola Lauro. Autora de libros de texto en euskera. En 1995, tras ser directora de Promoción del Euskera de la Viceconsejería de Política Lingüística del Gobierno Vasco, es nombrada directora de HABE.

En la actualidad es Secretaria del Euzkadi Buru Batzar del Partido Nacionalista Vasco.

Aróstegui Zubiaurre, Florencio de
Persona · 1950/03/02 - 1995/11/04

Florencio Aróstegui Zubiaurre (Bilbao, 2 de marzo de 1950 - Guecho, 4 de noviembre de 1995) fue un político liberal-conservador español, parlamentario vasco y juntero, miembro de una familia de letrados y políticos bilbaínos.

Biografía:
Nació en Bilbao el 2 de marzo de 1950, nieto de Mariano Aróstegui Ugarriza que fue procurador de los tribunales, miembro de la Sociedad El Sitio y alcalde de Bilbao en 1923 por la Liga de Acción Monárquica e hijo de Florencio Aróstegui e Ibarreche (1907-83), abogado empresarial vinculado a la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Bilbao, que fue secretario del Consejo de Administración de «Firestone Hispania, SA» y también concejal de adscripción monárquica en el Ayuntamiento de Bilbao, cuando Joaquín Zuazagoitia Azcorra fue alcalde.

El joven Florencio estudió primaria en las Escuelas Pías (Escolapios) y bachillerato en el Colegio de los Jesuitas; posteriormente fue a la Universidad de Deusto donde realizó estudios de Derecho. Ingresó en Alianza Popular (AP) en 1977 acudiendo a la celebración de su primer congreso provincial vizcaíno celebrado en Bilbao en el que resultó elegido presidente Pedro de Mendizábal, diputado al Congreso. Por esa época el coordinador regional de una “Alianza Popular Vasca” todavía embrionaria era el catalán Miguel Ángel Planas, empleado de «Firestone Hispania, SA» trasladado a Bilbao y que había cofundado AP de Cataluña, a quien Manuel Fraga había encargado contactar con distintos grupos liberal-conservadores de Euskadi para extender AP. Una vez realizada su misión le sustituiría el empresario y emprendedor vizcaíno Jesús Pérez Bilbao quien integró a Aróstegui en el organigrama de AP Vizcaya con Merino. A finales de 1978 llegaría el Referéndum para la ratificación de la Constitución española en el AP se partiría en dos: los que no querían la Constitución y los que sí la apoyaban, liderados por Fraga entre los que se encontraba Aróstegui.

Habiéndose aprobado la Constitución al año siguiente, fueron convocadas para el 1 de marzo de 1979 las segundas elecciones generales y Aróstegui ocupó la cuarta plaza de la lista por la circunscripción electoral de Vizcaya al Congreso de los Diputados dentro de la coalición que formó AP con otras corrientes de derechas, llamada Unión Foral del País Vasco; la encabezó Luis Olarra y no obtuvo ningún diputado en Vizcaya. Nuevamente ganó Unión de Centro Democrático (UCD) con Adolfo Suárez al mando; Fraga dimitió y Alianza Popular inició en todo el estado español la llamada “Travesía del desierto”. Un mes después se convocaron las elecciones municipales de España de 1979 en las que no hubo lista de AP al Ayuntamiento de Bilbao en apoyo de la lista de UCD encabezada por Adolfo Careaga, decisión muy discutida del sustituto de Fraga, Félix Pastor. Además el País Vasco celebraría elecciones a las Juntas Generales en las que AP se presentó coaligada a la Unión de Centro Democrático.

Tras muchos debates llegó a su fin la redacción del texto del futuro Estatuto vasco y se tramitó en las Cortes Generales aprobándose por unanimidad el proyecto de ley del Estatuto de Autonomía Vasco, incluidos los votos de Alianza Popular. Pero ya terminando el verano los etarras asesinaron a Modesto Carriega segundo de la lista de la coalición de AP por Vizcaya al Congreso de los Diputados en las anteriores elecciones generales y compañero de Aróstegui que ocupaba el cuarto lugar; quince días después era ametrallado en Vedia Luis María Uriarte, también de AP, que moriría poco después. Y cuando se abrió la campaña del referéndum para aprobar el Estatuto de autonomía del País Vasco la Coalición Democrática de AP se descolgó y Fraga anunció que no lo apoyaría tal cual estaba; el 25 de octubre fue aprobado mediante referéndum celebrado al efecto y luego sería ratificado en el Congreso.

Fraga regresó tras la esperada dimisión de Pastor en calidad de presidente interino y se convocó congreso nacional con carácter extraordinario para finales de año. Pero antes se celebró el de Vizcaya donde ya estaba programado su segundo congreso provincial y el elegido para presidir fue Jesús Pérez Bilbao con Aróstegui de secretario provincial; cerró el acto Fraga donde avanzó alguna de sus ideas para el futuro. Después se celebró el III congreso nacional de AP en el que Fraga hizo la primera refundación del partido que pasaba a tener carácter presidencialista. La gente que le había apoyado, en favor de la Constitución aprobada el año anterior, fueron mayoría en el Comité Ejecutivo Nacional, entre los que estaban dos bilbaínos: J. Pérez Bilbao que entraba en calidad de secretario adjunto y Begoña Urquijo (aunque afincada en Madrid); pero además, como Planas había regresado a Barcelona, en apoyo de AP-País Vasco su relevo lo tomaba Juan Antonio Montesinos vicepresidente nacional. Con tales apoyos el horizonte de Florencio Aróstegui comenzó a ensancharse.

Elecciones al Parlamento Vasco de 1980:
Al mismo tiempo, y tras el trámite parlamentario en el Congreso, eran sancionadas las leyes estatutarias por el rey Juan Carlos I de España y el Consejo General Vasco -que se convertía en Gobierno Provisional del País Vasco-, en 1980 convocaba las primeras elecciones autonómicas al Parlamento Vasco que se celebrarían el 9 de marzo en las que Florencio Aróstegui fue el candidato a lendakari por AP encabezando la lista por Vizcaya, que era la provincia más fuerte entre los “aliancistas” vascos. Ganó el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y él fue elegido diputado junto con Santiago de Griñó Rabert por Álava. Mientras se reunía Suárez con Carlos Garaikoetxea, en abril Pérez Bilbao comunicó su nombramiento como portavoz en el Parlamento Vasco. Al llegar la primera sesión del parlamento autonómico F. Aróstegui, en su primera intervención tras ser elegido diputado, se centró en la defensa de la unidad de España y del estado autonómico, y en contra del estado federal. En mayo presentó una proposición no de Ley para que el Parlamento Vasco acordara manifestar su condena a la violencia así como un llamamiento a la ciudadanía y a las instituciones a colaborar con las autoridades. A lo largo del verano se produjeron debates en los que Aróstegui manifestó su visión de un Euskadi sin terrorismo etarra, o su punto de vista sobre las posibles alianzas de gobierno entre UCD y el PNV, hasta el debate de investidura de Garaikoetxea a mediados de octubre donde criticó su programa. Al mes siguiente tenía lugar el primer congreso regional AP en el País Vasco y poco después ETA asesinaba a otro compañero de la ejecutiva provincial y presidente en Santurce Vicente Zorita que había ocupado la tercera plaza en la lista que encabezara Aróstegui al parlamento vasco. Acompañando a los familiares y amigos asistió Fraga al entierro de Zorita en el cementerio de Santurce a donde un grupo de proetarras se desplazó para increparlos y fueron desalojados por la Policía Nacional. Después Aróstegui acudió invitado a Sevilla donde manifestó su preocupación por las ikastolas y su cercanía a la influencia etarra y tuvo un recuerdo especial para Zorita. En diciembre el presidente Suárez se desplazó a Vitoria a la sede del Gobernador general, residencia «Los Olivos», para encontrarse con el lendakari y las demás fuerzas políticas vascas y ultimar las negociaciones de las transferencias del Estado a las Comunidad autónoma; la entrevista empezó cordial con Aróstegui pero terminó destemplada.

Con el anuncio de la visita de los reyes al País Vasco se inició el año 1981 y Aróstegui manifestó su conformidad. La visita iba a suponer un test para el monarca en los territorios históricos vascos y cuando estuvieron en las Juntas Generales de Guernica se produjo, durante el discurso del rey, la protesta y Aróstegui dejó clara su defensa de “la más alta magistratura del país”. Después sucedió el intento de golpe de Estado y una serie de atentados, lo que motivó que en marzo se produjese una ronda de contactos organizada por Marcelino Oreja Aguirre (UCD) gobernador general de Euskadi. Se celebró en «Los Olivos» sede de la Delegación del Gobierno español para tratar la situación política tras la toma de posesión del nuevo presidente del Gobierno español Leopoldo Calvo Sotelo y asistió Aróstegui que finalizada la entrevista manifestó su deseo de solidaridad y paz frente al terror. Luego llegó la pastoral de los obispos vascos liderada por José María Setién, que fue criticada por amplios sectores y en opinión de Aróstegui fue totalmente desafortunada. El siguiente debate que se planteó fue la intención del lendakari Garaikoetxea de asumir la lucha antiterrorista que provocó reacciones contrarias en UCD y AP.

Durante el verano se fraguaron los acuerdos del Gobierno de España (UCD) con el principal partido de la oposición (PSOE) sobre materia autonómica de las que AP se desvinculó, manifestando Aróstegui que los “ucedistas” (UCD) preferían a los socialistas (PSOE). Comenzada la actividad parlamentaria, cuando se planteó el debate sobre esos acuerdos y la LOAPA, hubo de enfrentarse con el presidente de la cámara vasca Juan José Pujana (PNV) por no admitir a trámite sus propuestas de acatamiento a la Constitución y en favor de la unidad del estado español, alegando una distinta vara de medir ya que su compañero De Griñó las presentó 3 minutos tarde. En noviembre llegaría el tercer congreso provincial de AP-Vizcaya donde Aróstegui anunció que el País Vasco no sería un batzoki, con intervención de Fraga incluida que reconoció roces con UCD pero declaró su intención de no hacerles caso. El 10 de diciembre participó en el mitin organizado por AP-Cataluña con Miguel Ángel Planas a la cabeza, en un hotel de Barcelona.

En la ejecutiva nacional de AP:
Arrancó el año 1982 siendo secuestrado el industrial José Lipperheide, con familia de simpatizantes de AP cercanos a Aróstegui, y que fue liberado un mes después previo pago del rescate. A final de enero tuvo lugar el segundo congreso regional de AP en el País Vasco, donde Aróstegui fue reelegido y sacó adelante su ponencia de estrategia política y electoral y, además, hizo un llamamiento a los grupos ideológicos afines para formar una alternativa al PNV, buscando un acuerdo con lo que quedaba de UCD, lo cual no le hizo ninguna gracia a los dirigentes “ucedistas” dentro de esa relación amor-odio que mantenían. Llegó el V congreso nacional de AP donde Aróstegui encontró su punto de inflexión; allí fue designado vicepresidente nacional por la federación de AP y recibió el reconocimiento a nivel nacional de su partido. Anunciadas las primeras elecciones al Parlamento andaluz para mayo, fue invitado a participar en los actos preelectorales andaluces en apoyo del candidato Antonio Hernández Mancha, teniendo un mitin en Jaén y otro en Écija. Entremedias se mostró contrario al cierre de la central nuclear de Lemóniz en el debate que se planteó tras el asesinato del director del proyecto, Ángel Pascual Múgica, tal y como había ocurrido con el ingeniero José María Ryan hacía año. Y regresó a la contienda electoral andaluza con un mitin en Córdoba en el que dijo que UCD ya no era nada. Tras las elecciones andaluzas, se celebró en junio la primera interparlamentaria autonómica de AP en Madrid a la que acudió como representante de AP en el Parlamento Vasco y fue uno de los tres intervinientes autonómicos y donde se le escucharon los problemas con el PNV y el proyecto de Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico, más conocida por su acrónimo LOAPA. Pero en julio llegó la vuelta a la realidad para los “aliancistas”, pues fue asesinado por los terroristas el delegado de Tabacalera en Vizcaya y activo afiliado de base de Las Arenas, Alberto López-Jaureguizar.

Conflictos:
Nuevamente hubo enfrentamientos con el presidente de la cámara vasca en los que Aróstegui tomo partido. El verano continuó mal para las fuerzas españolas de centro-derecha, empezaron a aflorar las rivalidades entre “aliancistas” y “ucedistas”. Los unos veían que su partido (AP) se venía arriba y los otros (UCD) no se hacían a la idea de la pérdida de su hegemonía, con lo que la confección de las listas electorales de cara a una posible coalición en el País Vasco, se planteaba muy tensa. Marcelino Oreja, en estado de gracia, reclamaba los mejores puestos para los “ucedistas” vascos y supo presionar a Fraga, y este ordenó a Aróstegui ceder. Finalizaron las negociaciones y la lista de Álava la encabezó Oreja lo que era asumible, pero lo que dolió a la estructura de AP fue el sacrificio de Vizcaya donde se esperaba que fuera el propio Aróstegui, que se tuvo que conformar con el Senado. Solo les quedó encabezar la lista de Guipúzcoa -la que peores posibilidades tenía- con un hombre de AP, José Ramón Stembert y Rivilla, aunque quien realmente destacó fue el tercero, Gregorio Ordóñez. Durante la campaña se manifestó en contra de las medidas de gracia para las bandas armadas así como a favor de no tocar el Estatuto de Guernica y otros temas locales, con visita de Fraga incluida. Llegaron las Elecciones generales de España de 1982 en las que AP concurrió en la Coalición Popular con el Partido Demócrata Popular (PDP) y el Partido Liberal(PL). Las ganó Felipe González (PSOE), Fraga fue el jefe de la oposición y la UCD se hundió. Dentro de la coalición de centro-derecha vasca salió elegido Julen Guimón (UCD) por Vizcaya y Marcelino Oreja (UCD) por Álava, nadie de AP, nadie por Guipúzcoa y nadie al Senado. Mientras se analizaban los resultados, la actividad parlamentaria en el País Vasco seguía su curso y en noviembre se produjo el esperado debate en la cámara autonómica por el tema de la financiación. El PNV había estado replegado parte del verano al objeto de decidir cuál iba a ser la propuesta de la estructura interna financiera de Euskadi, y salió vencedora la de Emilio Guevara Saleta, diputado general de Álava y parlamentario autonómico, con su tesis de un “concierto interno” la cual fue apoyada por Aróstegui al considerarla dentro de la tradición foral vasca. A finales de año se hizo público el problema de las deudas de UCD - País Vasco contraídas durante la campaña electoral y Marcelino Oreja tuvo que declarar en los medios desmintiendo que hubiese una sentada frente a su casa. Aróstegui, con las elecciones todavía en la memoria, hizo unas declaraciones nada exentas de sorna, en las que afirmaba a que las deudas de los “ucedistas” vascos no serían obstáculo para entenderse y, mencionando el ascenso generalizado de su partido, declaró que la estructura de AP-País Vasco podría hacerse cargo del peso de la coalición llegado el momento.

En 1983 Aróstegui anunció la gran coalición de centro-derecha de cara a las siguientes elecciones en las que concurrirían, no solo con UCD sino, también, con el PDP y el PDL; aprovechó para tratar de normalizar sus relaciones con Oreja y, además, atacó al gobierno socialista por su gestión de RTVE. Pocos días después se desplazó a Madrid para participar en el II Salón del Centro Cultural de la Villa en el apartado “País Vasco” donde compartió mesa redonda con Xabier Arzalluz (PNV), José María Benegas (PSOE), Mario Onaindia (EE) y Jesús María Viana (CDS). Mientras se tomaban nuevas medidas de seguridad en la lucha contra el terrorismo, a las que manifestó su apoyo, también era consciente de que Alianza Popular en el País Vasco iba abandonando sus postulados liberal-conservadores y desplazándose hacia los democristianos de Marcelino Oreja, dentro de la estrategia para enfrentar al PNV. Tras el atentado etarra contra el Banco de Vizcaya, en el que perdieron la vida tres empleados de esa entidad en febrero, se produjo en Bilbao la primera gran manifestación contra la banda terrorista. En el mes de marzo se convocaban nuevas elecciones municipales para todo el territorio español y en Euskadi, además, las Juntas Generales. La novedad para AP fue que –sin F. Pastor en la Ejecutiva nacional- pudo presentar candidatos a los ayuntamientos vascos, y por Bilbao el candidato de la Coalición Popular fue Juan Achúcarro Arisqueta. En la precampaña electoral Fraga acudió a Vitoria en compañía de Aróstegui a las “Jornadas Forales” organizadas por la «Fundación Cánovas del Castillo», donde intentaron reventarles el acto. Poco después Arzalluz lanzaba una propuesta para internacionalizar los problemas de Euskadi a lo que Aróstegui se negó calificándola de cortina de humo. A finales de ese mismo mes de abril lanzó acusaciones a todos los partidos políticos, pero en especial al PNV por su postura del “agravio comparativo”. Aróstegui resultó elegido en las elecciones forales en la lista de Bilbao miembro a las Juntas Generales de Vizcaya II Mandato, en calidad de juntero. Antes y después se barajaron todo tipo de pactos con movimientos en favor de desbancar a los nacionalistas de las tres capitales vascas, por el PSOE lo lideró Ricardo García Damborenea y por la Coalición Popular fue Aróstegui quien se desplazó a Madrid para reunirse con la Ejecutiva Nacional que había hecho contactos con Alfonso Guerra al efecto, pero el acuerdo incluía a Euskadiko Ezkerra (EE) que se negaba.

Nueva estructura política:
Con la intención de dar una mayor presencia de la Coalición en el País Vasco, a principios de verano Fraga aprobó la creación de una estructura liderada por el sobrino de Marcelino, Jaime Mayor Oreja (entonces del PDP) con Aróstegui de segundo de a bordo y Javier Zarzalejos (AP) como secretario, además de Pedro Morales (AP) y Julen Guimón (PDP). A finales de julio pidió que la bandera de España ondeara en el Parlamento Vasco y demás edificios autonómicos y tras el debate, con cruce de acusaciones entre el diputado del PNV José Antonio Rubalkaba con Aróstegui inicialmente y con el diputado Enrique Casas por parte del PSOE más tarde, el PNV neutralizó la petición. Fraga reunía al Comité político la Coalición Popular del País Vasco, con Marcelino Oreja formando ya parte de AP (al que presentó Aróstegui) y tras la cumbre, entre el gobierno de Madrid y el autónomo vasco, se mantenían a la espera con optimismo. En septiembre acudió acompañando a Fraga a la residencia de verano del lehendakari Garaikoetxea para conocer de primera mano el plan de choque por las inundaciones que asolaron parte de Euskadi. Después Aróstegui se interesó por las ayudas a los damnificados y pidió garantías -vía interpelación parlamentaria- al gobierno vasco para que se usasen correctamente. Ya en octubre, con el discurso de Garaikoetxea, no quedó muy contento, decepcionado por la falta de prioridades del lehendakari. Poco después fue secuestrado el capitán Alberto Martín y llegaron los momentos duros en los que hubo de mantenerse firme ante el chantaje, pero sin suerte alguna. Tanto AP como PSOE se mostraban a favor de las nuevas medidas antiterroristas y de exigir a Francia que dejara de ser un “santuario” para los etarras. También denunció el doble lenguaje de los socialistas según fuere en Madrid o en el País Vasco. Seguidamente tuvo lugar el tercer congreso de AP en el País Vasco. Celebrado en noviembre, para la presidencia regional fue elegido Iñigo de Otazu Zulueta y como secretario regional Aróstegui, que además presentó la ponencia sobre estrategia política, y como gerente F. Machín; además se vislumbraba la posibilidad de que Aróstegui repitiese como candidato.

Elecciones al Parlamento Vasco de 1984:
Al mes siguiente, cuando llegó el aniversario de la Constitución española recibió con satisfacción la noticia de que el 6 de diciembre si ondearía la bandera nacional con la ikurriña en Ajuria Enea, pero después se supo que sería Jaime Mayor Oreja el candidato de la Coalición Popular y comenzaron los problemas en su seno, con la dimisión de cargos en Guipúzcoa. Aróstegui se mantenía como n.º 1 por Vizcaya y Luis López Armentia por Álava. Al mismo tiempo Óscar Alzaga, aprovechando la coyuntura al alza de los democristianos vascos, reclamaba mayor protagonismo en la Coalición para el resto del estado. Poco a poco se fueron superando las desavenencias en Guipúzcoa y se adelantó la campaña electoral, por lo que, a comienzos de 1984 se anunció la convocatoria por el lendakari Garaikoetxea de nuevas elecciones autonómicas, del VI congreso nacional de AP, y el anuncio oficial de que el candidato a lendakari por la Coalición Popular sería Jaime Mayor Oreja, en un acuerdo enmarcado en los pactos llevados a cabo por Fraga para unir el centro-derecha en el País Vasco (y España) y volvió a estallar un sector de AP, esta vez de Vizcaya. Pero Aróstegui lo aceptó disciplinadamente y el giro de AP vasca hacia la democracia cristiana se daba por culminado. Pasado el trance regresó al debate político y se manifestó, en calidad de secretario regional de AP, acerca de las dificultades de alcanzar un acuerdo de gobierno con el PNV. Trabajó con Mayor Oreja como cabeza de lista por Vizcaya en una campaña electoral con atentado fallido contra Fraga incluido en un mitin y el asesinato del senador socialista Casas.

La Coalición Popular obtuvo siete escaños, dos de ellos por Vizcaya: Aróstegui y Joaquín Mª Aguirraga. Tras las elecciones se hizo patente el techo del PNV y se produjo una ronda de consultas celebrada por el más votado, Garaikoetxea. Cuando les llegó el turno, acudió Aróstegui acompañando a Mayor Oreja quien aseguró su deseo de no pactar . Mientras tanto la crisis interna del PNV comenzó a manifestarse y días después Garaikoetxea anunció que formaría gobierno en minoría.

Problemas para Aróstegui:
Hubo movimientos internos en AP, por un lado el sector alavés intentó “dimitir” a Aróstegui como diputado autonómico, y de otro, cuando fue acusado de no trabajar lo suficiente en el Parlamento vasco y de acercamiento a una “familia” del PNV lo que no esperaban sus detractores es que, por orden de Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, hacía el acercamiento pero acabó haciéndose público. Al final sus críticos recurrieron a la acusación de fraude realizada contra él por Alfredo Berástegui –un exdirectivo de la «Asociación del Automóvil de Vizcaya», gestoría de la que era socio capitalista Aróstegui- por acciones dolosas de un exempleado en el pasado (después sería por otro empleado). Estos hechos motivaron que se le abriese “expediente informativo” (previo al disciplinario) por el presidente de AP en Vizcaya. Los acontecimientos seguían su ritmo y se celebraba una cumbre de la Coalición Popular al más alto nivel en clave vasca con la asistencia de Fraga, Alzaga y Pedro Schwartz a la que acudió Aróstegui como secretario regional de AP y diputado, junto al líder vasco de la Coalición Mayor Oreja, el secretario regional del PDP J. Guimón y J. Zarzalejos de AP en calidad de secretario de la Coalición. Arturo García Tizón, entonces presidente del Comité de Disciplina de AP, investigó y recomendó a Aróstegui una comparecencia en distintos medios de comunicación como así haría. El fondo del asunto era que el principal empleado de la gestoría Francisco Salsón Galarraga había cometido la estafa en calidad de gestor administrativo colegiado por impagos a la Hacienda foral y que ya se había querellado a lo largo de 1985 contra él; Salsón se hallaba huido de la Justicia. Además negociaba un acuerdo sobre el pago de la deuda a sus clientes, mayoritariamente afiliados del partido, así como con la Hacienda foral para el pago de los tributos y sanciones.

Al mismo tiempo, el lendakari Garaikoetxea era criticado en su propio partido por motivos ideológicos y terminó el año con la exigencia de su dimisión que aceptaría y sería elegido nuevo lendakari José Antonio Ardanza, pero la guerra fratricida estaba lejos de acabar y la escisión amenazaba al partido mayoritario vasco. Los líderes de la Coalición Popular seguían con expectación el desenlace “peneuvista”, que había dejado en segundo plano sus propios problemas regionales y nacionales.

Antes del adiós:
En esas circunstancias Aróstegui, para dejar clara su lealtad publicó en el diario de ámbito nacional un artículo titulado “El Techo de Fraga” dándole aliento a Fraga, pues Jorge Verstrynge había puesto en marcha una operación encaminada a “jubilarlo” anticipadamente. Aróstegui defendió a su líder nacional, se mofó de los socialistas y sus políticas, de la Operación Roca (Partido Reformista Democrático) y recordó que las muchas coincidencias con el PNV -superada la autodeterminación- llevarían algún día a pactar con esta fuerza política (como así hizo José María Aznar en 1996). Arzalluz apareció en escena aprovechando los problemas de Aróstegui para distraer y sacudir a una Coalición Popular en crisis, dentro de los enfrentamientos que mantenía el mismo con la corriente democristiana de los populares (Guimón y Mayor Oreja) en la 'Unión Europea Demócrata-Cristiana' (UEDC), siempre perjudicial a sus intereses europeos. Mientras se celebró en Bilbao el 4º congreso regional de AP ya sin Aróstegui en la Ejecutiva. Meses después escribió junto con el concejal de Bilbao Fernando Sánchez, a quien habían expedientado también, contra los terroristas etarras en defensa de los amenazados por la banda terrorista, a la vez que seguía a la espera de su procedimiento disciplinario y a principios de 1986, sobre la celebración del Referéndum de la OTAN. Al mes siguiente fue el VII congreso nacional de AP del que Fraga salió bastante debilitado, y tras este finalmente, Aróstegui fue acusado formalmente por su sucesor en la Secretaría regional, Leopoldo Barreda de no obedecer cinco normas de los estatutos de AP, Leopoldo Barreda, tras el congreso nacional de AP fue expulsado de AP por el nuevo presidente del Comité de Conflictos y Disciplina, Félix Pastor Ridruejo –recuperado por Verstrynge– que siempre estuvo presto a reducir el número de los leales a Fraga.

A partir de ese momento, antes de finalizar la legislatura autonómica, cuando ya se vislumbraban las elecciones autonómicas vascas, Florencio Aróstegui fue testigo mudo del anuncio de Mayor Oreja que renunciaba a presentarse (se había hundido el PDP) y el cabeza de lista sería Julen Guimón (ex PDP y entonces ya de AP) como nuevo candidato a lendakari. Más tarde viviría el fin de Verstrynge (sustituido por Alberto Ruiz Gallardón) y de la dimisión de Fraga tras las elecciones vascas, junto con ceses y dimisiones de muchos otros. Antes de que terminara su mandato como juntero publicó contra los terroristas y desapareció de la escena política.

En 1989, habiendo hecho frente al pago de las deudas ocasionadas por su exempleado en la gestoría, invirtió en el negocio de la distribución minorista de hidrocarburos. Dos años después (1991) se casó en segundas nupcias con Rosario Iturriaga, con quien tuvo descendencia.

Falleció en Guecho el 4 de noviembre de 1995 víctima de un cáncer.

Azkarraga Mozo, José María
Persona · 29-10-1916/16-12-1937

José María Azcárraga Mozo, también José María Azkarraga Mozo, más conocido por su pseudónimo Lurgorri (Rentería, 29 de octubre de 1916 - Derio, 16 de diciembre 1937), fue un escritor y político español de ideología nacionalista vasca, miembro del Partido Nacionalista Vasco (PNV). El sindicato estudiantil Lurgorri Ikasle Elkartea, lleva su nombre en su memoria.

Familia y primeros años
José María Azcárraga nació en Rentería, la localidad natal de su madre, Juana Mozo Ocio. Su padre, José María Azcárraga Urmeneta, era natural de Salvatierra y trabajaba como funcionario del Ministerio de Instrucción Pública. Azcárraga Urmeneta había aprobado las oposiciones al Ministerio con 21 años y llegó a Madrid en 1907. En la capital, frecuentó los ambientes vasquistas, recibiendo clases de euskera en el Ateneo madrileño, y coincidiendo con los vitorianos Odón y Ángel Apraiz, el músico Abdón González de Alaiza, el barítono Celestino Sarobe o el compositor de Zumárraga Juan Ignacio Busca.

Posteriormente volvió a las provincias vascas, obteniendo destino en Rentería, donde se casó en 1914 con una natural del lugar. Al año siguiente nació su primera hija, María Dolores. Al año siguiente nació el pequeño José María. Sin embargo, poco después de su nacimiento, la familia se trasladó a Bilbao, a cuyo Instituto de Enseñanza Media había sido trasladado su padre como secretario. Allí cursó José María hijo sus primeros estudios y nacieron otros dos hermanos, Emiliano (1919) y Begoña (1920). Los padres de Lurgorri eran nacionalistas vascos convencidos.

Desde 1925 la familia Azcárraga pasaba las vacaciones veraniegas en la localidad alavesa de Aramayona, una localidad rural y fundamentalmente vascohablante. Lurgorri mantuvo una relación muy estrecha con Aramayona durante el resto de su vida. De hecho, el pseudónimo que adoptó fue el nombre de un monte de la zona, el monte Lurgorri.

Traslado a Madrid y compromiso político
En 1929 José María se trasladó con su familia, siguiendo un nuevo cambio de destino de su padre, a Madrid. Durante la década de 1930 José María Azcárraga comenzó sus estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Madrid. En Madrid se afilió al Euzko Ikasle Batza (Agrupación de Estudiantes Vascos), una asociación de estudiantes nacionalistas vascos desplazados en la capital de España, siendo presidente de dicha asociación entre 1933 y 1935 (en su libro Los vascos en el Madrid sitiado, Jesús de Galíndez indica que Lurgorri lo fue entre 1934 y 1935). En 1933 se afilió también al Partido Nacionalista Vasco,​ así como al sindicato Solidaridad de Obreros Vascos (actual ELA-STV). Además de en Madrid, su actividad política se desarrolló los veranos en Aramayona y el valle de Léniz (correspondiente a la actual comarca del Alto Deva). Es en esta época cuando empezó a usar el pseudónimo de "Lur-gorri" en artículos de opinión en revistas y periódicos. Colaboró con Amayur (revista del PNV en Navarra), Euzko Langille (el periódico del SOV) y Euzkadi (el órgano de comunicación oficial del PNV), abordando temas sociales, políticos, culturales y económicos. También escribió ensayos, que no llegaron a ser publicados.

Guerra Civil
Al estallar la Guerra Civil, Lurgorri se encontraba de veraneo en Aramayona. La zona no cayó en manos de los sublevados y Lurgorri permaneció allí hasta mediados de agosto, cuando el Partido Nacionalista Vasco comenzó a adiestrar militarmente a sus voluntarios. Lurgorri se incorporó a las Milicias Vascas que, surgidas en Azpeitia, fueron el embrión del Ejército Vasco (Euzko Gudarostea). Permaneció en el Cuartel General de las Milicias Vascas del Valle de Léniz como comisario de finanzas, pasando después a Elorrio.

Con la aprobación del estatuto de autonomía y la asunción de responsabilidades militares por el Gobierno de Euzkadi, los batallones del PNV se integraron en el Ejército Vasco. Lurgorri fue nombrado comisario del Batallón Ariztimuño. Posteriormente, siguiendo órdenes del partido, trabajó como corresponsal de guerra tanto en el frente vasco como en Asturias. Publicó en Gudari, la revista del Ejército Vasco. El 6 de agosto de 1937 fue nombrado comisario de la primera compañía del Batallón San Andrés, formado fundamentalmente por militantes de STV.

Fue hecho prisionero el 28 de agosto de 1937 tras la rendición del Ejército Vasco en Santoña. Dos meses después fue juzgado. Aunque se reconoció "que no ha[bía] intervenido en hechos de armas ni [..] en detenciones, saqueos ni hechos delictivos"[4]​ el juicio apreció "una mayor trascendencia de los hechos realizados y mayor peligrosidad [..], con referencia al procesado José María Azcárraga Mozo, quien en el acto de la vista hizo constar que había luchado por la libertad de su patria que era Euzkadi", siendo condenado a muerte. El 28 de noviembre fue trasladado a la prisión de Larrinaga en Bilbao, y el 16 de diciembre fue fusilado contra el muro del cementerio de Derio. Sus últimas palabras fueron "Gora Euzkadi askatuta" (Viva Euskadi libre)

Azkarraga Rodero, Joseba Mirena
Persona · Nacimiento: 1950/11/15

Joseba Mirena Azkarraga Rodero (Salvatierra, 15 de noviembre de 1950) es un político español de ideología nacionalista vasca, perteneciente al partido político Eusko Alkartasuna del que fue secretario general.

Biografía:
Licenciado en Derecho por la Universidad del País Vasco, Joseba Azkarraga es sobrino de Luis Azcárraga Pérez-Caballero, general asesinado por el grupo terrorista ETA en 1988.

Fue elegido diputado por el Partido Nacionalista Vasco (PNV) en 1979 por Álava. Entre 1982 y 1986 fue senador por Vizcaya. Durante su etapa de senador tuvo un papel relevante en la reinserión y excarcelación de 43 presos pertenecientes a ETA VIII Asamblea, escisión de ETA político-militar, que se acogieron a la entonces denominada «vía Azkarraga». En 1986 volvió a ser elegido diputado en las listas del PNV por Guipúzcoa, para pasar al Grupo Mixto en 1987, al producirse la escisión del PNV que dio origen a Eusko Alkartasuna (EA), formación por la que en 1989 fue reelegido diputado, esta vez por Vizcaya.

Fue miembro de la Ejecutiva Nacional de EA en dos periodos: el primero, de 1987 a 1993. Entre 1993 y 1999 se dedicó a su trabajo previo en la empresa privada, en un puesto ligado al sector bancario. En 1999 volvió a la Ejecutiva Nacional de EA y en 2007 asumió el cargo de secretario general que mantuvo hasta su salida de la Ejecutiva Nacional en marzo de 2009. Como miembro de EA también formó parte del Gobierno Vasco presidido por Juan José Ibarretxe, donde ejerció el cargo de Consejero de Justicia, Trabajo y Seguridad Social desde septiembre de 2001 hasta mayo de 2009.

Forma parte del grupo Corporación Mondragon y ha ejercido de Director del Sector Público de Caja Laboral.

Desde junio de 2014 ejerce como portavoz de Sare, plataforma ciudadana en favor de los derechos de los presos de ETA, huidos y deportados.

Azúa Mendia, Jon Imanol
Persona · Nacimiento: 1953/11/27

Jon Imanol Azúa Mendia (Bilbao, 27 de noviembre de 1953) es un político y gestor empresarial español.

Emigrante en México, fue allí donde recibió su formación como ingeniero electro-mecánico, con especialidad de Ingeniería industrial, por la Universidad de Anáhuac y la Universidad Nacional Autónoma. Al regresar a España, se graduó como Ingeniero industrial en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad del País Vasco y obtuvo un master en Economía y Dirección de Empresas por el Instituto de Estudios Superiores de la Empresa. Ph.D en Public and Business Administration por la Universidad Lasalle (Estados Unidos).

Militante del Partido Nacionalista Vasco (PNV) desde su estancia en México, participó en la política española durante el periodo de la Transición como diputado al Congreso por el PNV, escaño obtenido en las elecciones de 1979.

Constituido el primer Gobierno Vasco tras la restauración democrática, en 1980 fue nombrado Subdirector de Servicios y Estudios y Director de Planificación y Gestión Económica del Departamento de Transportes, Comunicaciones y Asuntos Marítimos, cargo que ocupó hasta 1982. Un año más tarde, fue elegido diputado foral por Vizcaya, pasando en 1985 a ocupar puestos de máxima responsabilidad en el Gobierno Vasco: Consejero de Trabajo, Sanidad y Seguridad Social hasta 1987, y tras ser elegido diputado al Parlamento Vasco en 1987, Consejero Secretario de la Presidencia durante un año. Se reincorporó al Gobierno Vasco en 1991 como Vicepresidente Primero para Asuntos Económicos y Consejero de Industria y Energía, hasta que en 1995 abandonó la política. Su participación en el Gobierno Vasco coincidió con el periodo en el que fue Lendakari José Antonio Ardanza.

En su actividad privada, ha trabajado para diversas empresas, entre las que destacan el Banco de Vizcaya y el Grupo Mondragón, hasta 1980; y tras abandonar la política ha trabajado en Business Consulting.

Es también autor de numerosas publicaciones y artículos sobre economía y empresa, y es profesor invitado de IESE y de la Universidad de Deusto.

Barrantes Moreno, Vicente
Persona · 24-3-1829/17-10-1898

Estudió en el seminario de su ciudad natal, pero la temprana muerte de su padre en 1841 le obligó a dejarlo y ponerse a trabajar. Ingresó como escribano en el Cuerpo de Administración Militar. Autodidacta sin titulaciones académicas, llegó a poseer una formidable erudición que aplicó sobre todo a las cosas de su tierra extremeña, que amaba profundamente.

Desde 1848 residió en Madrid dedicado al periodismo, a la poesía y a los estudios históricos y bibliográficos. Su primer artículo apareció en 1847 en El Guadiana de Badajoz. Redactó él solo Las Píldoras, revista satírica que fue prohibida por el Gobierno. Sus mejores crónicas periodísticas aparecieron en La Ilustración Española, en Las Novedades de Ángel Fernández de los Ríos, Semanario Pintoresco Español, La Ilustración Católica y Los Niños, de Madrid, y en El Mundo Ilustrado, de Barcelona. Utilizó a veces los seudónimos de Publicio y Abate Cascarrabias en la prensa, y Modesto Infante, Bachiller Clarín Brocado y Barvic para publicar libros.

Fue cronista oficial de Extremadura y denunció la rapiña y el destrozo que sobre el patrimonio artístico y monumental extremeño realizó la Desamortización de Mendizábal. Fue amigo de Fernán Caballero, con quien intercambió correspondencia epistolar. Fue uno de los primeros en leer e imitar a Edgar Allan Poe en España. En 1875 publicó Días sin sol, que es la primera obra literaria donde, en el sainete cómico "Idilio de última hora" incluido en ella, se utiliza el habla extremeña.

En el primer gobierno de Antonio Cánovas del Castillo fue nombrado director general de la Administración en Filipinas, miembro del consejo del gobernador y su secretario; ya toda su vida se interesaría por la hispanización del archipiélago. Publicó al respecto obras como su Teatro tagalo (1889), donde sostiene que los filipinos son incapaces de pensamiento creativo tras analizar su teatro religioso tradicional, lo que le valió las pullas de José Rizal; Apuntes interesantes sobre las Islas Filipinas que pueden ser útiles para hacer las reformas convenientes y productivas para el país y para la nación escritos por un español de larga experiencia en el país y amante del progreso (1869) Madrid : [s.n.], 1869 (Imp. de El Pueblo) o su La instrucción primaria en Filipinas de 1586 a 1868; su pensamiento en estos aspectos es colonialista; en las páginas de la revista La España Moderna sostuvo una gran polémica con Fernando Blumentritt sobre la novela Noli me tangere.

Fue consejero de Instrucción Pública y académico de la Historia (1872) y de la Lengua (1876), diputado a Cortes y senador por Cáceres en las legislaturas 1891-1893 y 1896-1898. Su Diccionario de extremeños ilustres inédito se ha perdido. Imprimió la Recopilación en metro del bachiller Diego Sánchez de Badajoz Madrid: Librería de los Bibliófilos Fernando Fé, 1882-1886 y editó, con prólogo y notas a cuatro tintas y con ilustraciones (litografías y una fotografía), de Lope de Vega, Soliloquios amorosos de un alma a Dios (Madrid: Imp. de Prudencio Cuartero, 1863), para lo cual utilizó el texto de la edición que publicó en Roma, 1646, Leonardo de San José. Tradujo, de Alejandro Dumas, El Conde de Monte-Cristo (Madrid: Murcia y Marti, 1861) y La piel de zapa de Balzac (Madrid, 1854), para el folletín de Las Novedades.

Intentó el teatro escribiendo en colaboración con Cándido Barrios el drama en verso y prosa Laura de Monroy, o Los dos maestres Madrid: Vicente de Lalama, 1850. Su novela histórica en dos volúmenes Juan de Padilla (Madrid, 1855-1856) fue prohibida por la autoridad eclesiástica a causa de sus pasajes anticlericales, por edicto del 28 de diciembre de 1857.

Becerro de Bengoa, Ricardo
Persona · 7-2-1845/1-2-1902

Nació el 7 de febrero de 1845 en la ciudad alavesa de Vitoria, hijo de Miguel Becerro y de Francisca Cayetana de Bengoa y Ruiz de Azúa. Realizó sus estudios en Vitoria y Villarreal, para más tarde trasladarse en primer lugar a Valladolid y a continuación, entre 1865 y 1867, a Madrid, ciudades donde estudió la carrera de ciencias. De ideología republicana y fuerista, entre 1868 y 1869 dirigió la revista satírica El Mentirón. Fue también colaborador de publicaciones periódicas como Aquello, La Ilustración Española y Americana, El Solfeo, El Euskalduna, Irurac bat, El Porvenir Alavés, El Norte o La Reforma, entre otras. Fue director de publicaciones como El Diario Palentino, la Revista Castellana, El Trabajo o La Naturaleza. Cultivó también el dibujo.

Doctor en Ciencias y catedrático de Física y Química en el Instituto de San Isidro, ocupó los cargos de consejero de Instrucción Pública y Vocal del Consejo superior de Agricultura, Industria y Comercio. Obtuvo escaño de diputado a Cortes por Vitoria en las elecciones de 1886, 1891, 1893 y 1898, además de ser senador, por la provincia de Álava, en 1901. Fue miembro permanente de la Comisión de Pesas y Medidas, miembro de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, miembro numerario de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, catedrático de Física y Química en el Instituto de Palencia y académico de Bellas Artes en Valladolid. Miembro de la Real Academia de la Historia (1871), fue cronista de la ciudad de Vitoria y vocal del Consejo de Instrucción Pública (1900). Casado (1874) con Isabel Antolín Antolín, falleció el 1 de febrero de 1902 en Madrid.[20] Cuatro días después del fallecimiento, su ciudad natal lo honró dándole su nombre a una calle.

Obras:

  • Beti bat eta.
  • Papeles de un estudiante.
  • 1873: Hojas caídas. Palencia Ed: de Hijos de Gutiérrez. 124 p.
  • 1874: El libro de Palencia. Palencia Ed: de Hijos de Gutiérrez. 242 p.
  • 1874: El romancero alabés. Vitoria: Estab. Tip. de la Viuda e Hijos de Iturbe.
  • 1874: De Palencia a Oviedo y Gijón; Langreo, Trubia y Caldas. Palencia Ed: Alonso y Z. Menéndez. 295 p. Ricardo Becerro de Bengoa (1874). El recién nacido. Ed: . p. ISBN [c]
  • 1876: El gran mundo. Ed: M. Fernández de la Torre. 192 p.
  • 1877: El libro de Álava. Vitoria Ed: Hijos de Manteli. 334 p.
  • 1877: Los viciosos. Ed: Luis de Diego. 318 p.
  • 1881: La electricidad moderna. Madrid Ed:. 212 p.
  • 1881: El Sacamantecas : su retrato y sus crímenes : narración escrita con arreglo a todos los datos auténticos. Vitoria Ed: Viuda e Hijos de Iturbe. 58 p.
  • 1882: Antigüedades históricas y literarias de Alaba. San Sebastián. Ed: . 39 p.
  • 1883: De Palencia a La Coruña. Palencia. Ed: Alonso y Z. Menéndez. 231 p.
  • 1892: Trueba: estudio biográfico. Madrid Ed: La España Moderna. 62 p.
  • 1892: La Rábida; conferencia de Ricardo Becerro de Bengoa pronunciada el día 21 de diciembre de 1891. Ed:. 31 p.
  • 1894: Tendencias de la química moderna. Madrid Ed: Luis Aguado. 70 p.
  • 1898: La nueva iglesia de San Ignacio . Madrid. Ed: Real Congregación de Naturales y Oriundos de las Tres Provincias Vascongadas. 29 p.
  • 1918: Descripciones de Álava. Vitoria: Imprenta de Domingo Sar.
  • 1986: El estudio del gran pintor Casado. Palencia Ed: Diputación Provincial de Palencia. 32 p.
  • 2001: La enseñanza en el siglo XX. Bilbao Ed: Universidad del País Vasco. 255 p. ISBN 84-8373-363-3
  • 2007: La Tierra de Campos álbum de excursiones. Palencia. Ed: Diputación Provincial de Palencia. 192 p. ISBN 978-84-935176-3-2
  • 2021: Historias increíbles: antología de relatos de Ricardo Becerro de Bengoa. Vitoria. Ed. Sans Soleil. 227 p.
Cuerda Montoya, José Ángel
Persona · 17-05-1934

José Ángel Cuerda Montoya (Vitoria, 17 de marzo de 1934) es un abogado y político del País Vasco. Fue alcalde de Vitoria después de Marco Tabar tras la muerte del dictador Francisco Franco y ejerció el cargo desde 1979 hasta 1999, siendo elegido alcalde cinco veces consecutivas.

Trayectoria política:
Inició su militancia en el Partido Nacionalista Vasco (PNV), partido que abandonó temporalmente para unirse a Eusko Alkartasuna (EA) en 1986; en enero de 1990 volvió al PNV.​ Además de alcalde de su ciudad, en las elecciones de 1977 fue elegido diputado en las Cortes Españolas, así como parlamentario en la cámara vasca en 1984 y 1986.

Abogado de profesión y profesor universitario durante más de cuarenta años, fue uno de los precursores en el País Vasco del concepto del desarrollo sostenible. Ha participado en diferentes foros ciudadanos, sociales y universitarios. Es promotor de la asociación Bizitza-Berria de apoyo a las personas sin hogar de Vitoria.

Durante su mandato, Vitoria alcanzó cuotas elevadas de bienestar y calidad de vida, y su gestión fue reconocida por multitud de organismos locales, nacionales​ e internacionales.​ Fue pionero en la incorporación del medio ambiente como variable estratégica de gestión urbana; construyó un tupido tejido social en la ciudad basado en una red de equipamientos socioculturales y deportivos de primer orden;​ abanderó la lucha contra la discriminación y a favor de la inclusión social de las personas menos favorecidas; en 1994 recibió Premio Gehitu del País Vasco y el Premio Triángulo Rosa del Colectivo de Gais y Lesbianas de Madrid por ser el primer cargo público en abrir un Registro de Uniones Civiles tanto para parejas heterosexuales como homosexuales; lideró la ayuda a la cooperación municipalista con el desarrollo socioeconómico de los países del denominado Tercer Mundo; diseñó un modelo urbanístico pensado para el ciudadano; implementó un campus de la Universidad del País Vasco y desarrolló un proceso integral de rehabilitación del casco urbano medieval de la ciudad reconocido a nivel europeo (Premio Europa Nostra en 1982).

José Ángel Cuerda fue sucedido en la alcaldía por Alfonso Alonso, del Partido Popular.

Premios y reconocimientos:

  • 2001: Medalla de Oro de la ciudad, máxima distinción que otorga el Ayuntamiento de Vitoria.
  • 2011: Celedón de Oro.​
  • 2015: Premio Ignacio Ellacuria de cooperación.
  • 2022: Medalla Francisco de Vitoria.
Galíndez Suárez, Jesús de
Persona · 12-10-1915/5-6-1956

Jesús de Galíndez Suárez, (Madrid, 12 de octubre de 1915 - República Dominicana, 5 de junio de 1956) fue un escritor, jurista, profesor y político español de ideología nacionalista vasca.

Fue secuestrado en Nueva York y enviado a la fuerza por avión a República Dominicana donde fue asesinado por orden de Rafael Leónidas Trujillo. Escritor, jurista y profesor de la Universidad de Columbia y delegado del Partido Nacionalista Vasco en el Gobierno Vasco del exilio.

Biografía
Infancia y formación
Existen noticias contradictorias sobre el lugar de nacimiento de Jesús Galíndez. Aunque algunas fuentes citan su lugar de nacimiento como la localidad de Amurrio, en la provincia vasca de Álava,​ parece ser que realmente nació en Madrid, el 12 de octubre de 1915. Era hijo de Jesús de Galíndez Rivero, médico oculista, natural de Amurrio; y de la madrileña María Suárez Romarate, que murió a los once días de dar a luz a su hijo. Debido a este hecho, el pequeño Jesús se crio con sus abuelos en Amurrio, mientras su padre vivía y ejercía su profesión en Madrid. Jesús de Galíndez vivió en el caserío Larrabeobe durante su infancia y estuvo muy unido a su abuelo que era médico y alcalde de Amurrio. Tras realizar sus estudios primarios en Amurrio, su padre decidió que se trasladara a estudiar a Madrid para tenerlo también más cerca, aunque lo internó en Nuestra Señora del Recuerdo, el colegio de los jesuitas en el entonces municipio independiente de Chamartín de la Rosa. En paralelo su padre se había vuelto a casar y había tenido un hijo.

Participó en los movimientos estudiantiles contra Primo de Rivera en la década de 1920. A la hora de elegir estudios universitarios prefirió el Derecho, frente a la tradición familiar. Pronto despertó también su actividad literaria y publicó en Madrid en 1933, con sólo 18 años, La M. N. y M. L. Tierra de Ayala, su Señorío y su Fuero e Ideas políticas de Saavedra Fajardo. Realizó otras dos obras menores de temática penal en 1934: La legislación penal en Vizcaya y Psicología-Herencia-Delincuencia Infantil. Durante su época universitaria se relacionó activamente con Euzko Ikasle Batza, una asociación estudiantil nacionalista vasca que operaba en Madrid impartiendo conferencias y trabajando para ellos. También se vinculó con las actividades del Hogar Vasco en Madrid, sede del Partido Nacionalista Vasco (PNV) en la capital de España. Aunque era madrileño de nacimiento y había vivido la mayor parte de su infancia y juventud en Madrid, Galíndez mantuvo siempre una fuerte vinculación afectiva con Amurrio y con la Tierra de Ayala. Siempre que podía se iba de vacaciones a la casa de sus abuelos. Esta relación afectiva y sentimental acabó derivando en una inclinación política al nacionalismo vasco, en el que militó desde los 17 años de edad.

Se graduó en Derecho en la Universidad Central de Madrid el 20 de junio de 1936 tras presentar una brillante tesis de grado sobre el Caserío Vasco, entendido este como institución social, económica y jurídica. A raíz de su graduación pasó a ocupar la plaza de profesor ayudante en la cátedra de Derecho Civil del profesor Felipe Sánchez-Román, pero el estallido de la guerra civil española un mes más tarde dio al traste con sus planes de futuro.

La Guerra Civil (1936-39)
Vinculado desde su juventud al PNV, la llegada de la guerra civil, acontecimiento que cambiaría su vida, le sorprendió en Madrid, aunque los primeros meses del conflicto no cambiaron mucho la vida del joven Galíndez que siguió como profesor ayudante.

Durante los primeros meses de la guerra Galíndez fue testigo de la represión en la retaguardia republicana.​ El PNV formó en septiembre de 1936 un Comité-Delegación en el Hogar Vasco de Madrid, que se ocupó de proteger a los vascos residentes en la capital de los posibles desmanes que pudieran realizar los milicianos republicanos. Esta organización en la que se integró Galíndez se ocupó preferentemente de dar cobertura y protección a religiosos vascos que vivían en Madrid. Cuando el PNV tomó partido decidido por la causa republicana a partir de la concesión de la autonomía al País Vasco en octubre de 1936 Galíndez se presentó como voluntario para luchar en el Frente Norte, pero el PNV había decidido que sus militantes de Madrid formasen una Guardia dedicada a la protección de su sede, de los políticos nacionalistas que estaban en la capital y de dar cobertura a las actividades humanitarias del Comité-Delegación del PNV. Galíndez fue nombrado jefe de esta guardia.

En mayo de 1937 el dirigente nacionalista Manuel de Irujo fue nombrado Ministro de Justicia. A raíz de este nombramiento, durante unos meses, Galíndez pasó a ser Letrado Asesor de la Dirección General de Prisiones dirigida por Vicente Sol. En septiembre de 1937 se incorporó a la Brigada Vasca que luchaba en el frente de Aragón. Tenía el grado de Teniente en su condición de Asesor Jurídico.

Publicó en 1938 Ensueños. Treinta ensayos poéticos.

El exilio (1939)
El 10 de febrero de 1939 Galíndez cruzó la frontera francesa por el puente de Bourg-Madame huyendo con los restos del ejército republicano tras la caída de Cataluña. Los franceses lo internaron en el campo de internamiento de Vernet junto con otros miles de soldados republicanos exiliados. Galíndez permaneció entre siete y ocho meses retenido en dicho campo hasta que pudo huir. Tras refugiarse temporalmente en casa de un cura vasco en Las Landas logró contactar con diplomáticos dominicanos que le permitieron exiliarse en dicho país al poco de estallar la Segunda Guerra Mundial. Sus contactos con los diplomáticos de ese país ya se habían iniciado durante la guerra civil en Madrid, donde había mantenido relaciones cordiales con los embajadores dominicano y paraguayo.

Estancia en la República Dominicana (1939-1946)

Rafael Leónidas Trujillo, dictador de la República Dominicana
Galíndez vivió durante algo más de 6 años en la República Dominicana, entre 1939 y 1946. Su estancia en el país caribeño coincidió aproximadamente con el periodo de la Segunda Guerra Mundial. La República Dominicana estaba sometida a la férrea dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, quien a pesar de ser un furibundo anticomunista, se ofreció a permitir la entrada de 100.000 exiliados republicanos españoles en su país. Sin embargo la República Dominicana no resultaba un destino demasiado atractivo para los refugiados españoles que preferían otros países como México, Argentina o Venezuela y llegaron solo unos miles. Este hecho, precisamente, fue el que animó a Galíndez a elegir la República Dominicana, ya que buscaba un país que no fuera a verse inundado por un riada de refugiados y donde por tanto fuera más sencillo destacar y labrarse un futuro. El 19 de noviembre de 1939 Galíndez desembarcó en tierra dominicana tras llegar desde Burdeos en un trasatlántico fletado por el SERE, que transportaba principalmente refugiados republicanos españoles, junto con un importante número de judíos que huían de la guerra en Europa.

Galíndez se adaptó rápidamente a la vida en la República Dominicana y no tardó en tejer una red de contactos y amistades, tanto dentro de la comunidad vasca establecida en Santo Domingo (entonces llamada Ciudad Trujillo), como entre el conjunto de exiliados españoles o entre los propios dominicanos, muchos de ellos con conexiones en el régimen, lo que le permitió asentarse y prosperar en el país caribeño. Instalado en un departamento de la calle Licenciado Lovatón de la capital, al mes de su llegada ya se relacionaba con los círculos intelectuales del país ya que se le encargó pronunciar una conferencia para el Ateneo Dominicano sobre Los vascos, raza misteriosa y de leyenda. Poco después daba clases de historia y lenguaje en un instituto de secundaria y en octubre de 1940 se le nombró catedrático de Ciencias Jurídicas en la Escuela de Derecho Diplomático y Consular que tenía la Secretaría de Estado de Relaciones Exteriores. Ahí fue profesor de Ramfis Trujillo, el hijo del dictador. Su preparación, dinamismo y capacidad de trabajo le hicieron ganarse un gran prestigio. Al poco fue nombrado secretario del Instituto de Legislación Americana Comparada de la Universidad de Santo Domingo para la cual tradujo el manual del catedrático Gordon Ireland, Cursillo de Derecho Constitucional Americano Comparado. Finalmente, en 1944, fue nombrado asesor legal del Departamento de Trabajo y Economía de la República Dominicana. En paralelo a su labor docente dio conferencias, colaboró con la Revista Jurídica Dominicana y la revista Clío de la Academia Dominicana de la Historia y publicó varios libros. Se puede decir que Galíndez ganó una gran consideración entre los dominicanos y así fue siempre muy cauto a la hora de tratar la política interna dominicana y el régimen trujillista. Nunca criticó abiertamente a Trujillo para no buscarse problemas con el régimen y poder ganarse la vida, pero se cuidó también mucho de rendir pleitesía al dictador, cuyo régimen político aborrecía. Durante sus años en la República Dominicana Galíndez fue recogiendo y recopilando documentación sobre la dictadura que a la postre desembocaría en el trabajo de investigación sobre el régimen trujillista, que causó su asesinato.

En paralelo a su labor académica Galíndez empezó a desempeñar un papel político más significativo, aunque siempre alejado de la política interna dominicana. Funcionaba a su llegada a la capital dominicana una delegación del Gobierno Vasco que dirigía el doctor Eusebio de Irujo, hermano del líder nacionalista Manuel de Irujo. A los pocos meses de su llegada, en 1940, sustituyó a Irujo como cabeza de la delegación, cuando este se marchó a Venezuela. Durante 5 años desempeñó por tanto el papel de máximo representante del Gobierno Vasco en la República Dominicana. Según algunos autores, durante su periodo como delegado del Gobierno Vasco en la República Dominicana fue captado por el FBI para brindar información sobre las actividades de nazis y falangistas españoles en la República Dominicana, y también sobre las actividades de comunistas españoles exiliados, a pesar de ser algo reticente a esto último. Esta labor se inscribiría en la consigna que el Gobierno Vasco y el PNV habían dado a sus miembros de colaborar con las democracias occidentales para ganarse el favor de las mismas para la causa vasca.

Su salida del país fue forzada por varios motivos. Por un lado, la situación de los españoles republicanos empezó a complicarse en la República Dominicana al estrecharse las relaciones entre las dictaduras de Franco y Trujillo. Los servicios secretos dominicanos comenzaron a espiar a los republicanos e informar a la embajada española sobre sus actividades. Galíndez, como delegado del Gobierno Vasco, tenía una posición relevante entre los exiliados españoles. Galíndez nunca llegó a ser represaliado por sus actividades antifranquistas, pero en el futuro las cosas podían cambiar. Por otra parte estuvo la Gran Huelga Azucarera de enero de 1946. Galíndez, como asesor del Departamento de Trabajo, fue uno de los que negociaron con los huelguistas. Tras negociar un acuerdo para poner fin a las movilizaciones, con ciertas concesiones a los trabajadores, la huelga terminó pacíficamente, pero el régimen de Trujillo comenzó una represión de los líderes huelguistas, incluyendo el asesinato de alguno de los líderes sindicales con los que Galíndez había negociado. Asustado y asqueado por estos hechos, Galíndez se decidió a abandonar el país. Finalmente, el lehendakari Aguirre le pidió que le acompañara a Nueva York, ofreciéndole un puesto como investigador y un papel en la delegación vasca ante la ONU. Este ofrecimiento y las facilidades que le consiguió Aguirre para obtener el visado fueron definitivas en la decisión de abandonar la República Dominicana.

El 31 de enero de 1946 Galíndez abandonó Santo Domingo hacia La Habana, de donde saltó a los Estados Unidos vía Miami. Eso sí, antes de marcharse del país sacó toda la documentación que había recopilado durante años sobre Trujillo, a través de la valija diplomática de la Embajada de Estados Unidos.

Actividad en Nueva York (1946)
Se trasladó en febrero de 1946 a Nueva York, según algunos tras el asesinato por el dictador dominicano de un líder huelguista en una revuelta del azúcar que él negociaba,[5]​ colaborando nuevamente con la delegación del PNV en esa ciudad, dirigida por el miembro del PNV Antón Irala, consiguiendo la condena del régimen franquista por parte de las Naciones Unidas y en la Asamblea General de las Naciones Unidas, sin dejar de realizar diversas obras como El derecho vasco (Buenos Aires, 1947) o Divorce in the Americas (Búfalo, 1947).

Consiguió el primer premio en el II Congreso de Escritores Vascos con La revolución francesa repercute en Euskadi.

En 1948 presentó al Congreso Internacional de Estudios Vascos su trabajo Un siglo de lucha por la libertad vasca; Valor de los Fueros Vascos considerados según las circunstancias históricas que les dieron origen; Los vascos en la lucha por la libertad de América; Semejanza entre los Fueros de Ayala y Bizcaya.

En 1949 publicó El divorcio en el derecho comparado de América (México) y en 1951 Estampas de la guerra (Buenos Aires) y participó en el congreso de la International Bar Association (Asociación Internacional de Abogados).

Fue nombrado profesor de Derecho Público Hispanoamericano y de Historia de la Civilización Iberoamericana en la Universidad de Columbia y escribió La inestabilidad constitucional en el derecho comparado de Latinoamérica (México, 1952). En 1953 publicó Nueva fórmula de autodeterminación política de Puerto Rico y en 1954 su libro Iberoamérica. Su evolución política, socio-económica, cultural e internacional (Nueva York, 1954) que escandalizó a la dictadura dominicana.

Se involucró en la vida social de Nueva York y presidió durante dos años el Círculo de Escritores y Poetas Iberoamericanos. También trabajó para la Federación de Sociedades.

Desde las iniciales buenas relaciones que mantenía el exilio vasco con Franklyn Roosevelt, hijo del Presidente Roosevelt (1882-1945) y que habían posibilitado la cooperación de Galíndez con los servicios secretos americanos (CIA y FBI), la situación política había cambiado en esos años y, la llamada "Guerra Fría", tuvo como efecto inmediato el reconocimiento de Estados Unidos al gobierno franquista en 1953, por lo que la posición de Galíndez en ese país estaba seriamente amenazada, como confirmó el propio Galíndez en las conversaciones con sus próximos habidas en esa época. Efectivamente, desaparecido el peligro nazi y asumido el franquismo, la preocupación de los EE. UU. se centró en los comunistas y Galíndez dejó de ser necesario.

Se refugió en la docencia y se licenció en Filosofía por la Universidad de Columbia y el 27 de febrero de 1956 fue aceptada por dicha universidad su tesis doctoral de 700 páginas sobre la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo titulada La era de Trujillo: un estudio casuístico de dictadura hispanoamericana, donde se denunciaba el régimen del dictador dominicano y se ponía de manifiesto que su hijo Ramfis no era biológicamente descendiente del dictador.

Desaparición (1956)
Presuntamente, ante la amenaza de la publicación de la tesis, el dictador Trujillo, con la aquiescencia de los servicios americanos, ordenó su secuestro y traslado a Santo Domingo; hecho que se realizó el 12 de marzo de 1956 desde el apartamento 15-F del número 30 de la Quinta Avenida de Nueva York. Fue dado oficialmente por muerto el 30 de agosto de 1963, pero su cadáver nunca ha aparecido.

Según el FBI, en la preparación, secuestro y encubrimiento del crimen participaron un total de 35 personas. La CIA, antes de hacerse pública su desaparición registró minuciosamente el apartamento.​

Según Stuart McKeever, abogado norteamericano que lleva más de 25 años estudiando el caso, Trujillo se gastó más de un millón de dólares para liquidar a Galíndez,[7]​[8]​ contratando a John Joseph Frank, exagente del FBI y agente de la CIA quien planificó todo el proceso del secuestro en territorio dominicano.

Transcendencia

Las referencias de este artículo no tienen un formato correcto. Puedes colaborar editándolas como se indica en esta página.
También puedes avisar en su página de discusión a quien las añadió pegando lo siguiente: {{subst:Aviso formato de referencias|Jesús Galíndez}} ~~~~Este aviso fue puesto el 20 de abril de 2017.

Escultura en homenaje a Jesús Galíndez en Vitoria, España
Trujillo, que había colaborado económicamente en las campañas electorales americanas en favor de los anticomunistas Richard Nixon (vicepresidente de Eisenhower) o del famoso senador Joseph McCarthy,​ hizo desaparecer a todos los testigos de ese suceso, incluido a Gerald Lester Murphy, piloto americano de la avioneta que, engañado, trasladó a Galíndez de vuelta a la República Dominicana, el cual tenía relación con un Senador estadounidense que, junto con el The New York Times, presionaron para el esclarecimiento de los hechos.

Este caso le creó a Trujillo una imagen desfavorable a la opinión pública estadounidense y contribuyó, en cierta medida, al deterioro de sus relaciones con los Estados Unidos. Trujillo sería posteriormente asesinado el 30 de mayo de 1961 por el hermano de una de sus víctimas.

Tiempo después, investigadores del FBI establecieron responsabilidades en el caso e implicaron a numerosas personas en el secuestro así como en los asesinatos que lo sucedieron.

Tras su muerte el 5 de junio de 1956 Galíndez fue investido honoríficamente Doctor "in absentia" (en ausencia) por la Universidad de Columbia, donde hubo trabajado como profesor.

Su vida, vinculada a los servicios secretos americanos ha sido llevada al cine y a la novela por diversos autores en obras como "Galíndez: la tumba abierta. Guerra, exilio y frustración" por Iñaki Bernardo e Iñaki Goiogana, Galíndez por la que el escritor Manuel Vázquez Montalbán​ obtuvo en 1991 el Premio Nacional de Literatura, y El misterio Galíndez.[14]​[15]​ También se menciona su asesinato en La fiesta del Chivo.

Su memoria es periódicamente recordada por los principales dirigentes del PNV en reconocimiento a su labor,​ y por los propios dominicanos por su labor de oposición a Trujillo.​

La Fundación Sabino Arana" organizó con motivo del 50 aniversario de su desaparición una gran exposición llamada "“GALÍNDEZ MISSING. Askatasunen aldeko borrokalaria”" en la que se podían visualizar los 700 expedientes de los servicios secretos norteamericanos sobre la colaboración vasca entre 1942 y 1945, así como sobre la red de espionaje en el Caribe que dirigió Galíndez desde Santo Domingo contra los nazis, cientos de cartas, hasta ahora inéditas, la labor que Galíndez realizó en Madrid, a través de la Delegación del Gobierno de Euskadi en Madrid, entre los años 1936 y 1937 y el expediente completo de la investigación que el FBI realizó sobre el secuestro de Galíndez que consta de 100.000 documentos, parcialmente censurados por el FBI.

Su labor como espía
Participó bajo órdenes del Gobierno Vasco del exilio, como agente del Departamento de Estado norteamericano en el FBI dirigido por John Edgar Hoover, estableciéndose conexiones de sus asesinos con exmiembros y empresas tapadera de la CIA, que posteriormente aparecerían implicadas en el "Watergate", en los intentos de asesinato de Fidel Castro e incluso relacionados también con personas posiblemente involucradas en el Asesinato de John F. Kennedy . Archivado el 7 de febrero de 2009 en Wayback Machine.

Según algunos autores trabajó bajo el pseudónimo de "Agente Rojas", clave "ND507" e inicialmente "DR-10", incluso antes de trasladarse a Estados Unidos dando cuenta de las actividades principalmente de nazis y falangistas pero siendo algo reticente a desvelar a los comunistas en ese país.​ Se dice que informó a la CIA de los preparativos de Fidel Castro de derrocar a Batista y que no fue escuchado por este organismo.

Garaikoetxea Urriza, Carlos
Persona · 1938/06/02 - 2026/05/04

Carlos Garaikoetxea Urriza (Pamplona, 2 de junio de 1938 - Pamplona, 4 de mayo de 2026) fue un político, abogado y economista español de ideología nacionalista vasca.

Como miembro del Partido Nacionalista Vasco, fue el segundo y último presidente del órgano preautonómico del País Vasco, el Consejo General Vasco, y el primer lendakari del Gobierno Vasco tras la promulgación del Estatuto de Guernica (1980), cargo que ocupó hasta 1985. Fundó y presidió Eusko Alkartasuna tras su escisión del PNV en 1986. En 1999 se retiró de la política activa y residía en Zarauz.

Biografía:
Formación y primeros años:
Nació en Pamplona el 2 de junio de 1938, en el seno de una familia numerosa, de tradición carlista, originaria de la montaña de Navarra. Realizó sus primeros estudios en el colegio pamplonés de los Escolapios. Se licenció en Derecho y Económicas en la Universidad de Deusto, viajando posteriormente a Londres y a París con el fin de ampliar su formación. Garaikoetxea no era vascoparlante, pero estudió euskera. Tras su regreso a España trabajó en el sector privado, llegando a presidir la Cámara de Comercio e Industria de Navarra (1962-1972). Como representante de esta institución, formó parte del Consejo Foral de Navarra.

Tras su paso por el Consejo Foral, ejerció la abogacía hasta 1979, al tiempo que ocupaba cargos en el PNV, en el que ingresó en 1975. En 1979 abandonó la abogacía para dedicarse a tiempo completo a la labor política, es en ese mismo año cuando fue elegido presidente del Consejo General Vasco, órgano preautonómico del País Vasco, sustituyendo a Ramón Rubial. Garaikoetxea fue el máximo dirigente del PNV en la comunidad foral de Navarra. Entre 1977 y 1980 presidió el máximo órgano del partido, el Euzkadi Buru Batzar. En las elecciones municipales y forales de 1979 Garaikoetxea resultó elegido miembro del Parlamento Foral de Navarra.

Lehendakari del Gobierno Vasco:
Tras la aprobación del Estatuto de Guernica, fue elegido lendakari del Gobierno Vasco en 1980, siendo reelegido en 1984 con 32 escaños. Un año después, fue sustituido por José Antonio Ardanza por discrepancias con la dirección de su partido.

Su mandato se caracterizó por la construcción del gobierno e instituciones autonómicas vascas. Así, tuvo que desarrollar el Estatuto de Autonomía del País Vasco de 1979. Entre las competencias asumidas se encontraban el orden público, con la consiguiente creación de un cuerpo de policía autonómica (la Ertzaintza) en 1982, la creación del Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) en 1983, o la creación de la radiotelevisión autonómica vasca, EiTB, con una primera emisión el 27 de diciembre de 1982. Fue una etapa que se caracterizó por la austeridad en el gasto gubernamental, o la consecución del Concierto Económico vasco en 1981.

Durante su mandato también se abrió la posibilidad de sindicación a los funcionarios del Gobierno Vasco, un asunto que fue muy polémico en su día. Asimismo, se produjeron eventos relevantes, como fueron la visita del papa Juan Pablo II, las inundaciones de 1983, modelo de gestión de crisis del entonces recién estrenado sistema SOS Deiak, o accidentes, como el de la explosión en la escuela de Ortuella en 1980, o el del monte Oiz, en 1985, en el que se estrelló un avión de pasajeros.

Surgimiento de EA:
En 1986, tras muchas desavenencias con la dirección del PNVP en torno a la Ley de Territorios Históricos, que debía delimitar las competencias del Gobierno Vasco y las de las diputaciones forales de los tres territorios históricos, la expulsión de toda la organización navarra o la expulsión en Vitoria del que llegaría a ser primer presidente de EA, Manuel Ibarrondo, se separó del PNV para fundar Eusko Alkartasuna el 17 de septiembre, partido que presidió hasta 1999 y por el que resultó elegido diputado del Parlamento Vasco en las elecciones autonómicas de 1986, de 1990, de 1994 y 1998 (últimas elecciones a las que concurrió como candidato). De 1987 a 1991 fue diputado en el Parlamento Europeo (entre 1987 y 1989 como cabeza de lista de la Coalición por la Europa de los Pueblos, con Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) y Partido Nacionalista Galego (PNG); desde 1989 a 1991 como cabeza de lista de Por la Europa de los Pueblos, con los mismos socios, a los que cedió el escaño para el resto de legislatura, según los acuerdos electorales. Entre 1990 y 1991 fue el presidente de la Alianza Libre Europea.

Fue de nuevo cabeza de lista de la coalición formada con ERC para concurrir a las elecciones al Parlamento Europeo de 1994. El fracaso electoral (la candidatura no consiguió ningún escaño, debido fundamentalmente a la caída del voto en Navarra y el País Vasco) hizo que Garaikoetxea presentara la dimisión como presidente de Eusko Alkartasuna, que no fue aceptada. En noviembre de 1999 se retiró de la política activa.

El 21 de noviembre de 2009 participó en la presentación de un documento a favor de la «acumulación» de fuerzas abertzales junto con dirigentes de EA, a la que también acudió Tasio Erkizia, antiguo dirigente de Herri Batasuna.

Creación de Bildu:
Fruto de este documento, EA, Alternatiba e independientes ideológicamente afines a la izquierda abertzale, iniciaron el Acuerdo estratégico entre Eusko Alkartasuna y la izquierda abertzale en el que crean una coalición de izquierda independentista.

En este nuevo escenario surgiría Bildu, que se presentó a las elecciones municipales, a las Juntas Generales y a las Parlamento de Navarra de 2011. Garaikoetxea participó en la campaña de la coalición, que quedó como segunda fuerza política en votos y primera en número de concejales en el País Vasco y cuarta fuerza política en votos y tercera en número de concejales en Navarra.

Reconocimientos:
El Ayuntamiento de Oquendo (Álava) ha dedicado el nombre de una calle a Carlos Garaikoetxea.
Recibe en 2011 la Cruz del Árbol de Guernica, máxima distinción que entrega el Gobierno vasco en reconocimiento a aquellas personas que se hayan distinguido por sus servicios prestados al País Vasco.

Garmendia Lasa, Mari Karmen
Persona · Nacimiento: 1947/06/09

Maria Karmen Garmendia Lasa (Ormaiztegi, Gipuzkoa, 1947ko ekainaren 9a) irakasle, kazetari eta politikaria izan da. Eusko Jaurlaritzako Hizkuntza Politikarako Sailburua izan zen (1985-1994), baita Eusko Jaurlaritzako Kultura Sailburua ere 1995-2001). Aurreneko emakumezko bozeramailea izan zen Eusko Jaurlaritzan.

Heziketa
Hamahiru zituela urtebete eman zuen Okzitaniako Tolosa ondoko Verfeil herri txikian. Frantsesa ikasteko joan zen udako hilabete bat pasatzera, baina urtebete egin zuen gero. Ormaiztegirekin konparatuta 40 bat urte aurreratuago zegoen Tolosako alde hura. Ormaiztegin pentsa ezinak zirenak ikusi zituen han: jendartearen sekularizazioa, dibortzioa, emakumezkoak prakekin ibiltzen zirela, erre egiten zutela, izan zitezkeela txofer, Aljeriako gerra, telebista... Egonaldi hark heldutasun ikaragarria eman zion.

Irakasle ikasketak egiten zituen bitartean, Donostiako andereñoen erresidentzian ere formakuntzan segitzen zuen. Erresidentzia hartako irakasleen artean egon ziren Koldo Mitxelena, Juan Mari Lekuona eta Ibon Sarasola. Elbira Zipitria irakasleak urteak zeramatzan ordurako etxeetan euskaraz irakasten.

« Garai hartan, sumatzen zen Francoren garaia aurki bukatu ahal zela; azpilan handia zegoen aldaketarako; ez hemen bakarrik, atzerrian ere bai. Beraz, gurea zen gure hezkuntza sistemaren oinarriak jartzea. »
—Mari Karmen Garmendia

Gero, tesia Estrasburgon egin zuen, Luis Pasteur Unibertsitatean. Ikastolei buruz egin zuen. Orduan konturatu zen bere etxean bertan ere gauza asko zituela. Adibidez, ama Xabiertxo-ren banatzaileetako bat izan zen (euskarazko eskola-liburu bakarra garai hartan), baina frankismoko garai hartan isilik ibili behar zuten.

Kazetaria
14 urterekin lehenengo lana argitaratu zuen Umeen-Deia aldizkarian. Zeruko Argian idazten hasi zen Aita Agustin Ezeiza kaputxinoak eta Rikardo Arregik bultzaturik. Miren Olarreaga sinadurarekin azaldu ziren bere testuak. Aldi batez, emakumezko bakarra izan zen aldizkariaren taldean. Han ibiltzen ziren Ramon Saizarbitoria, Xabier Lete, Jose Manuel Toledo, eta Iñaki Beobide ere. Garai hartan Andereñoen Erresidentzian zegoen bertan ostatu hartuta eta bertan topo egin zuen Nekane Auzmendirekin, Feli Etxeberriarekin, eta Amaia Lasarekin...

Irakaslea
Irakasle izan da Donostiako Santo Tomas Lizeoa ikastolan, bai eta Donostiako Elizbarrutiaren Irakasle Eskolan ere.

Politikaria (1985-2001)
Politikan jardun zuen 1985etik 2001era Eusko Alderdi Jeltzalearekin. Eusko Jaurlaritzako Hizkuntza Politikarako Sailburuordetzaren ardura hartu zuen Jose Antonio Ardanza lehendakariaren agintaldian (1985-1994), eta Eusko Jaurlaritzako Kultura Sailaren buru amaitu, Ardanza eta Juan José Ibarretxeren gobernutan (1995-2001). Hain zuzen, Garmendia sailburuak zuzendu zuen Ibarretxeren euskara ikasketa.

Hizkuntza Politikarako Sailburuordetzaren zeregina zein izan beharko zen argi ez zegoenean berak diseinatu zituen hainbat lan-ildo. 1995ean Josune Ariztondo izendatu zuen sailburuorde Hizkuntza Politikan. Egindakoen artean, Euskaltzaindiaren egoera zaila bideratu zen garai hartan, Iparraldearekin harremanak sortu ziren Haritxelarren lankidetzari esker, batez ere, eta François Bayrou solaskide zutela... Hizkuntz eskakizunak, hezkuntza-ereduen inguruko hausnarketa, hizkuntzari buruzko nazioarteko adituekin harremanak egin izan ziren (Joshua Fishman, Cumming, Kataluniako eta Quebeceko adituak...). Garai hartan AEK eta HABEren artean zegoen gatazka bideratu zuten, AEKko arduradunekin hitzarmena lortuz. Hortik aurrera, AEK beste bide batetik sortu zen, euskaltegi itunpeko edo jabego sozialduna.

« Euskal kulturan egon dira pertsona batzuk talka horiek konpontzeko ahalegin handiak egin dituztenak, eta nik aipatu nahi dut bat: adibidez, Mari Karmen Garmendia (1995 eta 2001 artean Eusko Jaurlaritzako Kultura sailburu izandakoa). Ahalegin oso handia egin zuen euskal kultura mantentzeko, gatazka partidistetatik kanpo. Eta ezker abertzalearen lerroetan ere egon zen jendea esaten zuena mantendu behar zirela kontsentsu minimo batzuk. »
—Pruden Gartzia

Emakume aitzindaria
Aurreneko emakumezko bozeramailea izan zen Eusko Jaurlaritzan, lehenengo Hizkuntza Politikako idazkaria Jaurlaritzan, eta lehenengo emakumezkoa Matia Fundazioko presidentetzan.

Gil Sanz, Álvaro
Persona · 19-12-1813/2-10-1891

Nació el 19 de febrero de 1813 en Salamanca. Jurisconsulto y hombre político, desempeñó cargos importantes en la administración pública. Gil Sanz, que obtuvo escaño de diputado a Cortes por Salamanca en varias ocasiones, tanto durante el reinado de Isabel II como más adelante en el sexenio democrático, publicó numerosos trabajos políticos, jurídicos e históricos en La Discusión, Las Novedades, El Imparcial, La Iberia, Semanario Pintoresco y Revista de España, entre otras publicaciones periódicas. En Salamanca fue fundador y redactor del periódico Adelante, que se publicó entre 1860 y 1880. Falleció el 2 de octubre de 1891 en su ciudad natal, a la edad de setenta y ocho años. Padre de Álvaro, Amalio y Manuel Gil Maestre,] tiene dedicado el nombre de una calle en Salamanca.