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Notice d'autorité
Arana Goiri, Sabino
Personne · 1865/01/26 - 1903/11/25

Sabino Policarpo Arana Goiri (Abando, Bilbao, 26 de enero de 1865 - Pedernales, 25 de noviembre de 1903) fue un político, escritor e ideólogo español, fundador del Partido Nacionalista Vasco y considerado el padre del nacionalismo vasco contemporáneo. Él se llamaba a sí mismo Arana ta Goiri'taŕ Sabin que es la forma vasca estándar, aunque actualmente se le conoce como Sabino Arana.

Proveniente de una familia carlista, fundó el Euzko Alderdi Jeltzalea - Partido Nacionalista Vasco (EAJ-PNV), partido que dirigió y por el que llegó a ser diputado provincial de Vizcaya. Murió en 1903, a la temprana edad de treinta y ocho años, a causa de la enfermedad de Addison, dejando plasmada su ideología en 33 obras poéticas, 14 libros políticos y literarios y más de 600 artículos en prensa.

La figura de Sabino Arana continúa siendo polémica tanto en el País Vasco como fuera de él. Sus detractores denuncian el fundamento racista, machista o xenófobo de su ideología. En cambio, los defensores de Arana generalmente aluden al contexto histórico de finales del siglo XIX y al impacto que tuvo el resto de su obra y pensamiento.

Sabino Arana fue el creador de la ikurriña, el Eusko Abendaren Ereserkia y el neologismo Euzkadi (que posteriormente se convertiría en Euskadi). También realizó estudios filológicos, compiló numerosas palabras del euskera oral y acuñó neologismos vascos, en lo que él denominó euskara garbia (en español, vasco limpio).

Contexto histórico
Artículo principal: Contexto histórico de los inicios del nacionalismo vasco
El nacionalismo vasco independentista preconizado por Arana nació en una época de bruscos cambios sociales, culturales y políticos que resultarán trascendentales para la comprensión de la sociedad actual.

En vida de Sabino Arana, la sociedad vasca estaba influida por diferentes aspectos entre los que se encuentran la caída del antiguo régimen, el florecimiento de las ideas liberales centralistas y laicistas, el caciquismo y la imperfección del sistema democrático, la crisis del carlismo tras su derrota militar, la pérdida de los fueros, la crisis del nacionalismo español y su intento de regeneración, las políticas coloniales y los procesos de emancipación colonial, la generalización de las teorías racistas, los inicios de la revolución industrial, el surgimiento del socialismo.

Infancia y formación:
Nacido en la casa familiar situada en la calle Ibáñez de Bilbao, número 10 (antes «casa de Albia» y actualmente conocida como Sabin Etxea —casa de Sabino—), como el octavo y último hijo de Santiago de Arana Ansotegui y Pascuala de Goiri Acha, fue bautizado como Sabino Policarpo en la parroquia de San Vicente Mártir de Abando, localidad de la que había sido alcalde su padre. Debido a la colaboración de su padre en los preparativos del alzamiento carlista de 1872, Sabino y parte de su familia se exiliaron y se trasladaron a Francia, en donde pasaron más de tres años.

Durante 1873 y 1874 Sabino estudió en el Colegio San Luis Gonzaga de Bayona (Francia), y después con un oficial carlista alavés en San Juan de Luz. Según algunos biógrafos, su padre renunció a enviarle a las escuelas francesas, de tendencia jacobina, y estudió con profesores particulares; otros, por su parte, afirman que, para matricularse en educación secundaria a su regreso, se vio obligado a decir que había estudiado en su casa para ocultar su condición de exiliado.

Sea como fuere, en 1876, terminada la guerra, Sabino y sus familiares regresan a Abando. Y toda vez que había aprobado las primeras letras y el examen de ingreso para el Bachillerato en Fuenterrabía, ingresa como interno en el colegio jesuita Nuestra Señora de la Antigua, en Orduña. Enfermo de tisis, se examina de Bachillerato postrado en la cama, obteniendo la calificación de sobresaliente en junio de 1881.

Del carlismo al nacionalismo (1882-1893):
Cuenta Sabino Arana que durante un viaje de su hermano Luis Arana, un santanderino le comentó, al ver que llevaba una insignia fuerista:

Pues mira, eso es lo que no entiendo bien. Si los vizcaínos sois españoles y vuestra Patria es España, no sé cómo queréis gozar de unos fueros que los demás españoles no tienen y eludir obligaciones que a todos los españoles deben comprender por igual ante la Patria común. Gozando de los fueros no servís en el Ejército español, ni contribuís con dinero al Tesoro de la Patria. No sois buenos españoles...

Admitiendo como gran verdad lo manifestado por el santanderino, Luis se cuestionó si era español o solo vizcaíno, considerando que su opción era la segunda.

Siendo ya un convencido del nacionalismo vizcaíno, según refiere el propio Arana, el Domingo de Resurrección de 1882, Luis, que había vuelto de Madrid, comentó sus ideas con su hermano Sabino, que por entonces se hallaba en casa convaleciente de tisis, y que se proclamaba carlista. Luis le hizo una fuerte crítica del carlismo por ser españolista y, tras largas horas de debate, a Sabino le entran dudas sobre sus ideas y decide estudiar la lengua, la historia y las leyes de Vizcaya, para conocer mejor a su pueblo. Al cabo de un año, ya se considera convencido

Más al cabo de un año de transición, disparáronse en mi inteligencia todas las sombras con la que oscurecía el desconocimiento de mi Patria, y levantando el corazón hacia Dios, de Vizcaya eterno Señor, ofrecí todo cuanto soy tengo en en apoyo de la restauración patria... Y el lema Jaungoikua eta Lagizarra se grabó en mi corazón para nunca más borrarse.

A la muerte de su padre en 1883, parte de la familia se traslada a Barcelona y Sabino se matricula en las Facultades de Derecho y de Filosofía y Letras por deseo de su madre (a él le gustaban más las materias de ciencias). Cursa pocas materias y apenas se presenta a los exámenes de una carrera que ni terminó ni pensó nunca ejercer. Se matricula también un año en Ciencias Naturales y Físicas, y Filosofía y Letras, y comienza a escribir un estudio sobre la ortografía del euskera vizcaíno. Tras morir su madre en 1888, queda huérfano a los veintitrés años, abandona definitivamente los estudios universitarios y regresa a Vizcaya. En esta etapa barcelonesa entró en contacto con la obra del integrista Félix Sardá y Salvany.

Ese mismo año, y tras haber logrado notables progresos en el aprendizaje del euskera (idioma que, al ser monolingüe castellano de origen, desconocía años antes), oposita junto a Miguel de Unamuno y Resurrección María de Azcue a la cátedra de Vascuence recién creada en el Instituto de Bilbao. Luis de Iza, Pedro de Alberdi y Eustaquio de Madina también se presentan a esa plaza. Azcue gana la cátedra al conseguir once votos del tribunal calificador, frente a tres de Unamuno y ninguno del joven Arana.

Sus primeros artículos y obras:
Desde que en 1884, con solo diecinueve años, comenzara a redactar un ensayo sobre ortografía del euskera, Sabino escribió multitud de artículos, el primero de los ellos en 1886, y de claro contenido político, referente a un debate periodístico sobre los «Orígenes de la raza vasca» que, como los anteriores que había escrito, no fue publicado por ningún periódico, ya que iba dirigido contra Miguel de Unamuno, al que criticaba duramente, entre otros motivos, por la poca base de sus afirmaciones sobre el origen de los vascos.

Finalmente, el 15 de julio de ese año vio publicado su primer artículo, «¿Basco o Vasco?» en la Revista de Vizcaya, haciendo clara alusión a una frase de Unamuno. El 7 de abril de 1888 publica en Barcelona unas hojas de los Pliegos histórico-políticos, en los que analiza la historia política de su tierra.

Sus artículos, la mayoría sobre temas lingüísticos e históricos, fueron recopilados en 1892, bajo el título Bizcaya por su independencia. Cuatro glorias patrias, en relación con las batallas de Padura (888), Gordejuela y Ochandiano (1355) y Munguía (1470).

Sus inicios políticos (1893-1898)
Dentro de la evolución ideológica de Arana se destacan varias fases. Desde su carlismo per accidens y fuerismo original, evoluciona a un vizcainismo independentista en el que cambia el lema fuerista Jaungoicoa eta foruac (Dios y fueros) por el nacionalista Jaun Goikua eta Lagi zarra (Dios y ley vieja, JEL), declarando una «guerra a muerte» al carlismo. Tradicionalmente, se considera que comienza con su primer discurso político en Larrazábal.

El Juramento de Larrazábal (1893)
Artículo principal: Discurso de Larrazábal
En 1893, durante los postres de una cena organizada en su honor por diecisiete amigos y conocidos para celebrar la publicación de su primer libro, Arana pronunció un discurso privado, que después entregó por escrito a los presentes, conocido como el «Juramento de Larrázabal» en un acto que representa el comienzo de su actividad política y el inicio semioficial del nacionalismo vasco aranista, aunque en ese momento Arana hablaba más bien de un independentismo vizcaíno, pero respetando la decisión de los demás territorios de integrarse a su proyecto.

Y no atribuyáis a soberbia lo que sólo sería efecto del intenso dolor que me causaría el envilecimiento de los vizcaínos y la muerte de mi Patria; yo no quiero nada para mí, todo lo quiero para Vizcaya; ahora mismo, y no una sino cien veces, daría mi cuello a la cuchilla sin pretender ni la memoria de mi nombre, si supiese que con mi muerte había de revivir mi Patria.
Dicho discurso comenzaba agradeciendo la invitación de los presentes y refiriéndose a la teóricamente imbatida Vizcaya frente a iberos, celtas, romanos, godos, musulmanes, hispanos, galos y sajones, negaba la sumisión a los monarcas españoles, que, según él, no eran reyes de Vizcaya, sino solo Señores. Criticaba a los partidos de la provincia por tildarse de vizcaínos cuando eran españolistas, se reconocía carlista hasta los diecisiete años de edad, por defender los fueros, pero solo hasta 1882, cuando comenzó a estudiar la historia de su Vizcaya y a elaborar gramáticas para aprender el idioma y a su vez enseñar y difundir sus conocimientos y sus ideas a los demás; además juraba trabajar en ello hasta su muerte.

Adoptaba el lema JEL (Jaungoikoa Eta Lagizarrak, traducido como «Dios y Leyes antiguas» en castellano), en sustitución del similar lema carlista «Dios y Fueros» y anunció la próxima constitución de una sociedad nacionalista cuyos estatutos ya había redactado y cuyo programa político se encontraba perfectamente definido, requiriendo la adhesión de sus oyentes a dicho proyecto y emplazándolos a una nueva reunión para dar a conocer todo su contenido. Para decepción de los Arana, los presentes, de tendencia mayoritariamente fuerista, entre los que se encontraba el empresario naviero Ramón de la Sota, inicialmente rechazaron sus ideas. Tras este juramento, decidido a difundir sus ideas a cualquier precio personal, y renunciando a continuar un prometedor futuro profesional en la empresa naviera familiar, empezó su intensa trayectoria política.

El folleto Bizkaitarra:
En junio y agosto de 1893 aparecieron los primeros dos números de la revista periódica Bizkaitarra, siendo denunciado por ambos, hecho por el que su popularidad aumentó. Este medio unido a la creación posterior de la sociedad nacionalista, fue el altavoz en el que inicialmente Arana desgranaba sus ideas. Cada ideología política estaba representada por un medio afín y eran bastantes y de muy diverso tipo las que se editaban periódicamente. Bizkaitarra estaba dirigido exclusivamente al consumo interno de los vizcaínos y pretendía despertar en ellos la conciencia nacional y ganar adhesiones, experimentando un notable auge en poco tiempo. Su estilo agresivo era común en todos los medios de la época. La temática era variada y se centraba en unos pocos hechos de la política local que criticaba o alababa, comentando posteriormente las reacciones sociales que habían generado en las distintas ideologías políticas.

Sabino Arana sufrió cuatro procesos por Bizkaitarra. Los dos primeros no continuaron el trámite debido a un indulto general para la prensa. El tercero fue debido al número del 24 de abril de 1895, por el que fue multado, pero dicha multa fue suspendida por el gobernador. El cuarto fue por injurias leves y fue condenado a arresto mayor, pena que cumplió en la prisión de Larrínaga.

En esta etapa se señalan como fundamentales otras dos manifestaciones públicas del nacionalismo vasco como son la «Sanrocada» de 1893 y la «Gamazada» de 1894, acontecimientos a los que asistió personalmente y que fueron largamente comentados en el «Bizkaitarra».

La «Sanrocada» (1893):
En 1893, el ministro de Hacienda, Germán Gamazo, se propone revisar los conciertos económicos forales navarros, contando con la férrea oposición de los navarros. En este contexto, en Guernica el 16 de agosto de 1893, se celebra la festividad de San Roque, y se celebra un almuerzo al aire libre en honor del Orfeón Pamplonés. Asisten a los actos fueristas, carlistas, bizkaitarras y catalanistas de Unió.

Por la mañana, todos rinden homenaje al Árbol de Guernica. En los balcones de la liberal Sociedad Gernikesa y de la Sociedad Tradicionalista lucían banderas españolas. Durante la comida se oyen algunos gritos de «Abajo la preponderancia de Castilla», «Viva la autonomía de las regiones», ante lo que protestan algunos carlistas. En respuesta a las reacciones de los carlistas se oye un grito de «¡Muera España!», motivo por el que los carlistas y los fueristas deciden abandonar el acto. Esa tarde elementos nacionalistas queman las dos banderas españolas que lucían las dos sociedades repitiendo el «Muera España» y gritando «Viva Euskeria Independiente». Este suceso se considera la primera manifestación del independentismo vasco.

La «Gamazada» (1894)
Artículo principal: Gamazada
El 14 de febrero de 1894, una delegación navarra, encabezada por Arturo Campión, acude a Madrid y a su vuelta son recibidos el 18 de febrero de 1894 por una multitud en Castejón, entre la que se encuentran los aranistas que portan un estandarte similar a la cruz de Borgoña, formado por la cruz roja de San Andrés sobre fondo blanco, bordado por Juana Irujo de Aranzadi según el boceto realizado por los Arana en el histórico Café Iruña de la capital navarra; en su reverso, figuraba en letras rojas, el lema siguiente: «Jaun-goikua eta Lagi-zarra, bizkaitarrak agurreiten deute naparrei (Dios y la Ley vieja, los vizcaínos saludan a los navarros)». Además los partidarios de Arana lucen como signo en sus levitas unas hojas de roble sobre un lazo rojo y blanco.

Como consecuencia directa del proyecto de Gamazo, se produce un movimiento de contestación popular en Navarra para el que se recogen 120 000 firmas, se realiza la mayor manifestación vista hasta esa fecha en Navarra y se dan algunos conatos de episodios violentos. El ministro fue finalmente destituido y el proyecto salió adelante.

Fundación de la Euskeldun Batzokija (1894)
Los hermanos Arana fundaron un centro político, bajo la apariencia de una sociedad cultural, denominado Euskeldun Batzokija, en el número 22 de la calle Correo de Bilbao, redactando sus estatutos; en la ceremonia de apertura del centro realizada el sábado 14 de julio de 1894 a las seis de la tarde, el socio de más edad, Ciriaco de Iturri, exoficial carlista, izó por primera vez la «ikurriña».

El domingo 15, se celebra una misa en Begoña y al terminar, ya fuera del templo, cantan el «Guernika'ko Arbola» y se dirigen al local de la sociedad donde se celebra la Junta General fundadora, en la que Sabino Arana es nombrado presidente de la Junta Directiva. Al terminar, salen al balcón de la sociedad un grupo de txistularis que escandalizan al público que esperaba el concierto de la Banda Municipal en el Arenal. La fiesta continuó hasta la noche, y se repite el día de San Ignacio, lo que hace que un vecino denuncie a la sociedad por alboroto. La sociedad es multada con 500 pesetas por «cantar, tocar el tamboril y patear en el suelo» de un piso. Sabino ridiculizó al denunciante en la revista Bizkaitarra, y este se dio por ofendido y lo denunció. Esta denuncia fue la causa del primer encarcelamiento de Sabino Arana.

A los cuatro meses de la fundación de la sociedad, Sabino expulsa a siete socios, con lo que se dan de baja varios más, en solidaridad con los expulsados. Al cabo de un año, de los 50 socios fundadores, han abandonado la sociedad 30, la mayoría por expulsión. En 1895 se modifica el reglamento del Euskeldun Batzokija, que ya tiene unos 120 socios, diciendo «que dicha Sociedad es meramente recreativa y no guarda la más mínima relación con Bizkaitarra, que es periódico político».

El 10 de agosto Sabino comparece en el juicio por las ofensas denunciadas por el vecino del Euskeldun Batzokija, en el que es condenado a 1 mes y 11 días de arresto mayor. Sabino decide no recurrir la sentencia ni aceptar el arreglo propuesto por el denunciante, y el 28 se presenta en la Audiencia, ingresando en la cárcel de Larrínaga a continuación.

El 12 de septiembre de 1895 la autoridad gubernativa ordena el cierre de la sede de la sociedad por «no cumplir los fines para los que fue creada», «ser su Círculo un foco perenne de rebelión y un peligro para la nación» y varias acusaciones más.

Elección del primer Bizkai Buru Batzarra
En julio de 1895 se eligió el primer Consejo Regional de Vizcaya, el Bizkai Buru Batzarra (BBB), conformando así el primer órgano decisorio del actual Partido Nacionalista Vasco. En agosto la sociedad recién creada fue denunciada, acumulando Arana su octava denuncia y su sexto procesamiento por artículos publicados en Bizkaitarra al ser acusado esta vez por «excitación a la rebelión»; también fue condenado por su artículo 14 en esta revista a once meses y un día de arresto mayor y multa, ingresando en prisión. En septiembre el periódico y la sociedad fueron clausurados; Arana fue procesado nuevamente por «conspiración a la rebelión» y se estableció una fianza elevadísima para la época de 50 000 pesetas. Estando en prisión fue convencido para que desistiera de la publicación de nuevos artículos. Reducida la fianza, abandonó la cárcel en enero de 1896; en noviembre fue absuelto del antes citado delito de excitación a la rebelión.

En agosto de 1897 se levantó la clausura del local social Euskeldun Batzokija, pero sus miembros decidieron no continuar con ella; el periódico Baserritarra, aparecido en mayo, fue clausurado poco después, en agosto de ese año.

Ideología inicial aranista
El pensamiento de Sabino Arana se resume en el lema de su partido, traducido como «Dios y ley vieja», es decir, el catolicismo antiliberal y la histórica independencia vasca basada en los fueros. Su discurso populista aglutinaba las técnicas de oratoria de la época (alusión a los mitos, al miedo a lo desconocido, hipérboles, metáforas, bipolaridad moral entre buenos/malos, víctimas/asesinos, morales/inmorales, nosotros/ellos, ironía, refranes, simbología...), todo ello expresado a veces con crueldad en un lenguaje directo.

Se consideran tres épocas en su evolución ideológica a partir del carlismo:

La primera, antiespañolista, más radical, centrándose fundamentalmente en Vizcaya, se iniciaría en 1892-1893, y en ella Arana impulsaría, a través de un discurso directo y peyorativo, los elementos diferenciadores (étnicos, religiosos, históricos e idiomáticos) de los vizcaínos, considerando estos valores como superiores en todo a los de los españoles, que para él son una raza degenerada, afeminada e inferior. Sus críticas también se dirigen a los vizcaínos «españolistas».
En una segunda etapa, sobre todo tras la incorporación de algunos miembros del partido a los cargos públicos a partir de 1898, los anteriores conceptos se suavizan, lo que permite la adhesión de los nacionalistas más moderados. Se considera a los gobernantes españoles como corruptos y degenerados y no, como en su primera etapa, a los españoles.
En los últimos años de su vida (1902), tras ser encarcelado, los cargos electos destituidos y sus sedes y medios clausurados se plantea la posibilidad de iniciar un proyecto "españolista" (regionalista/autonomista), dejando al margen el nacionalismo, pero dicho proyecto no llegó a realizarse. Para unos, en dicha decisión pesó el éxito del catalanismo que, moderando sus postulados, obtuvo una gran victoria electoral, mientras que para otros fue una maniobra que permitiese sobrevivir al nacionalismo hasta que llegasen tiempos mejores.
Algunos de los conceptos identitarios basados en el nacionalismo romántico de la etapa inicial del pensamiento aranista y que después matizaría fueron:

Sobre su catolicismo
Véase también: Tubalismo
Una idea clave en la ideología aranista es su catolicismo, derivado de sus raíces carlistas y que contribuye y justifica sus fines independentistas. Debido a que considera que la «catolicidad» era un elemento constituyente y esencial de la raza vasca, pues si los vascos no fueran católicos, refiere, «renegaría de mi raza: sin Dios no queremos nada».

Históricamente, en el imaginario popular anteriormente se habían mezclado una serie de leyendas cosmogónicas surgidas a partir del siglo XVI y en las que el pueblo vasco es descendiente directo de un nieto de Noé (mito de Túbal). Según este mito, la lengua vasca fue traída directamente desde el paraíso por su antepasado Túbal, sin que existan mezcolanzas posteriores ni derivaciones de otro idioma, como en el caso del castellano con respecto al latín, lo que de, alguna manera, confería a los vascos, simultáneamente, la condición de pueblo elegido por Dios, con el valor añadido de no haber participado en la muerte de Cristo, como ocurrió con los judíos. Posteriormente, el escritor romántico suletino Joseph-Augustin Chaho sustituyó a Túbal por un patriarca ancestral llamado «Aitor».

Arana se burló del «tubalismo» anteriormente expuesto, y conforme a algunos autores, su ideología católica es la del «racial-integrismo», aunque Arana propugna una diferenciación clara entre Iglesia y Estado puesto que considera que las subvenciones que recibe la Iglesia por parte del Estado redundan en una pérdida de independencia de aquella. Rechaza la estructuración de la Iglesia dividida en diócesis estatales y propugna una organización universal. A pesar de todo, el apoyo de la Iglesia al nacionalismo vasco nunca fue, ni mucho menos, mayoritario.

Sus fervorosos principios católicos tienen reflejo en su visión de la actividad política y por ello se opondrá al caciquismo y las corruptelas de la época, defendiendo una regeneración de la política, renunciando posteriormente con carácter ejemplarizante a las dietas que le pudieran corresponder como diputado.

Sobre la raza
Véase también: Racismo en España
En esta etapa aranista el elemento étnico tiene una gran importancia identitaria y diferenciadora respecto a la raza española, a la que, negando su catolicidad, ve como corrupta, inmoral y degenerada, siendo por lo tanto esta inferior a la raza vasca. Su pensamiento étnico y diferenciador está basado fundamentalmente en el euskera que era materia de estudio por su singularidad entre los lingüistas de la época. Sus seguidores consideran que el pensamiento inicial aranista sobre este particular, que consideraba que la raza vasca es superior en todo a la raza española, construyendo un signo de identidad nacional, se encontraba en consonancia con la ideología de la época fundiendo los conceptos de nación y de raza.; por otra parte sus detractores consideran que Arana profesaba ideas racistas y xenófobas, siendo este aspecto objetivo principal de sus críticas a su ideología.

De acuerdo con Gonzalo Álvarez Chillida, Arana convirtió al catolicismo castizo vasco, antaño ligado al español, en «racismo separatista visceralmente antiespañol».

Aparte del referente de la lengua, común en la mayor parte de los nacionalismos europeos desde los románticos alemanes, Sabino Arana consideraba los fueros vasco-navarros como un código de soberanía. Además dotó a su ideología de un sentir católico, que quedaron reflejados en su lema «Dios y leyes viejas» (Jaungoikoa Eta Lagi-zarrak). Creía que la decadencia del país se debía a la falta de este código de soberanía. Se estaban perdiendo la cultura, las costumbres, la lengua y la identidad de la zona que vivía por el sometimiento a leyes foráneas.

Más tarde, ya en 1898, Sabino Arana también se posicionó contra la política colonial e imperialista europea y contra el sometimiento de las razas africanas a los blancos europeos. Hay que tomar en cuenta que hasta 1886 la esclavitud era legal en Cuba (posesión española en aquel entonces) cuando Sabino Arana contaba con veintiún años de edad.

Sobre los maquetos
Para Arana, junto con los liberales, los «maquetos» eran la encarnación de los males que aquejaban a la patria vasca; dicho término fue utilizado comúnmente de forma despectiva en la época y era usado también en Santander (para referirse despectivamente a sus vecinos castellanos) y Asturias. Tras la revolución industrial fue utilizado popularmente en la zona minera vizcaína en donde los obreros vascos llamaban makutuak a los llegados del exterior; por su parte, Miguel de Unamuno (quien, como hijo de su época, también era racista) se refería a estos foráneos como «pozanos»; otros calificativos como «coreanos» o «machurrianos» no tuvieron tanta aceptación. En el País Vasco francés, el equivalente despreciativo ha sido kaskoin.

Según cita el propio Arana, los cuatro partidos católicos «vasquistas» de la época (carlistas, euskalerriakos, integristas y nacionalistas) habrían estado de acuerdo en que los «inmigrantes» procedentes de otras regiones españolas eran los odiados, los casi invasores del territorio vasco que representaban físicamente la destrucción de los modos de vida tradicionales, no porque fueran foráneos, sino porque tenían ideas distintas a las de Arana y el resto de los citados partidos, como el liberalismo y el constitucionalismo antifuerista.

Según la ideología inicial de Arana, los maketos hacían sentirse avergonzados a los vascoparlantes que ignoraban el castellano, y manifiesta su pena por los vascos que no saben euskera, aunque le dolía más el vascoparlante que no fuese «patriota», considerando lo peor para la «patria» un español que hable euskera; venidos de todas las partes de España, eran los genuinos representantes de la mezquindad española y de lo que él pensaba fuese una inferioridad étnica y cultural. Criticó también a esos maketos por realizar trabajos con más bajo salario, por ser inexpresivos, por ser torpes, etc., lo que los diferenciaba de los genuinos vizcaínos, que eran inteligentes, nervudos, etc.

Sobre los liberales
Sabino Arana mantiene una relación de rechazo visceral hacia España y el liberalismo de la época, fuese este de signo conservador o progresista, y a las clases altas liberales corruptas, dedicadas a la compra-venta de poder tan típica durante la Restauración.

Las clases medias y el campesinado apoyaron activamente su movimiento intensamente sacudidos por la pérdida de su estatus (quiebra de los pequeños negocios, empobrecimiento del campesinado ante los bajos sueldos aceptados por los inmigrantes, ataque a sus señas de identidad...). Veían en él la forma de conseguir pacíficamente los derechos perdidos por la derogación foral de 1876, consecuencia de las guerras carlistas y la solución a una industrialización que les amenazaba y que cambiaba su vida.

Sobre los socialistas y capitalistas
También se enfrentó al PSOE —único partido socialista de comienzos del siglo XX en España—, que representaba los intereses de muchos obreros que emigraron para trabajar en las minas y la siderurgia de Vizcaya. Frente a los socialistas mantuvo una dura pugna con Tomás Meabe, antiguo colaborador de Arana y fundador de las Juventudes Socialistas, al que en su día destinara Arana a investigar el socialismo, para posteriormente migrar a sus filas, abandonando a su mentor.

Según el historiador John Sullivan, en su libro El nacionalismo vasco radical: 1959-1986, «tanto la UGT como el PSOE eran activamente anticlericales, por lo que sus doctrinas se consideraron peligrosas e inmorales por gran parte de la población católica vasca».

Pero Arana es también un confesado anticapitalista, no por conciencia de clase proletaria, sino por considerar el capitalismo como expresión de la destrucción de las formas de vida tradicionales de la nación vasca. Critica a los capitalistas que «exprimen al obrero», pero en su pensamiento no deja de tener peso que esos capitalistas son los liberales a los que ha combatido siempre, y que tienen en sus manos todos los resortes del Estado del que tanto abomina.

Tras la muerte de Sabino Arana, el nacionalismo vasco organizó su propio sindicato, Solidaridad de Trabajadores Vascos (ELA-STV), enfrentado siempre a UGT y CNT, actuando en la órbita del sindicalismo cristiano, para que los obreros vascos no se afiliaran a sindicatos socialistas y españolistas. ELA-STV es actualmente la primera central sindical del País Vasco con más de 100.000 afiliados, aunque distanciada de la dirección y tesis del PNV.

Sobre las mujeres
El 2 de febrero de 1900 Sabino Arana se casó con Nicolasa Achica-Allende, una joven aldeana del pueblo vizcaíno de Busturia pobre e iletrada. Las cartas que Arana le envió recopiladas por el historiador José Luis de la Granja en el libro "Ángel o demonio: Sabino Arana. El patriarca del nacionalismo vasco" publicado en 2015 muestran una vertiente de Arana en la que le reclama sumisión y obediencia. En otra carta enviada a un amigo escribe "La mujer es vana, es superficial, es egoísta, tiene en sumo grado todas las debilidades propias de la naturaleza humana. (...) Es inferior al hombre en cabeza y en corazón. (...) ¿Qué sería de la mujer si el hombre no la amara? Bestia de carga, e instrumento de su bestial pasión: nada más".

Las ideas principales de la propuesta nacionalista de Sabino Arana:
La propuesta nacionalista vasca de Sabino Arana se basaba en las siguientes ideas:

Una concepción «orgánico-historicista» (o «esencialista») de la nación vasca —las naciones existen desde siempre con independencia de la voluntad de sus habitantes— cuyo «ser» propio son la religión católica y la raza vasca —identificada por los apellidos y no por el lugar de nacimiento, de ahí que exigiese tener los cuatro primeros apellidos vascos para ser miembro del primer batzoki, aunque el PNV más adelante los redujo a uno— y no el euskera —en lo que se diferenciaba notablemente del nacionalismo catalán, cuyo rasgo identitario más importante era la lengua—. «Si nos dieran a elegir entre una Bizcaya poblada de maketos que sólo hablasen el euskera y una Bizcaya poblada de bizcaínos que sólo hablasen el castellano, escogeríamos sin dubitar esta segunda porque es preferible la sustancia bizcaína con accidentes exóticos que pueden eliminarse y sustituirse por los naturales, a una sustancia exótica con propiedades bizcaínas que nunca podrían cambiarla», escribió Sabino Arana en su opúsculo de 1894 Errores Catalanistas.
El integrismo católico y el providencialismo que le lleva a rechazar el liberalismo, pues este «nos aparta de nuestro último fin, que es Dios», y en consecuencia a reclamar la independencia de la España liberal, y alcanzar así la salvación religiosa del pueblo vasco. «Bizkaya, dependiente de España, no puede dirigirse a Dios, no puede ser católica en la práctica», afirmó, y por eso proclamó que su grito de independencia «SÓLO POR DIOS HA RESONADO».
La nación vasca entendida como antagónica de la nación española —son «razas» distintas— pues han sido enemigas desde la antigüedad. Vizcaya, como Guipúzcoa, Álava y Navarra, lucharon siempre por su independencia frente a España, cosa que consiguieron cuando los reyes «españoles» no tuvieron más remedio que concederles sus fueros. Desde entonces, según Arana, los cuatro territorios fueron independientes de España y entre sí, hasta que en 1839 los fueros fueron subordinados a la Constitución española, pues según Arana, a diferencia de los fueristas, fueros vascos y Constitución española eran incompatibles. «El año 39 cayó Bizcaya definitivamente bajo el poder de España. Nuestra patria Bizkaya, de nación independiente que era, con poder y derecho propios, pasó a ser en esa fecha una provincia española, una parte de la nación más degradada y abyecta de Europa», escribió Arana en 1894.
El pueblo vasco —definido racialmente, no lingüística ni culturalmente— ha ido «degenerando» en un dilatado proceso que culmina en el siglo XIX con la desaparición de los Fueros. En ese proceso los inmigrantes españoles que han llegado —«invadido», según Arana— al País Vasco a trabajar en sus minas y en sus fábricas —los maquetos— son los culpables de todos los males: de la desaparición de la sociedad tradicional —con la industrialización, de ahí el anticapitalismo inicial y la idealización del mundo rural de Arana: «Fuese pobre Bizcaya y no tuviera más que campos y ganados, y seríamos entonces patriotas y felices»— y de su cultura basada en la religión católica —con la llegada de ideas modernas antirreligiosas, como «la impiedad, todo género de inmoralidad, la blasfemia, el crimen, el libre pensamiento, la incredulidad, el socialismo, el anarquismo...»— y del retroceso de la lengua vasca.
La única forma de acabar con la «degeneración» de la raza vasca es que recupere su independencia de España, volviendo a la situación anterior a 1839 —lo fundamental, según Arana, era reclamar la derogación de la ley de 1839, no la de 1876—. Una vez conseguida la independencia se constituiría una confederación de Estados vascos con los antiguos territorios forales de ambas vertientes de los Pirineos —Vizcaya, Guipúzcoa, Álava y Navarra, de la parte sur; Benabarra, Lapurdi y Zuberoa, de la parte norte—. Esta confederación, que denominó Euskadi, se basaría en la «unidad de raza, en lo posible» y en la «unidad católica», por lo que en ella sólo tendrían cabida los vascos de raza y los católicos confesionales, quedando excluidos no solo los inmigrantes maquetos sino también los vascos de ideología liberal, republicana o socialista.

La etapa intermedia (1898-1902)
Los autores consideran la existencia de una etapa más moderada en la ideología aranista, sobre todo tras ser elegido diputado provincial , que aumentaría las adhesiones de sectores nacionalistas moderados a su proyecto.

En noviembre de 1897, Arana explica la razón de su anterior radicalismo, expresado en los artículos de Bizkaitarra y mucho más levemente en el posterior Baserritarra y reconoce que su estilo buscaba notoriedad y despertar a la sociedad, no siendo necesario ya utilizar ese estilo duro de su primera época.

Hoy, y sobre todo en Bizcaya, ya no haría falta hablar contra España. (1897)
En abril de 1898 se inició la guerra de Cuba entre España y Estados Unidos, decretándose el estado de guerra; la casa de Arana resultó apedreada. En julio también se archivó el anterior proceso iniciado por «conspiración a la rebelión». Tras el armisticio de la guerra, el 11 de septiembre, Sabino Arana fue elegido en las elecciones como diputado provincial por Bilbao, formando parte de la Comisión de Fomento de la nueva Diputación de Vizcaya. También fundó en 1899 el periódico El Correo Vasco, que publicó 103 números.

El 14 de mayo de 1899 se realizaron elecciones municipales y los nacionalistas vascos obtuvieron cinco concejales en Bilbao, otros cinco en Bermeo y algunos en Arteaga y Mundaca, donde se consiguió el primer alcalde nacionalista, aunque al día siguiente, por real decreto, se suspendieron las garantías constitucionales en Vizcaya, pese a que en la exposición de motivos se señalaba que, pese a que no existía «el menor riesgo para el orden material (...) atacan con tal audacia al sentimiento de la Patria Común, expresan con obstinada insistencia propósitos de romper el vínculo nacional, que constituye una perturbación del orden moral» y todos los centros y periódicos fundados por Arana fueron clausurados, siendo reabiertos de nuevo en abril de 1900 una vez restablecida la normalidad.

El 2 de febrero de 1900, tras un noviazgo de un año, contrae matrimonio en la ermita de San Antonio de Abiña con Nicolasa Achicallende e Iturri (Nikole), vecina de Pedernales. La unión cuenta inicialmente con la desaprobación de algunos de sus correligionarios debido al origen humilde de la novia y la unión se realiza en secreto y en la intimidad para evitar la presencia de curiosos. De hecho, el secreto fue tan estricto que los padres de ella se enteraron el mismo día de la boda porque «la alegría no les hubiera permitido callar». En agosto Nikole, embarazada de cuatro meses, pierde al hijo que esperaban. La situación económica de Arana no era muy boyante y vivían de alquiler porque no podían permitirse una vivienda en propiedad y, a pesar de ello, Arana renunciaría voluntariamente al cobro de dietas por su cargo de diputado.

Durante el año 1901, Arana intervino como vicepresidente en el Congreso Ortográfico de Hendaya para unificar la ortografía del euskera, e invitó a participar en ella a todos los intelectuales relacionados con la materia, aunque odiasen su proyecto nacionalista. También ese año se crea la primera organización juvenil nacionalista, Euzko Gaztedia (EG).

El proyecto «españolista» (1902-1903)
En los últimos años de su vida, ve como gran parte de su proyecto es destruido por las autoridades y los atentados perpetrados por sus opositores; así, en mayo de 1902 fue asaltado y saqueado el Centro Vasco; ese mismo mes, Arana fue encarcelado por delito de rebelión por enviar un telegrama al presidente estadounidense Theodore Roosevelt, felicitándole por conceder la independencia a Cuba:

Roosevelt. Presidente Estados Unidos. Washington. Nombre Partido Nacionalista Vasco. Felicito por Independencia Cuba por Federación Nobilísima que presidís que supo liberarla esclavitud. Ejemplo magnanimidad y culto Justicia y Libertad dan vuestros poderosos Estados, desconocido Historia, e inimitable para potencias Europa, particularmente latinas. Si Europa imitara también nación vasca, su pueblo más antiguo, que más siglos gozó libertad rigiéndose Constitución que mereció elogios Estados Unidos, sería libre. — Arana Goiri
En junio de 1902 el gobernador civil suspende de sus funciones a los concejales bilbaínos del PNV por un hecho similar. El 22 de junio de 1902, desde la cárcel, Arana publica un artículo llamado «Grave y transcendental», en el que plantea la posibilidad de crear un nuevo partido con el que, renunciando al independentismo, se pudiera evitar el acoso hacia su ideología. La prensa de la época cree que Sabino ha tirado la toalla y Arana le remite una carta a su hermano Luis explicándole su idea, dos días después:

Instantáneamente se me ha presentado esta idea como seguramente salvadora de llevarse con toda perfección a la práctica: la independencia de Euzkadi bajo la protección de Inglaterra, será un hecho un día no lejano.
Una autonomía lo más radical posible dentro de la unidad del Estado español y a la vez más adaptada al carácter vasco y a las necesidades modernas.
El nuevo «plan» queda para que:

ellos (los nacionalistas) puedan continuarlo. Hay que hacerse españolista y trabajar por el programa que se trace con este carácter. A mi modo de ver, la Patria (Euzkadi) nos lo exige. Esto parece un contrasentido, pero si en mí se confía debe creerse. Es un golpe colosal, desconocido en los anales de los partidos. Queda empañada toda mi reputación. Tú, Koldobika, me comprenderás...
Aunque en dicho proyecto no estaría el propio Arana.

Desde el 22 de mayo de 1902 hasta el 14 de junio de 1903, una Junta sita en la calle de Luchana de Bilbao se encargó de recoger votos de adhesión para el proyecto. Seis meses antes de su fallecimiento el proyecto queda enterrado.

Hay muchas interpretaciones de este cambio en la ideología aranista en el que, proponiéndose disolver el PNV, intentó crear una «Liga de Vascos Españolistas». Algunas hipótesis apuntan que Arana pretendía crear algo parecido a la exitosa Lliga Regionalista catalana de Francesc Cambó, que, moderándose y pactando con sectores no nacionalistas e incluso opuestos, había obtenido gran apoyo con su victoria electoral en 1901 para el proyecto catalanista, posicionándose frente al avance de las izquierdas y aglutinando a las derechas.

Antes de su muerte, puede que debido a que la Junta no consiguiera los apoyos considerados como necesarios para el citado proyecto, Arana nombró como su sucesor a un ferviente independentista, de lo que se desprendería claramente, según algunos, que abandonó dicho proyecto españolista. Además, entre otros motivos, se alega que, durante todo ese período el periódico La Patria, con la supervisión de Arana, continuó publicando artículos nacionalistas, el propio Arana realizó escritos en tal sentido y además en las elecciones se presenta el PNV, siendo Arana el que interviene en la selección de candidatos. Gravemente enfermo de la enfermedad de Addison, se solicita su excarcelación por motivos de salud interponiendo recursos judiciales, que son desestimados, y se recogen más de 9000 firmas, que son ignoradas; Segismundo Moret, presidente del Congreso de los Diputados, dijo:

Será más gallardo que muera en la cárcel; además la tranquilidad de España bien vale la vida de un hombre
El 8 de noviembre de 1902 es absuelto del delito antes mencionado y sale de la cárcel, pero el fiscal anuncia recurso contra la sentencia, por lo que decide exiliarse en Francia bajo la identidad de Sylvain de Arbeste. En septiembre de 1903, a causa del avanzado estado de su enfermedad, Sabino Arana abandona la dirección del PNV, eligiendo como su sucesor a Ángel de Zabala, de clara tendencia independentista, falleciendo el 25 de noviembre de 1903 a los treinta y ocho años de edad.

Su obra fue microfilmada en 1936 para protegerla de las tropas sublevadas en la Guerra Civil. En 1965 y 1980 fueron publicadas sus obras completas; la Fundación Sabino Arana, vinculada al PNV, almacena y expone numerosos documentos de su vida.

Lengua y cultura
Como antes se ha mencionado, según Arana, el euskera era uno de los elementos identitarios de la patria vasca y a su impulso dedicó gran parte de su trabajo. No obstante los filólogos actuales han señalado fallos en la obra de Arana en este campo.

Propuso su propio modelo ortográfico para el euskera basándose en las ideas de Pablo Pedro Astarloa, y se posicionó a favor de un modelo ortográfico unificado, salvaguardando la diversidad dialectológica. Los seguidores de Resurrección María de Azkue y Arturo Campión proponían otro sistema ortográfico y veían la necesidad de un estándar literario común. Arana defendió su propuesta en el Congreso ortográfico de Hendaya de 1901, del que fue su vicepresidente. Entendía que debía existir un dialecto para cada provincia, el cual sería tratado como lengua. Su visión de la lengua vasca era purista hasta el extremo, y quiso sustituir los préstamos románicos en su totalidad por neologismos, generalmente inventados por él. Esto también incluía el léxico religioso: Deun (santo), txadona (iglesia), orlegi (verde), urrutizkin (teléfono), izparringi (periódico).

Tras su muerte, en 1910 la Comisión de Euskera del Partido Nacionalista Vasco publicó Deun Ixendegi Euzkotarra / Santoral Vasco (Santoral onomástico vascongado), prologada por su seguidor Luis Eleizalde, donde se «traducen» los nombres cristianos adaptándolos a las que, según él, eran las leyes fonéticas del euskera. Es, en realidad, una reedición del Egutegi Bizkaitarra de 1897 del propio Sabino. Aunque inicialmente la Iglesia, hasta 1904, se negó a bautizar a los niños con esos nombres, poco a poco se hicieron muy populares y llegaron a ser el 24% de los registrados en algunas zonas en 1937. Después de ser prohibidos durante la dictadura franquista volvieron a ser utilizados, hasta nuestros días. Según su sistema, los nombres acabados en «a» son masculinos y los acabados en «e» femeninos: Kepa/Kepe (de Kaiphas, Pedro/Petra), Miren (María), Endika/Endike (Enrique), Edorta/Edorte (Eduardo), Pederika/Pederike (Federico/Federica), Iñaki (este era un nombre tradicional, Ignacio, derivado a su vez de Íñigo), Joseba/Josebe (José/Josefina), Jasone (Asunción), etc. Aplicó ese mismo sistema para diferenciar el género a los nombres tradicionales, como en el caso de Begoña/Begoñe y Uxua/Uxue. Como rasgo distintivo de los militantes de su partido, ideó un sistema onomástico ajeno a toda tradición, según el cual había que escribir los apellidos con el sufijo que indica gentilicio (-tar), por delante del nombre de pila. Ejemplo: Arana ta Goiri'tar Sabin.

La evolución posterior del aranismo
Artículo principal: Historia del PNV
La pugna y la unión entre los aranistas «aberrianos» y los «euskalerriacos» marcaría la vida del Partido Nacionalista Vasco creado por Arana; el giro nacionalista de los segundos y su mayor acercamiento a partir de 1899 posibilitaría, según algunos autores, una moderación de los postulados nacionalistas y el acceso al patrimonio de Ramón de la Sota, una de las mayores fortunas de la época, que supuso un despegue económico y social del PNV y en consecuencia el acceso a cargos públicos y a la burguesía vasca, pues apoyaron la candidatura nacionalista en 1898 por la que Sabino Arana fue elegido diputado provincial, siendo el propio Ramón de la Sota elegido por el PNV diputado a Cortes por Valmaseda en 1918. Ramón de la Sota, que anteriormente era líder de los euskalerriakos, fue uno de los principales dirigentes del partido de Arana en esa época.

En toda la historia del PNV se ha destacado su mentalidad pragmática, llegando a acuerdos con partidos de ideología incluso contraria, oscilando entre posturas autonomistas y soberanistas, lo que ha provocado diversas escisiones y posteriores reunificaciones.

Aportación al nacionalismo vasco actual:
Arana creó muchos de los símbolos nacionalistas actuales. Aplicando sus teorías lingüísticas, acuñó un nombre para el país: Euzkadi (en detrimento del vocablo Euskal Herria o Euskeria, que también utilizó en sus escritos), y una bandera, la ikurriña. En 1895 fundó el Partido Nacionalista Vasco, principal organización política del País Vasco y su organización juvenil EGI, creó y diseñó su estructura social.

El Aberri Eguna (día de la patria) fue instaurado en 1932 por el PNV el domingo de Pascua de cada año para conmemorar el día en que se considera que Sabino Arana recibió las ideas nacionalistas de su hermano Luis, empezando con el lema «Euzkadi Euzkaldunon Aberria da» (Euskadi es la patria de los vascos).

Las ideas de Sabino Arana no habrían tenido auge ninguno si se hubieran limitado a defender el «fuerismo», puesto que ya existían en su época partidos de dicha ideología. El discurso original de Sabino Arana añadió un marcado independentismo, que se contraponía al simple autonomismo o regionalismo de los entonces «fueristas». Arana proponía la independencia de Vizcaya como vía de recuperación de su identidad perdida, dejando que las siete provincias vascas de España (Hegoalde) y de Francia (Iparralde) recorriesen el mismo camino por su cuenta, hasta reunirse todas en una Euzkadi federal.

Para ello fundó y lideró un nuevo partido, EAJ-PNV, que organizativamente también resultó novedoso para su época, pues, frente a los «partidos de cuadros» existentes, muy poco participativos, se preocupó de que su partido lo formara una base social teniendo como referencia los batzokis, configurados como centros vasquistas que constituirían algo más que sedes de un partido y se dotaron de un funcionamiento democrático y participativo, ya que eran los propios miembros de estos centros los que designaban a los representantes y cargos del partido. En 1895 se crearía el primer batzoki en Bilbao y en la actualidad existen más de doscientos. Posteriormente, la ideología del partido alternaría entre las posturas de los partidarios de opciones independentistas y los partidarios que defienden tesis más moderadas o pragmáticas, produciéndose diversas escisiones y reunificaciones.

Sabino Arana siempre consideró que el fin de la tradición vasca era inminente, por lo que su discurso era muy impactante y su actividad frenética y apresurada, pues todo se tenía que hacer en un espacio muy breve de tiempo. Poco más de cien años después de su muerte, su figura continúa siendo polémica, es admirado, incluso venerado como un «maestro» por sus seguidores y odiado y calumniado por sus detractores.

Su casa natal, denominada «Sabin Etxea», se convirtió en un símbolo nacionalista; utilizada como sede de la Falange durante la dictadura franquista, es actualmente la sede del Partido Nacionalista Vasco, y la fundación que lleva su nombre continúa guardando y recordando su obra, dado que toda la documentación existente fue microfilmada y protegida en los años del citado régimen.

Sabino Arana también añadió la letra a una melodía popular vasca que se utilizaba como saludo a la bandera. Dicha canción, llamada «Gora ta Gora», es el actual himno del PNV y la melodía, sin letra, es el himno de la comunidad autónoma del País Vasco («Eusko Abendaren Ereserkia»), que se impuso finalmente a la antigua canción fuerista «Gernikako arbola» («El Árbol de Guernica»), escrita por José María Iparraguirre. La letra del «Gora ta gora» también hace alusión a dicho roble y a las tradiciones religiosas.

La Ikurriña:
Fue diseñada por los hermanos Arana como el símbolo de una Vizcaya independiente. En ella Sabino considera que se representa a Vizcaya, al árbol de Guernica y al lema Jaungoikua eta Lagizarra de su partido.

Aunque también diseñaron banderas para los demás «Estados independientes vascos», estas no tuvieron éxito, y la ikurriña fue adoptada finalmente por los nacionalistas como la bandera vasca. En 1936 el gobierno vasco la declaró emblema oficial y fue reconocida desde 1979 por el artículo 5 del Estatuto de Autonomía como bandera oficial del País Vasco.

Toponimia
El de Sabino Arana es uno de los nombres más habituales en las calles y plazas de las localidades de Vizcaya. Así, los siguientes municipios recuerdan en su callejero al político vasco:

Argentina
Buenos Aires: calle.
Mar del Plata: calle.
Lomas de Zamora: calle.
Provincia de Barcelona
Barcelona: calle.
Provincia de Guipúzcoa
Fuenterrabía: calle.
Provincia de Vizcaya
Amorebieta-Echano: calle.
Baquio: avenida y busto.
Berango: calle y travesía.
Bermeo: plaza.
Bilbao: avenida, estatua en los Jardines de Albia y denominación de una de las paradas del tranvía de la ciudad.
Echévarri: calle.
Guecho: travesía.
Lejona: avenida.
Lequeitio: avenida.
Miravalles: calle.
Munguía: calle.
Ondárroa: calle.
Pedernales: calle.
Santurce: calle.
Sondica: calle.
Sopelana: avenida.
Yurre: calle.
Zalla: avenida.
Zamudio: plaza.
Véase también
Sabin Etxea
Nacionalismo vasco
Historia del nacionalismo vasco
PNV
Historia del PNV
Fundación Sabino Arana
Raza vasca
Vasco
Historia del País Vasco
Euskal Herria

Irujo Ollo, Manuel de
Personne · 25-09-1891/01-01-1981

Manuel de Irujo Ollo (Estella, 25 de septiembre de 1891-Pamplona, 1 de enero de 1981) fue un político y abogado español de origen navarro, dirigente del Partido Nacionalista Vasco, por el que fue senador por Navarra durante la transición española, además de diputado por Guipúzcoa y ministro durante la Segunda República. También estuvo vinculado al federalismo europeo a través del Movimiento Europeo.

Biografía
Estudió en el colegio de los jesuitas de Orduña, donde se graduó en 1907 de bachillerato. En 1910 se licenció en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Deusto y en 1912 en la de Derecho, doctorándose a continuación en la Universidad de Salamanca. En 1916 se casó con Aurelia Pozueta Aristizábal, con quien tendría una hija, Miren, falleciendo su esposa en 1918.

Paso a la política
Se afilia al Partido Nacionalista Vasco, y en 1921, los nacionalistas se presentan junto a los carlistas a las elecciones en la coalición Alianza Foral, tras la cual Irujo consigue un acta de diputado para la Diputación Foral de Navarra en 1921, siendo reelegido en 1923. En esta segunda ocasión ocuparía el cargo durante poco tiempo, pues la llegada del dictador Miguel Primo de Rivera le valió un encarcelamiento de dos semanas y la anulación de su acta. Hasta 1930 se dedica a la abogacía. El 28 de febrero de 1930, tras el fin de la dictadura, vuelve a su cargo en la Diputación Foral. Con el comienzo de la Segunda República, Irujo se presenta en las listas a Cortes del PNV por Guipúzcoa, siendo elegido diputado en las elecciones de 1931, 1933 y 1936.

En 1936 defendió el posicionamiento de su partido a favor de la Segunda República y frente a la sublevación militar.

Placa en memoria de Manuel de Irujo colocada en la fachada de su casa natal en Estella.
Guerra Civil
Entre septiembre de 1936 y mayo de 1937 fue ministro sin cartera en el Gobierno de Largo Caballero con la función de intentar restablecer el funcionamiento de una justicia elemental en la zona republicana. Dicha función la continuó como Ministro de Justicia en el gobierno de Negrín hasta diciembre de 1937. Abandonó el cargo, entre otras razones, por la represión que el gobierno llevó a cabo contra el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), pero quedó como ministro sin cartera hasta agosto de 1938.

Exilio
Tras la guerra civil española se exilió en el Reino Unido. Siguiendo la cambiante posición del PNV (rupturista durante la Guerra Mundial, colaboradora con el resto del exilio español tras la Guerra) creó y presidió el Consejo Nacional de Euzkadi entre 1940 y 1942, período durante el cual propondría la creación de la República Vasca. También fue ministro del gobierno republicano en el exilio (1945–1947). Por su labor en la construcción europea en 1972 fue nombrado presidente de honor del Consejo Federal Peninsular del Movimiento Europeo.

Retorno
Regresó a España en 1977, reincorporándose con el PNV a la política institucional española. Ese año fue elegido senador por Navarra en las listas del Frente Autonómico. En 1979 fue elegido miembro del Parlamento Foral de Navarra como cabeza de lista de la coalición Nacionalistas Vascos, siendo su primer presidente.

Obras
Es autor, entre otras obras, de Inglaterra y los vascos e Instituciones políticas vascas (1945).

Ideología
Irujo escribió el siguiente decálogo, que resume su ideología[cita requerida]:

Declaro y afirmo que soy navarro de nacimiento y de corazón, y, por lo tanto vasco, como los gipuzkoanos, los alaveses, bizkainos, laburdinos y zuberoanos;
Que mi patria chica es Nabarra, llamada antiguamente Vasconia, uno de los Estados libres del País Vasco o Euskadi, y ésta es la verdadera y única patria de todos los vascos;
Que como navarro y vasco, no soy francés ni español, sino vasco solamente;
Que por lo tanto formo parte de un grupo étnico diferente del francés y del español;
Que por la misma causa, mi lengua natural no es el francés ni el castellano, hijas del latín; sino el euskera, llamada por Sancho el Sabio lingua Nabarrorum;
Que como navarro y vasco quiero, reclamo y exijo la libertad e independencia de Nabarra y Euskadi, sin la intromisión o tutela de ningún otro Estado;
Que asimismo como vasco progresista de Nabarra, aspiro a que mi patria se adhiera a la unión de Estados confederados de Europa;
Que como amante de la verdad y de la cultura patrias, reclamo que se implante inmediatamente en todas las escuelas del país la enseñanza de su gloriosa historia. Que se imponga urgentemente el uso de la lengua nacional vasca, la aplicación de nuestras leyes, usos y costumbres y se protejan nuestras instituciones. y que se respeten siempre los derechos sagrados de la persona humana;
Que al igual que los bienes naturales, sea también la cultura patrimonio común de los vascos y puedan todos tener libre acceso a cualquier grado de enseñanza;
Que los vascos de todas las clases sociales tengan acceso a la riqueza y el bienestar generales de la patria, sin exclusivismo ni monopolio. Libertad y Fueros.
Obras
Manuel de Irujo escribió a lo largo de su vida varias obras, centradas especialmente en la identidad vasca:

«Instituciones Jurídicas Vascas». (1945)
«Inglaterra y los vascos». (1945)
«La Guerra Civil en Euskadi antes del Estatuto». (1978)
«Escritos en Alderdi 1949-1960» (1981)
«Escritos en Alderdi 1961-1974» (1981)
«Desde el partido nacionalista vasco». Tomos I y II. (1982)

Onaindía Zuloaga, Alberto de
Personne · 1902-1988

Alberto Onaindía Zuloaga (Marquina Jeméin, 30 de noviembre de 1902 - San Juan de Luz, 18 de julio de 1988) fue un religioso y político español vinculado al País Vasco.
Biografía:
Estudió en los Jesuitas de Durango y en el Seminario de Vitoria, ordenándose sacerdote en Roma. Trabajó como maestro en el seminario de Saturraran hasta que en 1929 fue nombrado canónigo de Valladolid, donde conoció a Onésimo Redondo. Sin embargo, su obispado le envía a Las Arenas (Guecho), donde se dedica al activismo social y a la creación de escuelas nocturnas. Allí hizo amistad con el futuro lehendakari José Antonio Aguirre Lekube, el escritor Aitzol y el sacerdote y sindicalista de ELA-STV Policarpo Larrañaga Aranguren. Estos le animan a ingresar en el sindicato y participar en la creación de la Asociación Vasca de Acción Social Cristiana (AVASC), que tenía la finalidad de formar cuadros sindicales para ELA y el PNV.

Durante la Segunda República Española escribió en la sección laboral y política del diario Euzkadi, órgano del PNV, con el seudónimo Egizale, atacando al socialismo y defendiendo la participación de los trabajadores en los beneficios empresariales. No obstante, apoyó la revolución de octubre de 1934 y en 1935 abandonó la AVASC, a la que acusó de estar manipulada por la patronal.

Unos meses después de estallar la guerra civil española, en septiembre de 1936, participó en una reunión en Lequeitio de miembros del PNV para examinar una propuesta de paz con representantes del general Emilio Mola, que fue rechazada. Poco después fue nombrado adscrito a la presidencia del nuevo Gobierno de Euzkadi y dirigió sus esfuerzos a justificar el posicionamiento a favor de la causa republicana por parte del PNV ante el Vaticano, lo que lo enemistó con los obispos Mateo Múgica y Marcelino Olaechea. Las tropas franquistas fusilaron su amigo Aitzol y a su hermano Celestino. A este último lo ejecutaron precisamente por ser hermano de Alberto.

El 23 de octubre de 1936, con ayuda del lehendakari Aguirre y de los dirigentes nacionalistas Juan de Ajuriaguerra, Manuel Robles Aranguiz, Doroteo Ciáurriz Aguinaga y Julio de Jáuregui redactó un informe a la Santa Sede donde defendió la posición prorepublicana del PNV debida a la decidida actitud antinacionalista del bando franquista. También ayudó a pasar a territorio sublevado al futuro obispo de Vitoria, Javier Lauzurica.

El 26 de abril de 1937 presenció el bombardeo de Guernica, y fue encargado por el gobierno vasco de difundirlo a nivel internacional y dirigir las negociaciones de intercambio de prisioneros. En la carta que dirigió al cardenal Isidro Gomá le escribió lo siguiente:
Llego de Bilbao con el alma destrozada después de haber presenciado personalmente el horrendo crimen que se ha perpetrado contra la pacífica villa de Guernica, símbolo de las tradiciones seculares del pueblo vasco... tres horas de espanto y escenas dantescas. Niños y madres hundidos en las cunetas, madres que rezaban en alta voz, un pueblo creyente asesinado por criminales que no sienten el menor alarde de humanidad. Señor Cardenal, por dignidad, por honor al evangelio, por las entrañas de misericordia de Cristo no se puede cometer semejante crimen horrendo, inaudito, apocalíptico, dantesco.

Entre el 11 de mayo y el 18 de agosto mantuvo conversaciones en San Juan de Luz y Biarritz con representantes de las fuerzas militares italianas y en julio en Roma con el conde Galeazzo Ciano que tuvieron como fruto el Pacto de Santoña por el que el Eusko Gudarostea se rindió a las fuerzas italianas a cambio de garantías para los prisioneros. Poco después marchó hacia París, de donde ya no volvería.

Vivió en la capital francesa hasta que en junio de 1940 fue ocupada por las tropas del Tercer Reich. Entonces marchó a Londres, donde hizo retransmisiones radiofónicas para la BBC de 1941 a 1956 con los seudónimos James Masterson y Doctor Olaso. También fundó la revista nacionalista vasca Anaiak, donde reproducirá la carta Imperativos de mi conciencia del obispo Mateo Múgica. Nada más llegar a su exilio británico, en agosto de 1940 el cardenal y arzobispo primado de Westminster Arthur Hinsley —ferviente franquista— le denegó ejercer como confesor y sacerdote de exiliados gibraltareños no angloparlantes. Onaindía también trató de defender a los católicos vascos antifranquistas de los ataques del arzobispo primado, quien los tachaba de «comunistas», y el 22 de agosto escribió una carta a Hinsley —que no llegó a enviar por recomendación de un amigo— que terminaba así:
En el exilio, los vascos hemos venido trabajando para Francia e Inglaterra que a su vez defienden los principios del cristianismo entre las naciones. Cientos de vascos han luchado en el frente francés, miles de obreros especializados han trabajado en las fábricas de guerra, toda la propaganda vasca ha sido puesta al servicio de las potencias democráticas, y hoy colaboran de cerca desde todas sus áreas de actividad para que triunfe la causa defendida por el Imperio británico. Por contra, España vive bajo una dictadura nazi de origen alemán; la propaganda española es una derivación de la de Goebbels. [...] Espero que perdone esta sincera expresión de sentimientos por parte de un humilde sacerdote que sufre el exilio debido a sus ideales, que son también los ideales de Inglaterra y los de la cristiandad.

En 1954 acompañó Xabier Landaburu a una gira por América del Sur. Visitaron Uruguay, donde se entrevistaron con el presidente Luis Batlle Berres y dio una conferencia en la Universidad de Montevideo. En 1967 mantuvo enfrentamientos con el Euzkadi Buru Batzar del PNV por su intención de publicar su documentación sobre el Pacto de Santoña, que no se hará pública hasta 1983. A pesar de que después de la Transición española se restableció el Gobierno Vasco con mayoría del PNV, no abandonó su exilio.

Sierra Bustamante, Ramón
Personne · 27-05-1898/20-12-1988

Ramón Sierra Bustamante (Bilbao, 27 de mayo de 1898-Madrid, 20 de diciembre de 1988) fue un periodista, político, abogado y escritor español. A lo largo de su carrera llegó a dirigir y/o colaborar con varios periódicos.

Biografía
Nacido en Bilbao el 27 de mayo de 1898,[1]​ allí cursaría estudios de Derecho por la Universidad de Deusto.

Se iniciaría en la política, llegando a ejercer como presidente de la «Juventud Monárquica» de Bilbao, en 1931, y presidente de Renovación Española en Guipúzcoa, en 1935.[1]​[2]​ Por aquellas fechas —hacia 1934— también fue secretario de Propaganda de la plataforma Derecha de Cataluña.[1]​ Aunque llegó a ejercer brevemente la abogacía, se dedicaría al periodismo. Corresponsal del diario Ya en Barcelona, a partir de 1935 asumió la dirección de El Diario Vasco de San Sebastián.[n. 1]​

Tras el estallido de la Guerra civil las fuerzas sublevadas le designaron gobernador civil de Guipúzcoa, cargo que sin embargo solo desempeñaría durante un corto período.[4]​ Tras la contienda ejerció como director de varios diarios: El Alcázar de Madrid, El Correo Español-El Pueblo Vasco de Bilbao o El Diario Vasco de San Sebastián. Además, colaboraría con otros diarios, como ABC, Informaciones o La Gaceta del Norte —donde trabajó como redactor—. En su faceta como escritor dejó varias obras.

Falleció en Madrid el 20 de diciembre de 1988.

Leizaola Sánchez, Jesús María de
Personne · 1896/09/07 - 1989/03/16

Jesús María de Leizaola Sánchez (San Sebastián, 7 de septiembre de 1896-ibidem, 16 de marzo de 1989), conocido como Jesús María Leizaola, fue un abogado y político español, perteneciente al Partido Nacionalista Vasco (PNV). Fue el lendakari del Gobierno de Euzkadi en el exilio entre 1960 y 1978.

Biografía:
Formación, inicios y vida laboral:
Hizo su escolaridad internado en el famoso Colegio del Buen Consejo de Lecároz (Navarra) y la carrera universitaria de Derecho en la Universidad de Valladolid, licenciándose el año 1915. Ese mismo año ingresó en la Diputación de Guipúzcoa como letrado participando en diversas gestiones y negociaciones con el Gobierno central y en las reivindicaciones autonomistas de 1917.

Era en 1918 secretario del Centro Católico de San Sebastián y, como tal, colaboró en la puesta en marcha del I Congreso de Estudios Vascos mediante la cesión de las butacas del centro. En 1919 obtuvo la plaza de jefe de sección de Hacienda del Ayuntamiento de Bilbao.

Durante el III Congreso de Estudios Vascos celebrado en Gernika en 1922 protagonizó un sonado incidente al participar, aprovechando la llegada de Alfonso XIII, en una manifestación pro-Universidad Vasca por lo que fue encarcelado.

Estuvo casado desde 1924 con María del Coro Loidi Zulaika.

Intervino en la renovación del Concierto Económico en 1925 y en el affaire del crédito de la Unión Minera, entidad de la que se encargó como liquidador, por orden judicial, y de la que siguió siendo consejero jurídico durante seis años.

Fue delegado guipuzcoano al primer Congreso del sindicato STV (Éibar 1929) y dirigente de Solidaridad de Empleados Vascos. Ocupó cargos (consejero de Euzkadi) en la prensa del PNV.

Parlamentario durante la Segunda República:
Inició su andadura política como diputado del PNV en las Cortes Españolas durante la Segunda República. Concretamente fue elegido diputado por Guipúzcoa en 1931 con la candidatura de la coalición católico-fuerista que defendía el Estatuto de Estella.

En el debate de totalidad del proyecto de Constitución de 1931 fue el portavoz de la Minoría vasco-navarra. En su intervención dijo que "por primera vez en la historia constitucional se puede decir que en unas Cortes se encuentra presente la integridad de la representación política del pueblo vasco; dividido, eso sí, en un grupo mayoritario que componemos nosotros, y en una minoría que se encuentra distribuida por esos bancos". Y a continuación destacó que el proyecto de Constitución admitía

el dar cauce a la aspiración vasca fundamental que consiste desde hace noventa y dos años, en ver restaurada, como cuerpo político propio, aquella personalidad políticamente existente, de una manera efectiva, con poderes efectivos, hasta 1839
Pero después se mostró muy crítico con el proyecto de Constitución, especialmente con la proclamación de la aconfesionalidad del Estado porque "en el pueblo vasco sigue en pie la voluntad de permanecer fiel a su secular fisonomía espiritual, y que no pide sino que se reconozca su personalidad para llevar adelante la plena expansión de su cultura". Seguidamente señaló que "este texto constitucional cercena, entre otras cosas, la libertad de enseñanza, la libertad de asociación y el derecho de los padres de familia a dirigir la educación de sus hijos". En esa misma línea se manifestó en contra del divorcio porque "el matrimonio es una institución de sacrificio... una cruz inevitable, es un sacrificio que santifica". Por último hizo un alegato en defensa de la religión y la Iglesia católica, la familia y la propiedad, amenazadas, a su juicio, por el proyecto constitucional:

"Habéis puesto ahí muy bien la mina para atacar a la religión y la mecha encendida y preparada para ello; habéis preparado también un barreno que hará saltar la familia; os habéis acordado igualmente, de poner en manos del Estado la piqueta y la obligación de manejarla, aunque la tarea sea lenta y fatigosa, para acabar con la propiedad privada, pero nada se ve que hagáis para alzar o edificar."

Fue reelegido en 1933 pero en junio de 1934 renunció a su acta.

Consejero del Gobierno Vasco:
Tras la Guerra Civil fue miembro del gobierno del lehendakari José Antonio Aguirre como Consejero de Justicia y Cultura.

Lendakari del Gobierno Vasco en el exilio:
Leizaola sucedió a Aguirre como lendakari en 1960, tras el repentino fallecimiento de este. Su labor como lendakari desde París fue principalmente simbólica encargándose de mantener viva la llama del Gobierno vasco en el exilio y denunciando la dictadura franquista.

Leizaola fue también crítico con ETA , organización surgida en 1958 entre jóvenes nacionalistas vascos, que consideraban demasiada tibia la oposición que realizaba el Gobierno vasco en el exilio y buscaban una oposición más activa. Cuando ETA comenzó a cometer acciones violentas y asesinatos en la década de 1960, Leizaola condenó públicamente la utilización del terrorismo como método de lucha política. Sin embargo durante el Proceso de Burgos, el gran proceso judicial que el franquismo planteó contra ETA en 1970, encabezó una delegación del Gobierno Vasco que visitó la Ciudad del Vaticano para pedir que la Santa Sede intermediara ante el gobierno español para que el juicio fuera público y posteriormente no se ejecutaran las condenas a muerte.

En abril de 1974 fue noticia al publicarse que había entrado con identidad falsa en España durante un día y tomar parte en una celebración clandestina del Aberri Eguna (Día de la Patria Vasca) en la Casa de Juntas de Guernica. Sin embargo el propio interesado lo desmintió en una entrevista concedida al periodista Vicente Talón en el gubernamental diario Pueblo, indicando que contó con autorización oficial y expresó elogios a como se había reconstruido esa bombardeada localidad.

Pocos días antes de la muerte de Franco, cuando ya se sabía que su situación era irreversible, Leizaola fue invitado a un programa especial de la televisión francesa para tratar el futuro de España después de Franco. En ese histórico programa de televisión participaron como contertulios junto a Leizaola entre otros Fernando Valera, Federica Montseny, Federico Melchor, Max Gallo, Gonzalo Fernández de la Mora, Javier Carvajal, Miguel Boyer y la futura ministra Loyola de Palacio, entonces una estudiante.

Tras la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975 se inició el periodo político conocido como la transición, en el que el régimen autoritario de Franco se transformó paulatinamente en un régimen democrático y finalmente se restableció la autonomía en el País Vasco. Durante este periodo Leizaola comenzó a pasar más tiempo en el País Vasco-Francés que en París para estar más cerca del ambiente político vasco y poder reunirse con sus principales actores. En 1976 comenzó a plantearse también la posibilidad de que el ya octogenario Leizaola regresara al País Vasco y se estableciera en Bilbao, pero el PNV, partido al que pertenecía Leizaola y que era el principal sustentador del Gobierno Vasco en el exilio consideró que Leizaola debía mantenerse en el exilio hasta que el País Vasco recobrara una autonomía equiparable a la de la Segunda República o al menos se encauzara de forma irreversible este proceso. Leizaola manifestó públicamente en 1977 que correspondería a la Asamblea de Parlamentarios Vascos, formada por los parlamentarios y senadores vascos elegidos en las elecciones generales de 1977 negociar con el gobierno español de Adolfo Suárez surgido de esas mismas elecciones la devolución de la autonomía vasca. De esa forma el Gobierno en el exilio delegaba en la representación vasca del interior la recuperación de la autonomía.

Sin embargo el Gobierno de Euzkadi en el exilio se mantuvo sin disolverse cuando se formó en 1978 el Consejo General Vasco, surgido a partir de la Asamblea de Parlamentarios Vascos. El Consejo General Vasco se encargó de gestionar el régimen pre-autonómico que Madrid concedió al País Vasco. Las relaciones entre el primer Consejo General Vasco presidido por el socialista Ramón Rubial y el Gobierno de Euzkadi en el exilio no fueron del todo cordiales ni exentas de alguna tensión, ya que coexistían dos instituciones que emanaban de legalidades diferentes y que se erigían en representantes del pueblo vasco. Desde buena parte de las fuerzas políticas del Consejo General Vasco no se entendía que el Gobierno Vasco en el exilio siguiera existiendo una vez que se había creado una institución que representaba a los vascos y que estaba elegida sobre la base de criterios representativos. El PNV no quiso sin embargo disolver el Gobierno en el exilio hasta que se hubiera aprobado el nuevo Estatuto de Autonomía y Leizaola pudiera traspasar simbólicamente su cargo a un nuevo lehendakari elegido por las urnas. Con el segundo Consejo General Vasco, formado en 1979, donde el PNV ostentaba la presidencia, las relaciones con el gobierno en el exilio mejoraron.

El Estatuto de Guernica fue aprobado en referéndum el 25 de octubre de 1979. El 29 de noviembre de 1979 el Congreso de los Diputados aprobó el Estatuto Vasco y el 12 de diciembre fue ratificado por el Senado. El Estatuto de Autonomía Vasco entraba en vigor. Solo tres días más tarde, el 15 de diciembre de 1979, Leizaola regresaba oficialmente al País Vasco, tras 43 años en el exilio y se cerraba la oficina del Gobierno Vasco en París. Leizaola tuvo un recibimiento multitudinario en Bilbao a su llegada y fue objeto de un gran homenaje popular.
El 16 de diciembre de 1979, en un acto celebrado en la Casa de Juntas de Guernica, Leizaola hizo entrega simbólica de las llaves de la sede del Gobierno Vasco en París a Carlos Garaikoetxea, presidente del Consejo General Vasco, dando de esta forma por disuelto el Gobierno Vasco en el exilio y cediendo su testigo simbólico al Consejo General Vasco que en pocos meses se iba a transformar en el Gobierno Autónomo Vasco. Sin embargo solo acudieron a ese acto los representantes de PNV y Euskadiko Ezkerra en dicho Consejo, ya que los consejeros de PSE-PSOE y UCD no reconocían ya la legimitidad de Leizaola. El PSE-PSOE por ejemplo había abandonado el Gobierno Vasco en el exilio tras la aprobación de la Constitución Española.

Últimos años:
Leizaola pasó a residir los últimos años de su vida en San Sebastián, tras su regreso en 1979.

Todavía tuvo sin embargo cierto papel político, ya que en las elecciones al Parlamento vasco de 1980 encabezó la candidatura del PNV por Vizcaya. Fue elegido parlamentario vasco en las elecciones del 9 de marzo de 1980. Con 83 años de edad presidió la mesa de edad del Parlamento Vasco en su sesión inaugural que se constituyó provisionalmente en la Casa de Juntas de Guernica el 31 de marzo de 1980. Fue también el primero en dar un discurso en el Parlamento Vasco. En agosto de ese mismo año se retiró de la vida política. Fue sustituido por José Antonio Rubalkaba como parlamentario vasco.

Falleció en San Sebastián por un infarto en 1989, a los 92 años de edad.

Labor literaria:
Su labor política la compaginó con inquietudes literarias e intelectuales. Fue autor de literatura vasca y de estudios de poesía.

Escritor y conferenciante en euskera y castellano sobre los más diversos temas, ha publicado, aparte de la asidua colaboración en periódicos y revistas (Euzkadi, Guipuzkoarra, Argia, El Día, Yakintza, Eusko-Enda, Euzko-Deia, Alderdi, Diario Oficial, etc.) los siguientes trabajos:

  • Literatura vasca, en "Enciclopedia Hispano-Americana Espasa", Barcelona 1923;
  • La frontera vasca contra los moros, segunda edición, Bilbao 1937;
  • Contribución de los vascos a la formación y a la ciencia del Derecho, segunda edición, Bilbao 1937;
  • Estudios sobre la poesía vasca, Buenos Aires, 1951;
  • La "Crónica" en la poesía popular vasca, Editorial Ekin, Buenos Aires, 1961;
  • Líneas generales de la formación de la economía vasca en la historia hasta hoy, Venezuela 1962;
  • 1808-1814 en la poesía popular vasca y otros estudios, edit. Ekin, Buenos Aires, 1965;
  • Romances vascos y literatura prehistórica, edit. Ekin, Buenos Aires, 1969;
  • Acontecimientos del s. XX en poetas euskéricos, edit. Ekin, Buenos Aires, 1974;
  • Crónicas y romances en la poesía euskérica, en el tomo de Literatura V de B. Estornés Lasa de la "Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco", San Sebastián, 1981;
  • La marina civil vasca en los siglos XIII, XIV, XV. Primera parte, s. XIII. Edit. Sendoa, San Sebastián, 1984.
  • Sus obras completas han sido recogidas por la Editorial Sendoa de San Sebastián en cuatro volúmenes que aparecen entre 1981 y 1985.

Toponimia:
Varias localidades del País Vasco han querido recordar al lehendakari Leizaola en su callejero:

  • Vizcaya Berango: Calle.
  • Vizcaya Bilbao: Calle en Abandoibarra.
  • Vizcaya Munguía: Plaza.
  • Álava Nanclares de la Oca: Calle.
  • Guipúzcoa San Sebastián: Paseo del espigón junto al palacio Kursaal.
  • Álava Vitoria: Plaza.
  • Vizcaya Zamudio: Plaza.
Aguirre Lekube, José Antonio
Personne · 1904/03/06 - 1960/03/22

José Antonio Aguirre y Lecube, en euskera, Jose Antonio Agirre Lekube (Bilbao, Vizcaya, 6 de marzo de 1904-París, 22 de marzo de 1960) fue un político español, militante del Partido Nacionalista Vasco y primer lendakari del Gobierno Provisional del País Vasco, así como consejero de Defensa de aquel primer ejecutivo, labor que asumió durante la guerra civil española. Durante su mandato, el Gobierno Provisional combatió del lado de la Segunda República y se creó el Ejército Vasco (Euzko Gudarostea).

Infancia y formación:
Jugador del Athletic Club entre 1921 y 1925,​ abogado graduado en la Universidad de Deusto en 1925 y militante del PNV, antes de lehendakari fue alcalde de la localidad vizcaína de Guecho, así como responsable de la empresa "Cho-Bil", dedicada a la manufactura de chocolate.

A la muerte de su padre, se hace cargo de la fábrica familiar de chocolates. A los veintisiete años de edad, apenas instaurada la Segunda República española, es elegido alcalde de Guecho.

Estatuto de Autonomía del País Vasco de 1936 y guerra civil española:
Aguirre interviene decisivamente en los intentos fallidos de redacción de un Estatuto vasco en 1931 y 1932, en los que se planteaba la autonomía, e incluiría a Navarra.

Referéndum autonómico del 5 de noviembre de 1933 en Éibar para la aprobación de un nuevo Estatuto. Foto realizada por Indalecio Ojanguren
El 5 de noviembre de 1933, dos semanas antes de las elecciones generales del 19 de noviembre, se celebra un referéndum en Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, que somete a consulta un nuevo texto de Estatuto, el cual definitivamente abandona la inclusión de Navarra. El texto es aprobado por abrumadora mayoría (459 000 votos a favor, 14 000 en contra),​ aunque en Álava los votos favorables no alcanzan el 50 % del censo electoral.​

La disolución de las Cortes Republicanas para celebrar las elecciones generales y luego las reticencias del Gobierno radical​ y la posición contraria del Partido Carlista a la incorporación de Álava al proceso estatutario​ van a contribuir a bloquear el Estatuto hasta el 1 de octubre de 1936, desatada ya la Guerra Civil. En esa fecha tuvo lugar la última sesión de Cortes democráticas republicanas que se celebraría en Madrid, y en la que se aprobaría el Estatuto Vasco. Aguirre pronunció un emotivo discurso en el que, además de proclamar su lealtad al Gobierno, condenaba el reciente golpe militar y el fascismo internacional:
Quiero señalar que estamos enfrente del imperialismo y del fascismo por nuestro espíritu cristiano; estamos enfrente de este movimiento subversivo porque a ello nos impelen nuestros principios, nuestros principios honrados y profundamente cristianos.
El historiador Paul Johnson escribió al respecto lo siguiente:

En España la Guerra civil fue posible por la inexistencia de un partido demócrata-cristiano. La Acción Popular católica de Gil Robles era un partido derechista que no se opuso al derrocamiento fascista de la República. El que más se parecía a un líder demócrata-cristiano era el vasco Aguirre; las autoridades católicas lo incluían en la categoría de "los judíos, los masones y los comunistas". Véase Xavier Tusell, Historia de la Democracia Cristiana en España (Madrid, 1975).

Lendakari del Gobierno de Euskadi:
Aguirre en 1933 durante un discurso pronunciado ante el público asistente a un mitin nacionalista en el campo de fútbol de Atocha en San Sebastián.
El 7 de octubre siguiente, en una votación en la que participaron los concejales vizcaínos y algunos de los ediles guipuzcoanos y alaveses (en Álava, como en Navarra, había triunfado la sublevación, y para esa fecha, la práctica totalidad de Guipúzcoa estaba ya en manos de los rebeldes), en la que cada uno de ellos representaba tantos votos como había obtenido en los últimos comicios municipales, José Antonio Aguirre y Lecube fue elegido lendakari. Tras un acto religioso en la basílica de Begoña, en el que juró fidelidad a la fe católica, a las enseñanzas de la Iglesia, a su patria y al partido, se desplazó a Guernica y Luno para realizar, ante su simbólico árbol y en euskera, el famoso juramento de su cargo:

Jainkoaren aurrean apalik,
Eusko Lur gainean zutunik,
asaben gomutaz,
Gernikako Zuhaizpean,
herri ordezkarion aitzinean
nere agindua ondo betetxea zin dagit.

Traducción:
"Humilde ante Dios,
en pie sobre la Tierra Vasca,
en recuerdo de los antepasados,
bajo el Árbol de Guernica,
ante los representantes del pueblo
juro desempeñar fielmente mi cargo."

Formó un gobierno de concertación, en el que estuvieron presentes nacionalistas, socialistas, comunistas y otros sectores republicanos, no sin tensiones entre ellos, que solo desplegó sus poderes en Vizcaya durante unos meses, hasta la caída de Bilbao.

El primer gobierno estuvo compuesto por: Presidencia y Defensa, José Antonio Aguirre (Partido Nacionalista Vasco); Gobernación, Telesforo Monzón (PNV); Justicia y Cultura, Jesús María de Leizaola (PNV); Hacienda, Heliodoro de la Torre (PNV); Comercio y Abastecimientos, Juan Ramón Aldasoro Galarza (Izquierda Republicana); Trabajo, Previsión y Comunicaciones, Juan de los Toyos (Partido Socialista Obrero Español); Industria, Santiago Aznar (PSOE) y Asistencia Social, Juan Gracia (PSOE); Obras Públicas, Juan Astigarrabía (Partido Comunista de España); Agricultura, Gonzalo Nárdiz (Acción Nacionalista Vasca); y Sanidad, Alfredo Espinosa (Unión Republicana).

El Ejército vasco estuvo formado por batallones de diferentes ideologías, al igual que sucedía en el Gobierno. Bien armados, aunque escasamente entrenados, el Euzko Gudarostea llegó a tener 100 000 soldados. Una de las carencias más acuciantes, que terminó por desequilibrar la balanza, fue la ausencia de artillería pesada y aviación. Famosos son los llamamientos desesperados de Aguirre a Indalecio Prieto y Manuel Azaña para que enviaran aparatos al País Vasco. Los historiadores coinciden en que esta posibilidad era inviable por la dificultad de romper el asedio al que estaba sometida Vizcaya. No obstante, en diferentes expediciones, llegaron unos 40 o 50 aviones, la mayoría sobrevolando territorio enemigo, ya que otros enviados a través de Francia fueron retenidos o devueltos, después de desmontar el armamento, a Barcelona o Valencia en virtud de la política de "no intervención". En cualquier caso, la proporción era de 10 a 1 a favor de los sublevados. Otro hecho que contribuyó decisivamente a la derrota fue la falta de un Estado Mayor cualificado.

Decreto firmado por José Antonio Aguirre en 1937:
En junio de 1937, las tropas franquistas rompen el conocido Cinturón de Hierro de Bilbao y entran en la capital vizcaína, gracias a la traición de Alejandro Goicoechea. Aguirre traslada su gobierno a Trucíos antes de poner rumbo a Santander, donde se alojaría en la Finca Mataleña, y, posteriormente, a Cataluña, donde estaba dispuesto a seguir luchando con sus hombres. Mientras tanto, el dirigente nacionalista vasco Juan de Ajuriaguerra pacta una rendición en Santoña con los italianos (Pacto de Santoña), que no será admitida por Franco.

El nuevo alcalde de Bilbao nombrado por los sublevados, el falangista José María de Areilza, tras afirmar que «ha caído vencida, aniquilada para siempre esa horrible pesadilla siniestra y atroz, que se llamaba Euskadi», le dedica estos insultos a José Antonio Aguirre:
Para siempre has caído tú, rastacueros del nacionalismo vasco, mezquino, rencoroso, torcido y ruin que jugaste a personaje durante los once meses de crimen y robo en que te encaramaste al poder, mientras los pobres gudaris cazados a lazo como cuadrúpedos en las aldeas se dejaban la piel en las montañas de Vizcaya.

El exilio:
El lendakari Aguirre en el exilio francés (abril de 1939).
El primer lendakari de la historia huye a Francia tras la guerra con la ayuda de diplomáticos venezolanos. Hasta 1940, sostendrá el Gobierno Vasco en el exilio en París. Tras la invasión alemana de Francia logra huir a Bélgica, donde, con el canal de la Mancha bloqueado, comenzará una odisea para escapar de la Gestapo, que lo llevará desde Dunquerque a Bruselas, pasando por Berlín, bajo identidad panameña, y de allí a Suecia, donde embarcará finalmente rumbo a América, llegando a Río de Janeiro el 27 de agosto de 1941. Aún bajo identidad falsa, permanecerá varios meses en Brasil, Uruguay y Venezuela, hasta que el Gobierno de los Estados Unidos le autoriza a residir legalmente en su país. Así, se traslada a Nueva York, presidiendo la sede del Gobierno Vasco en el exilio; Aguirre permanecíó allí hasta 1946, ejerciendo al mismo tiempo como profesor en la Universidad de Columbia.

En 1946, regresa a Francia, en donde se constituye nuevamente el Gobierno Vasco. Aguirre participa en la creación de la Liga Internacional de Amigos de los Vascos, que llega a atraer 50 000 adherentes, entre ellos personalidades religiosas, como los cardenales Verdier y Griffin, políticos, intelectuales, artistas y escritores.

Participó en el Congreso de La Haya, donde los líderes europeos discutieron sobre la idea de una Europa unida y federada, y allí promovió su idea de una unión de los pueblos de Europa. El Gobierno en el exilio promoverá las masivas huelgas que sacudieron el País Vasco en 1947 y 1951. Después de estos incidentes, en junio de 1951 el Gobierno francés confisca las oficinas del Gobierno Vasco, en la avenida Marceau de París, y las entrega a los representantes de la dictadura franquista. En 1954, el ministro del Interior, François Mitterrand, prohíbe las emisiones de Radio Euzkadi.

El Gobierno Vasco en el exilio estuvo lejos de lograr sus objetivos. Sus políticas para ganar el apoyo de las democracias occidentales contra el franquismo lo llevaron a colaborar con el FBI estadounidense durante la guerra y hasta a expulsar a los miembros comunistas del Gobierno para no irritar a los estadounidenses. El Gobierno de los Estados Unidos vio que Franco era mucho más útil para sus propósitos durante la Guerra Fría y el ingreso de la España franquista en las Naciones Unidas en 1955 será un duro golpe para el Gobierno en el exilio. El único representante español en las Naciones Unidas había sido el delegado del Gobierno Vasco, Jesús de Galíndez, hasta su asesinato.

No obstante, hoy día se reconoce la influencia que la lucha de los diversos gobiernos autonómicos en el exilio ha tenido en las negociaciones, después de 1977, de los Estatutos de Autonomía de Cataluña, País Vasco y Galicia. Esa lucha reflejó la legitimidad histórica y jurídica que dichos estatutos habían adquirido durante la República, la cual fue preservada durante el franquismo por los gobiernos en el exilio de esas regiones.

El lendakari murió de un ataque cardíaco el 22 de marzo de 1960. Sus restos fueron trasladados al pueblo vascofrancés de San Juan de Luz, en los Pirineos Atlánticos, donde fueron enterrados.

Martín Latorre, Félix
Personne · 1923 - 2013/08/21

Personalidad cultural y política alavesa, nacida en 1923 en Vitoria. Fallece el 21 de agosto de 2013 en la misma ciudad.

Cursó Estudios de Perito Mercantil y de Mandos Intermedios en la Escuela Jesús Obrero de Vitoria.

Participó en la creación y desarrollo de las primeras clases de euskara impartidas en la capital alavesa tras la Guerra Civil y fue uno de los pioneros en la puesta en marcha de la primera ikastola en Gasteiz, la Ikastola Olabide. Fue nombrado miembro de Euskaltzaindia. Era miembro de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País.

En su faceta como político fue presidente de la Comisión de Cultura y de Bienestar Social de la Diputación de Álava. Afiliado a EAJ-PNV, fue Diputado de Cultura en la Diputación Foral de Araba en el período 1983-87.

En 2006 fue premiado con la Distinción Landazuri por su larga trayectoria en defensa del patrimonio de Álava.

Ariztondo Akarregi, Josune
Personne · Nacimiento: 1948/07/07

Miren Josune Ariztondo Akarregi (Ondárroa, Vizcaya, 7 de julio de 1948) es una química, profesora universitaria y política española.

Biografía:
Licenciada en Química por la Universidad de Zaragoza. Posteriormente estudió en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), cuya tesis -sobre la Didáctica de las Ciencias experimentales- fue la primera presentada y defendida en euskera en la UPV.[1]

Durante 20 años fue profesora en la Escuela de Magisterio de Derio, donde fue Jefa de estudios. Colaboró también con la Universidad Vasca de Verano. Entre 1990 y 1994 fue directora pedagógica de la ikastola Lauro. Autora de libros de texto en euskera. En 1995, tras ser directora de Promoción del Euskera de la Viceconsejería de Política Lingüística del Gobierno Vasco, es nombrada directora de HABE.

En la actualidad es Secretaria del Euzkadi Buru Batzar del Partido Nacionalista Vasco.

Galíndez Suárez, Jesús de
Personne · 12-10-1915/5-6-1956

Jesús de Galíndez Suárez, (Madrid, 12 de octubre de 1915 - República Dominicana, 5 de junio de 1956) fue un escritor, jurista, profesor y político español de ideología nacionalista vasca.

Fue secuestrado en Nueva York y enviado a la fuerza por avión a República Dominicana donde fue asesinado por orden de Rafael Leónidas Trujillo. Escritor, jurista y profesor de la Universidad de Columbia y delegado del Partido Nacionalista Vasco en el Gobierno Vasco del exilio.

Biografía
Infancia y formación
Existen noticias contradictorias sobre el lugar de nacimiento de Jesús Galíndez. Aunque algunas fuentes citan su lugar de nacimiento como la localidad de Amurrio, en la provincia vasca de Álava,​ parece ser que realmente nació en Madrid, el 12 de octubre de 1915. Era hijo de Jesús de Galíndez Rivero, médico oculista, natural de Amurrio; y de la madrileña María Suárez Romarate, que murió a los once días de dar a luz a su hijo. Debido a este hecho, el pequeño Jesús se crio con sus abuelos en Amurrio, mientras su padre vivía y ejercía su profesión en Madrid. Jesús de Galíndez vivió en el caserío Larrabeobe durante su infancia y estuvo muy unido a su abuelo que era médico y alcalde de Amurrio. Tras realizar sus estudios primarios en Amurrio, su padre decidió que se trasladara a estudiar a Madrid para tenerlo también más cerca, aunque lo internó en Nuestra Señora del Recuerdo, el colegio de los jesuitas en el entonces municipio independiente de Chamartín de la Rosa. En paralelo su padre se había vuelto a casar y había tenido un hijo.

Participó en los movimientos estudiantiles contra Primo de Rivera en la década de 1920. A la hora de elegir estudios universitarios prefirió el Derecho, frente a la tradición familiar. Pronto despertó también su actividad literaria y publicó en Madrid en 1933, con sólo 18 años, La M. N. y M. L. Tierra de Ayala, su Señorío y su Fuero e Ideas políticas de Saavedra Fajardo. Realizó otras dos obras menores de temática penal en 1934: La legislación penal en Vizcaya y Psicología-Herencia-Delincuencia Infantil. Durante su época universitaria se relacionó activamente con Euzko Ikasle Batza, una asociación estudiantil nacionalista vasca que operaba en Madrid impartiendo conferencias y trabajando para ellos. También se vinculó con las actividades del Hogar Vasco en Madrid, sede del Partido Nacionalista Vasco (PNV) en la capital de España. Aunque era madrileño de nacimiento y había vivido la mayor parte de su infancia y juventud en Madrid, Galíndez mantuvo siempre una fuerte vinculación afectiva con Amurrio y con la Tierra de Ayala. Siempre que podía se iba de vacaciones a la casa de sus abuelos. Esta relación afectiva y sentimental acabó derivando en una inclinación política al nacionalismo vasco, en el que militó desde los 17 años de edad.

Se graduó en Derecho en la Universidad Central de Madrid el 20 de junio de 1936 tras presentar una brillante tesis de grado sobre el Caserío Vasco, entendido este como institución social, económica y jurídica. A raíz de su graduación pasó a ocupar la plaza de profesor ayudante en la cátedra de Derecho Civil del profesor Felipe Sánchez-Román, pero el estallido de la guerra civil española un mes más tarde dio al traste con sus planes de futuro.

La Guerra Civil (1936-39)
Vinculado desde su juventud al PNV, la llegada de la guerra civil, acontecimiento que cambiaría su vida, le sorprendió en Madrid, aunque los primeros meses del conflicto no cambiaron mucho la vida del joven Galíndez que siguió como profesor ayudante.

Durante los primeros meses de la guerra Galíndez fue testigo de la represión en la retaguardia republicana.​ El PNV formó en septiembre de 1936 un Comité-Delegación en el Hogar Vasco de Madrid, que se ocupó de proteger a los vascos residentes en la capital de los posibles desmanes que pudieran realizar los milicianos republicanos. Esta organización en la que se integró Galíndez se ocupó preferentemente de dar cobertura y protección a religiosos vascos que vivían en Madrid. Cuando el PNV tomó partido decidido por la causa republicana a partir de la concesión de la autonomía al País Vasco en octubre de 1936 Galíndez se presentó como voluntario para luchar en el Frente Norte, pero el PNV había decidido que sus militantes de Madrid formasen una Guardia dedicada a la protección de su sede, de los políticos nacionalistas que estaban en la capital y de dar cobertura a las actividades humanitarias del Comité-Delegación del PNV. Galíndez fue nombrado jefe de esta guardia.

En mayo de 1937 el dirigente nacionalista Manuel de Irujo fue nombrado Ministro de Justicia. A raíz de este nombramiento, durante unos meses, Galíndez pasó a ser Letrado Asesor de la Dirección General de Prisiones dirigida por Vicente Sol. En septiembre de 1937 se incorporó a la Brigada Vasca que luchaba en el frente de Aragón. Tenía el grado de Teniente en su condición de Asesor Jurídico.

Publicó en 1938 Ensueños. Treinta ensayos poéticos.

El exilio (1939)
El 10 de febrero de 1939 Galíndez cruzó la frontera francesa por el puente de Bourg-Madame huyendo con los restos del ejército republicano tras la caída de Cataluña. Los franceses lo internaron en el campo de internamiento de Vernet junto con otros miles de soldados republicanos exiliados. Galíndez permaneció entre siete y ocho meses retenido en dicho campo hasta que pudo huir. Tras refugiarse temporalmente en casa de un cura vasco en Las Landas logró contactar con diplomáticos dominicanos que le permitieron exiliarse en dicho país al poco de estallar la Segunda Guerra Mundial. Sus contactos con los diplomáticos de ese país ya se habían iniciado durante la guerra civil en Madrid, donde había mantenido relaciones cordiales con los embajadores dominicano y paraguayo.

Estancia en la República Dominicana (1939-1946)

Rafael Leónidas Trujillo, dictador de la República Dominicana
Galíndez vivió durante algo más de 6 años en la República Dominicana, entre 1939 y 1946. Su estancia en el país caribeño coincidió aproximadamente con el periodo de la Segunda Guerra Mundial. La República Dominicana estaba sometida a la férrea dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, quien a pesar de ser un furibundo anticomunista, se ofreció a permitir la entrada de 100.000 exiliados republicanos españoles en su país. Sin embargo la República Dominicana no resultaba un destino demasiado atractivo para los refugiados españoles que preferían otros países como México, Argentina o Venezuela y llegaron solo unos miles. Este hecho, precisamente, fue el que animó a Galíndez a elegir la República Dominicana, ya que buscaba un país que no fuera a verse inundado por un riada de refugiados y donde por tanto fuera más sencillo destacar y labrarse un futuro. El 19 de noviembre de 1939 Galíndez desembarcó en tierra dominicana tras llegar desde Burdeos en un trasatlántico fletado por el SERE, que transportaba principalmente refugiados republicanos españoles, junto con un importante número de judíos que huían de la guerra en Europa.

Galíndez se adaptó rápidamente a la vida en la República Dominicana y no tardó en tejer una red de contactos y amistades, tanto dentro de la comunidad vasca establecida en Santo Domingo (entonces llamada Ciudad Trujillo), como entre el conjunto de exiliados españoles o entre los propios dominicanos, muchos de ellos con conexiones en el régimen, lo que le permitió asentarse y prosperar en el país caribeño. Instalado en un departamento de la calle Licenciado Lovatón de la capital, al mes de su llegada ya se relacionaba con los círculos intelectuales del país ya que se le encargó pronunciar una conferencia para el Ateneo Dominicano sobre Los vascos, raza misteriosa y de leyenda. Poco después daba clases de historia y lenguaje en un instituto de secundaria y en octubre de 1940 se le nombró catedrático de Ciencias Jurídicas en la Escuela de Derecho Diplomático y Consular que tenía la Secretaría de Estado de Relaciones Exteriores. Ahí fue profesor de Ramfis Trujillo, el hijo del dictador. Su preparación, dinamismo y capacidad de trabajo le hicieron ganarse un gran prestigio. Al poco fue nombrado secretario del Instituto de Legislación Americana Comparada de la Universidad de Santo Domingo para la cual tradujo el manual del catedrático Gordon Ireland, Cursillo de Derecho Constitucional Americano Comparado. Finalmente, en 1944, fue nombrado asesor legal del Departamento de Trabajo y Economía de la República Dominicana. En paralelo a su labor docente dio conferencias, colaboró con la Revista Jurídica Dominicana y la revista Clío de la Academia Dominicana de la Historia y publicó varios libros. Se puede decir que Galíndez ganó una gran consideración entre los dominicanos y así fue siempre muy cauto a la hora de tratar la política interna dominicana y el régimen trujillista. Nunca criticó abiertamente a Trujillo para no buscarse problemas con el régimen y poder ganarse la vida, pero se cuidó también mucho de rendir pleitesía al dictador, cuyo régimen político aborrecía. Durante sus años en la República Dominicana Galíndez fue recogiendo y recopilando documentación sobre la dictadura que a la postre desembocaría en el trabajo de investigación sobre el régimen trujillista, que causó su asesinato.

En paralelo a su labor académica Galíndez empezó a desempeñar un papel político más significativo, aunque siempre alejado de la política interna dominicana. Funcionaba a su llegada a la capital dominicana una delegación del Gobierno Vasco que dirigía el doctor Eusebio de Irujo, hermano del líder nacionalista Manuel de Irujo. A los pocos meses de su llegada, en 1940, sustituyó a Irujo como cabeza de la delegación, cuando este se marchó a Venezuela. Durante 5 años desempeñó por tanto el papel de máximo representante del Gobierno Vasco en la República Dominicana. Según algunos autores, durante su periodo como delegado del Gobierno Vasco en la República Dominicana fue captado por el FBI para brindar información sobre las actividades de nazis y falangistas españoles en la República Dominicana, y también sobre las actividades de comunistas españoles exiliados, a pesar de ser algo reticente a esto último. Esta labor se inscribiría en la consigna que el Gobierno Vasco y el PNV habían dado a sus miembros de colaborar con las democracias occidentales para ganarse el favor de las mismas para la causa vasca.

Su salida del país fue forzada por varios motivos. Por un lado, la situación de los españoles republicanos empezó a complicarse en la República Dominicana al estrecharse las relaciones entre las dictaduras de Franco y Trujillo. Los servicios secretos dominicanos comenzaron a espiar a los republicanos e informar a la embajada española sobre sus actividades. Galíndez, como delegado del Gobierno Vasco, tenía una posición relevante entre los exiliados españoles. Galíndez nunca llegó a ser represaliado por sus actividades antifranquistas, pero en el futuro las cosas podían cambiar. Por otra parte estuvo la Gran Huelga Azucarera de enero de 1946. Galíndez, como asesor del Departamento de Trabajo, fue uno de los que negociaron con los huelguistas. Tras negociar un acuerdo para poner fin a las movilizaciones, con ciertas concesiones a los trabajadores, la huelga terminó pacíficamente, pero el régimen de Trujillo comenzó una represión de los líderes huelguistas, incluyendo el asesinato de alguno de los líderes sindicales con los que Galíndez había negociado. Asustado y asqueado por estos hechos, Galíndez se decidió a abandonar el país. Finalmente, el lehendakari Aguirre le pidió que le acompañara a Nueva York, ofreciéndole un puesto como investigador y un papel en la delegación vasca ante la ONU. Este ofrecimiento y las facilidades que le consiguió Aguirre para obtener el visado fueron definitivas en la decisión de abandonar la República Dominicana.

El 31 de enero de 1946 Galíndez abandonó Santo Domingo hacia La Habana, de donde saltó a los Estados Unidos vía Miami. Eso sí, antes de marcharse del país sacó toda la documentación que había recopilado durante años sobre Trujillo, a través de la valija diplomática de la Embajada de Estados Unidos.

Actividad en Nueva York (1946)
Se trasladó en febrero de 1946 a Nueva York, según algunos tras el asesinato por el dictador dominicano de un líder huelguista en una revuelta del azúcar que él negociaba,[5]​ colaborando nuevamente con la delegación del PNV en esa ciudad, dirigida por el miembro del PNV Antón Irala, consiguiendo la condena del régimen franquista por parte de las Naciones Unidas y en la Asamblea General de las Naciones Unidas, sin dejar de realizar diversas obras como El derecho vasco (Buenos Aires, 1947) o Divorce in the Americas (Búfalo, 1947).

Consiguió el primer premio en el II Congreso de Escritores Vascos con La revolución francesa repercute en Euskadi.

En 1948 presentó al Congreso Internacional de Estudios Vascos su trabajo Un siglo de lucha por la libertad vasca; Valor de los Fueros Vascos considerados según las circunstancias históricas que les dieron origen; Los vascos en la lucha por la libertad de América; Semejanza entre los Fueros de Ayala y Bizcaya.

En 1949 publicó El divorcio en el derecho comparado de América (México) y en 1951 Estampas de la guerra (Buenos Aires) y participó en el congreso de la International Bar Association (Asociación Internacional de Abogados).

Fue nombrado profesor de Derecho Público Hispanoamericano y de Historia de la Civilización Iberoamericana en la Universidad de Columbia y escribió La inestabilidad constitucional en el derecho comparado de Latinoamérica (México, 1952). En 1953 publicó Nueva fórmula de autodeterminación política de Puerto Rico y en 1954 su libro Iberoamérica. Su evolución política, socio-económica, cultural e internacional (Nueva York, 1954) que escandalizó a la dictadura dominicana.

Se involucró en la vida social de Nueva York y presidió durante dos años el Círculo de Escritores y Poetas Iberoamericanos. También trabajó para la Federación de Sociedades.

Desde las iniciales buenas relaciones que mantenía el exilio vasco con Franklyn Roosevelt, hijo del Presidente Roosevelt (1882-1945) y que habían posibilitado la cooperación de Galíndez con los servicios secretos americanos (CIA y FBI), la situación política había cambiado en esos años y, la llamada "Guerra Fría", tuvo como efecto inmediato el reconocimiento de Estados Unidos al gobierno franquista en 1953, por lo que la posición de Galíndez en ese país estaba seriamente amenazada, como confirmó el propio Galíndez en las conversaciones con sus próximos habidas en esa época. Efectivamente, desaparecido el peligro nazi y asumido el franquismo, la preocupación de los EE. UU. se centró en los comunistas y Galíndez dejó de ser necesario.

Se refugió en la docencia y se licenció en Filosofía por la Universidad de Columbia y el 27 de febrero de 1956 fue aceptada por dicha universidad su tesis doctoral de 700 páginas sobre la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo titulada La era de Trujillo: un estudio casuístico de dictadura hispanoamericana, donde se denunciaba el régimen del dictador dominicano y se ponía de manifiesto que su hijo Ramfis no era biológicamente descendiente del dictador.

Desaparición (1956)
Presuntamente, ante la amenaza de la publicación de la tesis, el dictador Trujillo, con la aquiescencia de los servicios americanos, ordenó su secuestro y traslado a Santo Domingo; hecho que se realizó el 12 de marzo de 1956 desde el apartamento 15-F del número 30 de la Quinta Avenida de Nueva York. Fue dado oficialmente por muerto el 30 de agosto de 1963, pero su cadáver nunca ha aparecido.

Según el FBI, en la preparación, secuestro y encubrimiento del crimen participaron un total de 35 personas. La CIA, antes de hacerse pública su desaparición registró minuciosamente el apartamento.​

Según Stuart McKeever, abogado norteamericano que lleva más de 25 años estudiando el caso, Trujillo se gastó más de un millón de dólares para liquidar a Galíndez,[7]​[8]​ contratando a John Joseph Frank, exagente del FBI y agente de la CIA quien planificó todo el proceso del secuestro en territorio dominicano.

Transcendencia

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Escultura en homenaje a Jesús Galíndez en Vitoria, España
Trujillo, que había colaborado económicamente en las campañas electorales americanas en favor de los anticomunistas Richard Nixon (vicepresidente de Eisenhower) o del famoso senador Joseph McCarthy,​ hizo desaparecer a todos los testigos de ese suceso, incluido a Gerald Lester Murphy, piloto americano de la avioneta que, engañado, trasladó a Galíndez de vuelta a la República Dominicana, el cual tenía relación con un Senador estadounidense que, junto con el The New York Times, presionaron para el esclarecimiento de los hechos.

Este caso le creó a Trujillo una imagen desfavorable a la opinión pública estadounidense y contribuyó, en cierta medida, al deterioro de sus relaciones con los Estados Unidos. Trujillo sería posteriormente asesinado el 30 de mayo de 1961 por el hermano de una de sus víctimas.

Tiempo después, investigadores del FBI establecieron responsabilidades en el caso e implicaron a numerosas personas en el secuestro así como en los asesinatos que lo sucedieron.

Tras su muerte el 5 de junio de 1956 Galíndez fue investido honoríficamente Doctor "in absentia" (en ausencia) por la Universidad de Columbia, donde hubo trabajado como profesor.

Su vida, vinculada a los servicios secretos americanos ha sido llevada al cine y a la novela por diversos autores en obras como "Galíndez: la tumba abierta. Guerra, exilio y frustración" por Iñaki Bernardo e Iñaki Goiogana, Galíndez por la que el escritor Manuel Vázquez Montalbán​ obtuvo en 1991 el Premio Nacional de Literatura, y El misterio Galíndez.[14]​[15]​ También se menciona su asesinato en La fiesta del Chivo.

Su memoria es periódicamente recordada por los principales dirigentes del PNV en reconocimiento a su labor,​ y por los propios dominicanos por su labor de oposición a Trujillo.​

La Fundación Sabino Arana" organizó con motivo del 50 aniversario de su desaparición una gran exposición llamada "“GALÍNDEZ MISSING. Askatasunen aldeko borrokalaria”" en la que se podían visualizar los 700 expedientes de los servicios secretos norteamericanos sobre la colaboración vasca entre 1942 y 1945, así como sobre la red de espionaje en el Caribe que dirigió Galíndez desde Santo Domingo contra los nazis, cientos de cartas, hasta ahora inéditas, la labor que Galíndez realizó en Madrid, a través de la Delegación del Gobierno de Euskadi en Madrid, entre los años 1936 y 1937 y el expediente completo de la investigación que el FBI realizó sobre el secuestro de Galíndez que consta de 100.000 documentos, parcialmente censurados por el FBI.

Su labor como espía
Participó bajo órdenes del Gobierno Vasco del exilio, como agente del Departamento de Estado norteamericano en el FBI dirigido por John Edgar Hoover, estableciéndose conexiones de sus asesinos con exmiembros y empresas tapadera de la CIA, que posteriormente aparecerían implicadas en el "Watergate", en los intentos de asesinato de Fidel Castro e incluso relacionados también con personas posiblemente involucradas en el Asesinato de John F. Kennedy . Archivado el 7 de febrero de 2009 en Wayback Machine.

Según algunos autores trabajó bajo el pseudónimo de "Agente Rojas", clave "ND507" e inicialmente "DR-10", incluso antes de trasladarse a Estados Unidos dando cuenta de las actividades principalmente de nazis y falangistas pero siendo algo reticente a desvelar a los comunistas en ese país.​ Se dice que informó a la CIA de los preparativos de Fidel Castro de derrocar a Batista y que no fue escuchado por este organismo.

Garmendia Lasa, Mari Karmen
Personne · Nacimiento: 1947/06/09

Maria Karmen Garmendia Lasa (Ormaiztegi, Gipuzkoa, 1947ko ekainaren 9a) irakasle, kazetari eta politikaria izan da. Eusko Jaurlaritzako Hizkuntza Politikarako Sailburua izan zen (1985-1994), baita Eusko Jaurlaritzako Kultura Sailburua ere 1995-2001). Aurreneko emakumezko bozeramailea izan zen Eusko Jaurlaritzan.

Heziketa
Hamahiru zituela urtebete eman zuen Okzitaniako Tolosa ondoko Verfeil herri txikian. Frantsesa ikasteko joan zen udako hilabete bat pasatzera, baina urtebete egin zuen gero. Ormaiztegirekin konparatuta 40 bat urte aurreratuago zegoen Tolosako alde hura. Ormaiztegin pentsa ezinak zirenak ikusi zituen han: jendartearen sekularizazioa, dibortzioa, emakumezkoak prakekin ibiltzen zirela, erre egiten zutela, izan zitezkeela txofer, Aljeriako gerra, telebista... Egonaldi hark heldutasun ikaragarria eman zion.

Irakasle ikasketak egiten zituen bitartean, Donostiako andereñoen erresidentzian ere formakuntzan segitzen zuen. Erresidentzia hartako irakasleen artean egon ziren Koldo Mitxelena, Juan Mari Lekuona eta Ibon Sarasola. Elbira Zipitria irakasleak urteak zeramatzan ordurako etxeetan euskaraz irakasten.

« Garai hartan, sumatzen zen Francoren garaia aurki bukatu ahal zela; azpilan handia zegoen aldaketarako; ez hemen bakarrik, atzerrian ere bai. Beraz, gurea zen gure hezkuntza sistemaren oinarriak jartzea. »
—Mari Karmen Garmendia

Gero, tesia Estrasburgon egin zuen, Luis Pasteur Unibertsitatean. Ikastolei buruz egin zuen. Orduan konturatu zen bere etxean bertan ere gauza asko zituela. Adibidez, ama Xabiertxo-ren banatzaileetako bat izan zen (euskarazko eskola-liburu bakarra garai hartan), baina frankismoko garai hartan isilik ibili behar zuten.

Kazetaria
14 urterekin lehenengo lana argitaratu zuen Umeen-Deia aldizkarian. Zeruko Argian idazten hasi zen Aita Agustin Ezeiza kaputxinoak eta Rikardo Arregik bultzaturik. Miren Olarreaga sinadurarekin azaldu ziren bere testuak. Aldi batez, emakumezko bakarra izan zen aldizkariaren taldean. Han ibiltzen ziren Ramon Saizarbitoria, Xabier Lete, Jose Manuel Toledo, eta Iñaki Beobide ere. Garai hartan Andereñoen Erresidentzian zegoen bertan ostatu hartuta eta bertan topo egin zuen Nekane Auzmendirekin, Feli Etxeberriarekin, eta Amaia Lasarekin...

Irakaslea
Irakasle izan da Donostiako Santo Tomas Lizeoa ikastolan, bai eta Donostiako Elizbarrutiaren Irakasle Eskolan ere.

Politikaria (1985-2001)
Politikan jardun zuen 1985etik 2001era Eusko Alderdi Jeltzalearekin. Eusko Jaurlaritzako Hizkuntza Politikarako Sailburuordetzaren ardura hartu zuen Jose Antonio Ardanza lehendakariaren agintaldian (1985-1994), eta Eusko Jaurlaritzako Kultura Sailaren buru amaitu, Ardanza eta Juan José Ibarretxeren gobernutan (1995-2001). Hain zuzen, Garmendia sailburuak zuzendu zuen Ibarretxeren euskara ikasketa.

Hizkuntza Politikarako Sailburuordetzaren zeregina zein izan beharko zen argi ez zegoenean berak diseinatu zituen hainbat lan-ildo. 1995ean Josune Ariztondo izendatu zuen sailburuorde Hizkuntza Politikan. Egindakoen artean, Euskaltzaindiaren egoera zaila bideratu zen garai hartan, Iparraldearekin harremanak sortu ziren Haritxelarren lankidetzari esker, batez ere, eta François Bayrou solaskide zutela... Hizkuntz eskakizunak, hezkuntza-ereduen inguruko hausnarketa, hizkuntzari buruzko nazioarteko adituekin harremanak egin izan ziren (Joshua Fishman, Cumming, Kataluniako eta Quebeceko adituak...). Garai hartan AEK eta HABEren artean zegoen gatazka bideratu zuten, AEKko arduradunekin hitzarmena lortuz. Hortik aurrera, AEK beste bide batetik sortu zen, euskaltegi itunpeko edo jabego sozialduna.

« Euskal kulturan egon dira pertsona batzuk talka horiek konpontzeko ahalegin handiak egin dituztenak, eta nik aipatu nahi dut bat: adibidez, Mari Karmen Garmendia (1995 eta 2001 artean Eusko Jaurlaritzako Kultura sailburu izandakoa). Ahalegin oso handia egin zuen euskal kultura mantentzeko, gatazka partidistetatik kanpo. Eta ezker abertzalearen lerroetan ere egon zen jendea esaten zuena mantendu behar zirela kontsentsu minimo batzuk. »
—Pruden Gartzia

Emakume aitzindaria
Aurreneko emakumezko bozeramailea izan zen Eusko Jaurlaritzan, lehenengo Hizkuntza Politikako idazkaria Jaurlaritzan, eta lehenengo emakumezkoa Matia Fundazioko presidentetzan.

Muniategi Elorza, Abel
Personne · Nacimiento: 1942/09/30

Abel Muniategi Elorza (Ereño, Vizcaya, 30 de septiembre de 1942) es un abogado, escritor, bertsolari y político español de ideología nacionalista vasca.

Biografía:
Abel Muniategi nació en 1941 en la pequeña localidad vizcaína de Ereño, situada en la comarca de Busturialdea, entre Guernica y Lequeitio.

En su juventud fue seminarista. Fue compañero de seminario de Xabier Amuriza, con el que solía practicar como bertsolari. En la década de 1960 participó en dos finales del Campeonato de Vizcaya de bertsolaris, en las ediciones de 1964 y 1966. Con posterioridad en la década de 1980 fue un habitual juez, proponedor de temas y presentador de actos y competiciones de bertsolaris.

Tras abandonar la carrera sacerdotal Muniategi se licenció en Derecho por la Universidad de Deusto. En la década de 1970 trabajó en empresas cooperativas de Mondragón. Ha ejercido también como abogado, siendo letrado de la Diputación Foral de Vizcaya y ha sido también secretario del ayuntamiento de Bermeo (Vizcaya).

Obra literaria:
Como escritor ha sido colaborador de numerosas publicaciones en euskera, como Olerti, Karmel, Goiz Argi, Aranzazu, Anaitasuna, Jakin y Zeruko Argia, escribiendo generalmente versos y poemas. Solía firmar bajo el seudónimo de Bengetxe. Benito Lertxundi musicó uno de los poemas de Muniategi, que se convirtió en la canción Zenbat gara, una de las canciones protesta más conocidas de este músico. También colaboró en el diccionario de lengua vasca de UZEI, en revistas jurídicas y ha sido conferenciante sobre aspectos de la economía y cultura vascas y desde 1981 es miembro correspondiente de la Real Academia de la Lengua Vasca.

Trayectoria política:
Durante la Transición Española fue uno de los fundadores y dirigentes de ESEI, un pequeño partido abertzale de izquierdas, considerado moderado y que formó parte del bloque de partidos vascos favorables al Estatuto de Guernica. Como dirigente de ESEI tomó parte activa en la campaña en favor del Estatuto de Autonomía en 1979 junto con los líderes de otros partidos vascos como PNV, PSE-PSOE, EE o PCE-EPK. En las primeras elecciones autonómicas vascas celebradas en 1980 ocupó un puesto simbólico en la candidatura de ESEI por Vizcaya en el último lugar de la lista. El revés electoral de ESEI en aquella cita, que no obtuvo representación parlamentaria, forzó a sus militantes a disolver el partido un año más tarde.

Muniategi regresó a la política años más tarde, esta vez en las filas de Eusko Alkartasuna (EA) llegando a ocupar altos cargos del Gobierno Vasco en los dos primeros gabinetes del lehendakari Juan José Ibarretxe. En la VI Legislatura del País Vasco (1999-2001) fue viceconsejero de Justicia dentro de la consejería de Justicia, Empleo y Seguridad Social que dirigió Sabin Intxaurraga. Siguió en el mismo cargo al inicio de la VII Legislatura, pero la entrada de Ezker Batua-Berdeak en el gobierno vasco produjo una reordenación de las consejerías ocupadas por EA. Cuando Intxaurraga pasó a ocupar la consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio en noviembre de 2001, Muniategi fue nombrado viceconsejero de Ordenación del Territorio, cargo que ocupó durante el resto de la VII Legislatura (2001-2005).

En 2011 formó parte de la candidatura al Senado de España que presentó la coalición electoral Amaiur en Vizcaya, sin conseguir el acta de senador. Esta coalición integraba a Eusko Alkartasuna, Alternatiba, Aralar e independientes afines a la ilegalizada Batasuna.

Personne · 6-10-1816/21-1-1881

Sus padres eran Gabriel Martínez de Aragón, natural de Contrasta (Álava), escribano de la ciudad de Vitoria, y Catalina Fernández de Gamboa, natural de Gopegui (Álava), y vecinos de Vitoria.

Era hermano de Domingo Martínez de Aragón, que, como él mismo, se dedicó a la actividad política, llegando a ser alcalde de Vitoria (1869) y diputado general de la provincia de Álava (1876-1877). Su sobrino Gabriel, hijo de su hermano Domingo, fue diputado a Cortes por el distrito de Laguardia (Álava) en 1898, diputado a Cortes por el distrito de Vitoria (Álava) en 1901, senador por Álava en 1916, gobernador civil de Álava (1931), fiscal general de la República (1931-1933) y presidente del Consejo de Estado (1933).

Se casó el 2 de marzo de 1851 con Francisca de Paula Osorio y Castilla, natural de Antequera (Málaga). Residían en Vitoria, aunque también poseían una casa en Madrid.

Era un importante propietario en la provincia de Álava, con una renta anual de 80.000 reales. A pesar de ello, ejerció como abogado y fue miembro del Colegio de Abogados de Vitoria desde sus inicios en 1839.

De familia liberal, perteneció a la Milicia Nacional de su ciudad como miembro de la 3.ª Compañía de Fusileros, de donde pasó a la de Cazadores en 1836. Su actividad política le llevó a la Diputación como teniente de diputado general en el bienio 1868-1870, tras la anulación de la elección de los nombrados inicialmente.

Su labor en la Diputación estuvo marcada por la Revolución de 1868 y la sublevación del verano de 1870. En ambos casos, Bruno Martínez de Aragón desempeñó un destacado papel en la gestión provincial.

En 1872, aparece como concejal en el Ayuntamiento de Vitoria, presidido por M. Ciorraga. Posteriormente, en las elecciones de agosto de 1872 fue elegido diputado a Cortes por el distrito de Vitoria, por lo que tras la proclamación de la Primera República pasó a formar parte de la Asamblea Nacional. En 1876, volvió al Congreso de los Diputados, pero en esta ocasión en representación del distrito alavés de Amurrio. Su actividad parlamentaria se centró en la defensa de los Fueros en los debates del verano de 1876; no en vano su hermano Domingo era el diputado general de Álava en ese momento. A su labor como representante en diversas instituciones acompañó la de mediador ante el Gobierno en diversas ocasiones para negociar en favor del mantenimiento de los Fueros.

Su participación en la política se centró, fundamentalmente, en el Sexenio Democrático. Su trayectoria política estuvo enmarcada dentro del fuerismo liberal, al igual que su hermano Domingo. Al contrario que otros liberales fueristas alaveses de la época isabelina, que se aproximaron al carlismo en los años convulsos de la Primera República, los hermanos Martínez de Aragón mantuvieron sus posturas liberales, a las que unieron su defensa de las instituciones forales. Falleció en Madrid el 21 de enero de 1881.

Amunátegui Johnson, Miguel Luis
Personne · 1909/08/24 - 2004/08/30

Miguel Luis Amunátegui Johnson (Santiago, 24 de agosto de 1909 – ibidem, 30 de agosto de 2004) fue un abogado y político chileno.

Biografía:
Nació el 24 de agosto de 1909 en Santiago. Hijo del diputado Miguel Luis Amunátegui Reyes y Josefina Johnson Gana. Realizó sus estudios secundarios en el Instituto Nacional. Finalizada su etapa escolar ingresó a la Universidad Católica donde egresó de la carrera de Derecho en 1932. Casado con Alicia Mönckeberg Barros, con quien tuvo ocho hijos.

Vida pública:
Inició sus actividades políticas en sus años universitarios al integrarse al Partido Liberal. En esa época fue presidente de la Juventud del Centro Liberal de Santiago y como tal, representante ante el Consejo Nacional de la Juventud Liberal de Chile.

Más adelante, formó parte de la directiva de la Cultura del Centro Liberal de Santiago y también fue miembro del directorio de su partido.

En las elecciones parlamentarias de 1945 fue elegido diputado por la Séptima Agrupación Departamental Santiago Segundo Distrito (período 1945-1949). Integró la Comisión Permanente de Educación Pública; de Trabajo y Legislación Social; de Constitución, Legislación y Justicia; y de Relaciones Exteriores. También, fue miembro de la Comisión Mixta de Presupuestos y miembro suplente del Comité Parlamentario Liberal, entre 1947 y 1949.

En 1949, fue consejero del Servicio Médico Nacional de Empleados.

En las elecciones parlamentarias de 1949, fue reelecto diputado por la misma agrupación ya mencionada, período 1949-1953. Integró la Comisión Permanente de Trabajo y Legislación Social; y de Constitución, Legislación y Justicia. Fue miembro de la Comisión Especial Investigadora del Manicomio, en 1950.

Entre 1954 a 1961, fue nombrado secretario general de su partido. Sin embargo más tarde, renunció al Partido Liberal y se incorporó al Frente Nacional Chileno. Luego, en 1966, ingresó al Partido Nacional, donde fue uno de sus militantes fundadores.

En las elecciones parlamentarias de 1969 fue elegido diputado en representación del Partido Nacional por la Séptima Agrupación Departamental Santiago Primer Distrito, período 1969-1973. Integró la Comisión Permanente de Educación Pública; de Trabajo y Legislación Social; y de Vivienda y Urbanismo. Fue miembro de la Comisión Especial Encargada de Conocer la Acusación Constitucional en Contra del Ministro del Interior Edmundo Pérez Zujovic, en 1969; y de la Comisión Especial Encargada de la Acusación Constitucional en Contra del Ministro del Trabajo y Previsión Social, entre 1969 y 1970.

Entre 1969 y 1970, fue miembro suplente del Comité Parlamentario del Partido Nacional.

En 1987, con el inicio de la apertura democrática, se integró a Renovación Nacional, partido en el que fue uno de sus fundadores.

Falleció el 30 de agosto de 2004 en Santiago, a los 95 años de edad. Poco después, fue objeto de un homenaje póstumo en el Senado.

Moraza Ruiz de Garibay, Mateo Benigno de
Personne · 1817/09/21 - 1878/01/17

Mateo Benigno de Moraza y Ruiz de Garibay (Vitoria, 21 de septiembre de 1817-Vitoria, 17 de enero de 1878) fue un jurista y político español, diputado a Cortes por Álava, así como rector de la Universidad Literaria de Vitoria, secretario del ayuntamiento de la capital alavesa y consejero de la Diputación de Álava. Fue un acérrimo defensor de los fueros vascos, cuyas virtudes alabó en las Cortes en encendidas alocuciones. Fue, asimismo, correspondiente de la Real Academia de la Historia y miembro del Real Ateneo Científico, Literario y Artístico de Vitoria y de la Asociación Euskara de Navarra.

Biografía:
Infancia y estudios:
Moraza nació en Vitoria el 21 de septiembre de 1817, en la calle de la Cuchillería, en la casa que en la actualidad se corresponde con el número 4. Era hijo de los vitorianos Juan Agustín Moraza Lafuente y Sinforosa Ruiz de Garibay y Moñino. Bajo la tutela del sacerdote Izaga, obtuvo las primeras nociones de latín. Más tarde, en el convento de Santo Domingo de su ciudad natal, estudió Latín y Humanidades. En la biografía que Fermín Herrán escribe de él, sostiene que se distinguía «entre todos los que a aquellas lecciones asistían por la facilidad de su memoria, por la rectitud de su criterio y la profundidad de sus juicios, que asombraban a sus maestros y a cuantos tenían ocasión de tratarle».
Prosiguió con sus estudios en la Universidad del Espíritu Santo de Oñate, y se graduó de Bachiller en Filosofía en agosto de 1832. Se decidió por estudiar Jurisprudencia, para lo que se trasladó a Valladolid. En julio de 1836, recibió el grado de Bachiller en Leyes de la Universidad de Valladolid. A su regreso a Vitoria, el ayuntamiento de la capital alavesa le nombró catedrático interino de Lógica de la Universidad Literaria de Vitoria. También enseñó Matemáticas, Derecho Romano, Filosofía Moral y Literatura. Más tarde, y ya concluidos sus estudios de Derecho, se examinó ante la Audiencia Territorial de Burgos y aprobó el 18 de agosto de 1840, por lo que se le declaró apto para ejercer la abogacía en cualquier rincón de España.

Abogacía, ayuntamiento y diputación:
Poco después de superar el examen, el 14 de septiembre de 1840, se incorporó al Colegio de Abogados de Vitoria. Ocupó en esa institución variados cargos, incluidos los de diputado de la junta directiva, vocal, tesorero y decano, que sería durante años, hasta 1859. También ocupó algunos puestos en el Cuerpo de Artilleros, en el de Ingenieros y en la Intendencia Militar. Regentó, asimismo, un bufete de abogados. En esa época, el 10 de diciembre de 1843, se casó con Josefa Fernández de Leceta, con la que tendría apenas una hija —que además murió siendo bebé—, pues falleció joven.

En esa época, dio sus primeros pasos en el mundo del periodismo, con algunos escritos para El Lirio, periódico dirigido entre 1845 y 1846 por Ramón Ortiz de Zárate. Con este, escribió también una Sindicación de los ataques a los fueros de las Provincias Vascongadas que apareció publicada en el periódico La Nación. También publicó en las páginas de El Porvenir Alavés algún artículo.

El Ayuntamiento de Vitoria lo nombró secretario, cargo que desempeñaría durante más de tres lustros. Entre otras tareas, el consistorio le puso al frente de una comisión que tenía como objetivo interceder para que el ferrocarril internacional que iba a llegar hasta Madrid pasase por Vitoria. También trabajó para que la ciudad fuese elegida sede episcopal, algo que se materializaría con el concordato entre el Estado español y la Santa Sede de 1851.

En 1848, concretamente el 21 de mayo, había sido además nombrado consultor de la provincia de Álava. Aunque dimitió de su cargo el 19 de septiembre de 1854 por cuestiones personales, fue repuesto en él apenas un año después, el 6 de diciembre de 1855. En esa época, pues, simultaneó sus funciones como secretario de la capital y consultor de la provincia. En 1859, dimitió del primero, y quedó solamente al servicio de la diputación. Fallecido Blas Domingo López el 23 de diciembre de 1861, Moraza fue nombrado primer consultor de la provincia el 6 de diciembre de 1862. Durante esos años, fue también designado en varias ocasiones consejero. En torno al año 1873, estuvo preso durante un breve periodo de tiempo, acusado de conspirador.

En 1869, el ayuntamiento fundó la Universidad Literaria libre de Vitoria y designó a Moraza rector interino. En su discurso de aceptación, trazó un recorrido por las ciencias, las letras y el derecho. Volvería a esta temática un lustro más tarde, en abril de 1874, cuando, con motivo de la celebración por parte de la Academia Cervántica Española del aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes, escribió otro discurso titulado Cervantes moralista y filósofo cristiano, dedicado a Fermín Herrán.

Diputado a Cortes y defensa de los fueros:
Fue elegido diputado a Cortes en las elecciones de 1867 y volvió a ser elegido diputado en las generales de 1876. Ardiente defensor de los fueros vascongados, y aunque estaba ya enfermo, pronunció famosos discursos en su defensa ante las Cortes, especialmente los del 13 y 19 de junio de 1876. En ellos, según recoge Herrán, «habla del origen de los fueros, los compara con las libertades inglesas, sostiene su antigüedad y la independencia del país por la lengua, por la raza, por las costumbres, citando autoridades nacionales y auténticas». Arguyó, asimismo, que los fueros eran «progresivos», no reaccionarios. Concluyó su alocución del día 13 con las siguientes palabras:

"Los vascongados aman con idolatría sus fueros; para los vascongados sus fueron son la vida, el aire, su modo de ser, su pasado, su presente, el motivo de todo su orgullo, el motivo de todo su interés en la tierra. La mayor satisfacción que podéis darles es conservárselo, para que los puedan transmitir ilesos a las generaciones venideras. Este es el ruego que os dirigimos: a la sombra de los fueros hemos nacido y a la sombra de los fueros quisiéramos morir."

En cualquier caso, la ley de 21 de julio de 1876 acabaría por abolir los fueros. Renunció como diputado en noviembre de ese mismo año, pero volvió a ser elegido en la elección que se celebró para cubrir la vacante que dejaba. Aunque intentó derogar la ley del 21 de julio, fracasó, y volvió a renunciar a su cargo. Falleció poco después, el 17 de enero de 1878, en el portal número 10 de la calle del Prado de su ciudad natal. Una calle, cercana a la casa en la que nació, lleva su nombre desde 1887. También tiene dedicada una estatua en esa ciudad, así como una calle de San Sebastián y una plaza en Bilbao.

«La vida de Moraza es una epopeya tristísima, pero llena de enseñanzas. Nació y estudió para los fueros, y murió con ellos, como si su espíritu no pudiera soportar la desaparición de aquello a que vivió consagrado» —Fermín Herrán

Álvarez Enparantza, José Luis
Personne · 1929/09/27 - 2012/01/14

Escritor en euskera, lingüista y político. Nació el 27 de septiembre de 1929 en el barrio del Antiguo de San Sebastián (Gipuzkoa) y falleció en la capital guipuzcoana el 14 de enero de 2012.

Hacia 1954 empezó a usar el sobrenombre con el que es más conocido, Txillardegi, y que es el nombre de un lugar próximo a su casa natal. Sus padres conocían el euskera, pero no lo hablaban, de manera que tuvo que aprenderlo por su cuenta más tarde. En 1948 empezó a estudiarlo en serio.

Siendo estudiante de Ingeniería en Bilbao fue encarcelado por primera vez, por su militancia dentro del movimiento patriótico vasco. Decepcionado por lo que consideraba postura resignada del Partido Nacionalista Vasco, fue uno de los fundadores del grupo revolucionario de estudiantes Ekin y más tarde de Euskadi Ta Askatasuna (ETA), en 1959. En 1961 marchó al exilio, huyendo de la policía. Posteriormente trabajó en París y Bruselas, principalmente como profesor. En su época de militancia en ETA defendió la necesidad de un frente abertzale o patriótico, y se mostró contrario al marxismo-leninismo.

En 1967 dejó la organización armada. Tras 16 años lejos de casa, volvió del exilio en 1977 y fundó el partido político ESB, junto con Iñaki Aldekoa. Además, fue uno de los impulsores de Herri Batasuna, fundado en 1978, del cual sería senador durante dos legislaturas. También nada más volver del exilio fue uno de los fundadores del movimiento Euskal Herrian Euskaraz. En 1980 fue expulsado de ESB, tras una polémica sobre el papel del euskera en esa formación política. En la década de los 90 tomó parte en creación de Aralar, en la cual militó hasta mayo del 2007. En 2008 apareció junto a miembros del grupo EAE-ANV.

En la década de los 80, y tras unos años de profesor en el campus de San Sebastián de la Universidad de Deusto, comenzó a dar clases como profesor titular en la Universidad del País Vasco. A finales de la década de 1990 fue nombrado por la UPV profesor emérito.

En lo que se refiere a su faceta de literato, hay que recordar que su aportación fue fundamental en la renovación de la narrativa vasca, pese a que ha declarado que para él siempre fue una actividad "marginal". Sus primeras novelas rompieron con la narrativa tradicional imperante hasta el momento. Resumiendo aquí el estudio que ha realizado Mari Jose Olaziregi (Historia de la literatura vasca, Edit. UNED, 2000), se puede decir que es un escritor al que siempre le ha preocupado el compromiso del intelectual con los avatares históricos de su tiempo. Su primera novela, Leturiaren egunkari ezkutua (Edit. Euskaltzaindia, 1957), marca el inicio de una trayectoria influida por el existencialismo. La novela narra la relación amorosa entre Leturia y una mujer llamada Miren, la cual, al igual que todas las relaciones personales presentes en la novela, está destinada al fracaso. Finalmente, Miren enferma y muere, y Leturia se suicida. El tema principal de la narración es la angustia que produce el tener que elegir. Leturia va plasmando en su diario los temas cruciales del existencialismo: la soledad, el fracaso, la muerte y la existencia de Dios; es una existencia que Leturia no niega. Así, según Karlos Otegi (Pertsonaia euskal nobelagintzan, Edit. Mensajero, 1976), Leturia es "el primer héroe problemático de la novela vasca". Escribió esta primera novela en la soledad de un cuartel, mientras hacía el servicio militar como alférez -dado que había acabado la carrera de Ingeniería- en El Ferrol (Galicia). Nunca una novela en euskera había ofrecido ese tipo de meditaciones filosóficas, y provocó muchas críticas negativas, por ejemplo por parte del escritor Nicolás Ormaetxea "Orixe". Más tarde, Txillardegi declaró que la literatura de entonces vivía una situación diglósica: "La literatura se relacionaba sólo con la religión y el caserío".

Volviendo al análisis de Olaziregi, cabe decir que la novela está planteada como un diario trascrito por un compilador, instancia intermedia entre el narrador Leturia y el lector. Ese compilador no duda en opinar. La novela es también novedosa porque combina escenarios reales (París) e irreales (Zerubide, Altzurain), con un tratamiento del tiempo centrado en el devenir de las estaciones del año.

La segunda novela del autor es Peru Leartzako (Edit. Itxaropena, 1960), "que supone un retroceso poético para el autor, debido a que la explicitación del plano ideológico es todavía mayor" que en la obra anterior, en detrimento del plano literario, según Olaziregi. Peru es el protagonista-narrador de la novela, y vive angustiado por el paso inexpugnable del tiempo. Agobiado por el trabajo, cuando lo deja tampoco es feliz, y acaba en un manicomio. Olaziregi coincide con el crítico Iñaki Aldekoa en que Txillardegi no acertó a crear un universo literario que se sostuviera por sí mismo.

Su tercera novela, Elsa Scheelen (Edit. Lur, 1969), tiene como novedad la utilización de un narrador omnisciente, opción que ya indica la factura tradicional del texto. El argumento gira en torno a la trayectoria sentimental de Elsa, una mujer joven que, abandonada por su compañero Luc, trata de superar su terrible soledad mediante una relación con el sacerdote Pierre Maunier. La novela es un reflejo de la época en que discurre: se habla de marxismo, de Luther King, de la guerra del Vietnam, y sobre todo de la secularización, plasmada en las dudas de Maunier tras conocer a Elsa. También aquí la problemática existencial volvía a tener excesivo peso, según Olaziregi.

Tras un paréntesis de diez años, Txillardegi publicó Haizeaz bestaldetik (Autoedición, 1979). En ella, volvió a tocar el tema de la primera novela, la búsqueda del absoluto por el hombre. La obra podría ser adscrita al género de novela lírica, con un fuerte simbolismo. El autor la ha definido como "una gran parida" y "la más profunda y simbolista" de sus novelas.

La siguiente novela fue Exkixu (Edit. Elkar, 1988), próxima al realismo socialista más ortodoxo. "La explicación ideológica de la novela (el argumento gira en torno a un protagonista que es miembro de ETA), así como su desarrollo formal (los personajes son caricaturas carentes de cualquier desarrollo narrativo) hacen naufragar cualquier objetivo literario", ha escrito Marijose Olaziregi.

Es el autor de la novela Putzu (Edit. Elkarlanean, 1999). Situada entre la segunda guerra carlista y finales del siglo XIX, tiene como protagonista a un joven de San Sebastián que, disconforme con las autoridades liberales que gobiernan la ciudad, decide marcharse para combatir junto con los carlistas. Luego recorrerá buena parte del País Vasco como redactor de la revista "El Cuartel Real", para, con el paso de los años, acabar distanciándose del carlismo y convertirse en un "pre-nacionalista". Cuando se presentó la obra, el historiador Iñaki Egaña, que acompañaba al autor, dijo que había muchos elementos autobiográficos en el personaje principal, y lo mismo señaló Iban Zaldua, autor de un estudio sobre la novela (Revista "Jakin", número 126, año 2001), en el que sostiene que Txillardegi ha volcado en el texto demasiados pormenores sobre la historia y geografía del país.

Su última novela fue Labartzari Agur (Edit. Elkar, 2005), que presentó en San Sebastián.

Este autor tiene también un libro de cuentos: Kosmodromo (Edit. Haranburu, 1984).

Txillardegi es también clave en la renovación del género del ensayo. En este apartado resumiremos el estudio realizado por Xabier Altzibar (Historia de la Literatura Vasca, Edit. UNED, 2000). Txillardegi primeramente publicó Huntaz eta hartaz (Edit. Goiztiri, 1965). Según Ibon Sarasola (Euskal literaturaren historia, 1971), renovó el ensayo en euskera "sacándolo de las páginas de las revistas y dotándolo de un lenguaje matizado y funcional, del que estaba necesitado". Toca temas existenciales, religioso-morales y político-ideológicos, y se puede ver su querencia por Teilhard de Chardin, Kierkegaard, Buda y Gandhi. De todas formas, siempre ha comentado que los dos pensadores que más le han influenciado han sido Jean Paul Sartre y Bertrand Russell. En Hizkuntza eta pentsakera (Edit. Mensajero, 1972), trata sobre las relaciones entre lengua, lógica y pensamiento o visión del mundo. Otros de sus libros son Euskal Herritik erdal herrietara (Autoedición, 1978), en el que recogió artículos publicados anteriormente, y Euskal kulturaren zapalketa (Edit. Elkar, 1984). También ha publicado un libro a caballo entre las memorias y el ensayo, titulado Euskal Herria helburu (Edit. Txalaparta, 1994). Txillardegi también escribió los ensayos Lingua Navarrorum (Edit. Orain, 1996) y Euskararen aldeko borrokan (Edit. Elkar, 2004).

En su faceta de lingüista, ya bastante antes del congreso de Arantzazu en 1968 se destacó por defender la necesidad de crear cuanto antes un idioma unificado. Desde 1957 es académico no de número de Euskaltzaindia-Academia de la Lengua Vasca, pero nunca ha ocupado un sillón de académico, según él por haber sido la "oveja negra" de la institución.

Se licenció en Lingüística en París y realizó el doctorado sobre el acento vasco en la Universidad de Barcelona, tras una estancia en la universidad MTT de California. Ha escrito Euskara batua zertan den (Revista Jakin, 1974), Oinarri bila (1977, con materiales diversos dirigido a los interesados en alfabetizarse), Euskal gramatika (Ediciones Vascas, 1978), Euskal Fonologia (Ediciones Vascas, 1980), Euskal Dialektologia (Autoedición, 1983) y Euskal azentuaz (Edit. Elkar, 1984). Ha realizado muchos trabajos en el campo de la sociolingüística, dando a conocer en el País Vasco las realidades de países con lenguas minorizadas. Ha creado un método matemático de análisis de la situación de la lengua, presentado en el libro Elebidun gizartearen azterketa matematikoa (Edit. UEU, 1984). La obra se publicó en castellano el año 2002: Hacia una socio-lingüística matemática (Edit. Euskal Soziolinguistika Institutua Sortzen).

Publicó dos libros sobre historia, una sobre su barrio natal de San Sebastián: Antigua 1900 (Edit. Kutxa, 1992), y la segunda, Santa Clara, gure uharte ezezaguna (Edit. Kutxa, 2004). Además, escribió una autobiografía: Gertakarien lekuko (Edit. Haranburu, 1985).

En 1996 el periodista Joxean Agirre publicó Hitza hitz. Txillardegirekin solasean (Edit. Elkar), un libro-entrevista largo con Txillardegi en el que se repasan todas sus facetas. En 1999, la revista Jakin le dedicó un número monográfico, con ocasión de sus 70 años, y en el 2000 la Udako Euskal Unibertsitatea publicó el libro-homenaje Txillardegi lagun giroan, con artículos de 32 personas, dado que ha estado muy vinculado a la UEU.

En el año 2001 dejó el cargo de director de la revista Bat de sociolingüística. Había ejercido esa función durante diez años.

En noviembre de 2004 es nombrado miembro de Honor de Euskaltzaindia.

En septiembre de 2005 Euskaltzaindia-Real Academia de la Lengua Vasca y la UPV-Euskal Herriko Unibertsitatea publicaron un libro de homenaje a Txillardegi con 30 colaboraciones.

Labayen Toledo, Antonio María
Personne · 1898/01/12 - 1994/10/12

Antonio Maria Labaien Toledo (Tolosa, Gipuzkoa, 1898ko urtarrilaren 12a - ib., 1994ko urriaren 12a) euskal idazlea eta politikaria izan zen. Euskarazko lehen antzerkilaria izan zelako da gehienbat ezagutua. Espainiako Bigarren Errepublikaren garaian Tolosako alkate izan zen.

Gaur egun bere jaioterriko kultur-etxeak bere omenez Antonio Maria Labaien Kultur Etxea izena darama.

Bizitza:
Antonio Maria Labaien 1898. urtean jaio zen Tolosan. Hiri honetako Eskolapioetan egin zituen ikasketak, eta, ondoren, Zaragozako Komertzio Eskola Nagusian bukatu zituen. Handik bueltan, familiako inprenta enpresan hasi zen lanean, eta, urte askoan, bertako nagusi izan zen.

Politika:
Euskal abertzalea zen eta 1931n Tolosako zinegotzi hautatu zuten, EAJ-PNV bere alderdiaren izenean. Bi urte ondoren, hiri horretako alkate izatera iritsi zen, eta horregatik muga zeharkatu behar izan zuen aterpe bila, Sara herrian babesa hartuz, Gerra Zibileko pertsekuzioa zela eta. Zortzi urteren ondoren itzuli zen bere herrira. Lehenago, 1937 urtean, bere alderdiko ordezkari izan zen Londresko Naciones y Estados delako kongresuan. Euskaltzaindiko partaide ere izan zen.

Musika eta mendizaletasuna:
Antzerkiaz gainera, Antonio Labaien musikan ere ezaguna egin da. Frantzian biolina ikasi zuen, eta instrumentu honi buruzko hainbait liburu idatzi zituen. Ezagunena 1979 urtean argitaratutako Pequeña Historia del Violín en Tolosa da, hain zuzen.

Mendian ibiltzea ere atsegin zuen, nahiz Tolosan edo Frantzian. Uzturre mendira edo Sarako Lizune basora mahiz joaten zen, eta baita Aralarrera, bera baita han dagoen babes-etxearen egileetako bat. Bere naturarako maitasuna zela eta, Pyrenaica mendi-aldizkarian hainbat artikulu idatzi zituen.

Bi seme izan zituen, Carmen Sansinenearekin: Ramon Labaien (1928-2013), Donostiako alkatea eta politikari famatua, eta Matxin Labaien (1931) margolaria eta idazlea.

Lanak:
Antzerkia da, ordea, Antonio Labaien-en artea. Esan daiteke bera izan zela euskarazko genero honen aita, eta bere bizitzan zehar hainbat lan idatzi zituen.

Saiakera:

  • Euskal antzertia'aren edestirako apur batzuek (1933, López Mendizabal)
  • Teatrogintza eta Yakintza (1973, Itxaropena)
    Antzerkia:
  • Ostegun-Gizena (1930, Navarro, del Teso y Cía.)
  • Euskal-Eguna. Iru ekitalditan antzerkia (1931, López Mendizabal)
  • Mateo Txistu (1932, López Mendizabal)
  • Iparragirre (1933, López Mendizabal)
  • Gizon Bizarpeituti eta Emazte Bizartsuti (1935, López Mendizabal)
  • Muga. Irri-antzerkia ekitaldi bitan (1954, Eusko Yakintza)
  • Lurrikara (1955, Euzko Gogoa) "Ibargi" izengoitiaz.
  • Petrikillo (1956, Egan)
  • Jokua ez da errenta. Komeria iru ekitalditan (1960, Itxaropena)
  • Malentxo alargun. Komeria iru ekitalditan (1962, Auspoa)
  • Domenjon de Andía, Gipuzkoako erregia. Kondaira-dramakizuna. Iru ekitaldi (Lau gerta leku ta azken zati batean) (1965, Itxaropena)
  • California... Ku-Ku!. Drama iru ekitalditan (1969, Itxaropena)
  • Teatro osoa euskeraz. I (1977, La Gran Enciclopedia Vasca)
  • Teatro osoa euskeraz. II (1977, La Gran Enciclopedia Vasca)
  • Teatro osoa euskeraz. III (1977, La Gran Enciclopedia Vasca)
Moyano Samaniego, Claudio
Personne · 30-10-1809/7-3-1890

Considerado como ilustre zamorano por sus paisanos, durante su etapa como ministro logró aprobar en 1857 la "Ley de Instrucción Pública", más conocida como Ley Moyano, con la que consiguió reformar la enseñanza española y que es la ley educativa más longeva de la historia del país, en cuanto que, con sucesivos desarrollos reglamentarios, ordenó el sistema educativo, de una manera u otra, hasta 1970, cuando se promulga la Ley General de Educación. Desempeñó otros cargos políticos, por lo que también fue alcalde de Valladolid, diputado por Toro, diputado por Valladolid y senador por Madrid. También destaca su faceta académica, en cuanto que cursó estudios de derecho, latín y filosofía en las universidades de Salamanca y Valladolid, en la que fue catedrático de instituciones civiles y de economía política. Es especialmente recordado en su provincia de Zamora, al ser impulsor de algunas de sus infraestructuras básicas, como el ferrocarril o las carreteras.

Familia y formación

Estatua de Claudio Moyano en la cuesta homónima de Madrid.
Nació el 30 de octubre de 1809 a mitad de camino entre Fuentelapeña y La Bóveda de Toro, en los alrededores del paraje conocido como «La Manga», en cuanto que su familia pudo desplazarse de su residencia ante la invasión francesa. Otros, sin embargo, cuentan que el parto tuvo lugar en medio del campo cuando el carruaje en el que regresaba su madre, tras una visita familiar, tuvo que frenar ante la presencia de una patrulla de franceses que merodeaban por la zona. En cualquier caso, su nacimiento en una zona apartada entre las mencionadas localidades zamoranas, dio lugar a una vieja disputa en la que ambas poblaciones se consideran como lugar de alumbramiento de Claudio Moyano, uno de los personajes zamoranos más importantes e influyentes de la España del siglo XIX. En cualquier caso, fue bautizado en Fuentelapeña, donde la familia Moyano-Samaniego disponía de una casa-palacio, que estaba situada en la calle que actualmente lleva su nombre, aunque no se conservan restos de la citada hacienda. Es en esta misma localidad en la que descansan sus restos personales pues, aunque falleció en Madrid, de inmediato fue trasladado a su pueblo de origen, tal y como fue su deseo.

Estudió Derecho, Latín y Filosofía en las universidades de Salamanca y Valladolid. Se doctoró a los 23 años y ejerció dos años la abogacía. Luego fue catedrático de instituciones civiles y de economía política.

En 1843 fue rector de la Universidad de Valladolid y en 1850 de la Universidad Central.

Actividad política
En 1841 fue elegido alcalde de Valladolid y en 1843 rector de su universidad y diputado a Cortes. En 1844 fue elegido diputado por Zamora y, en 1846, por Toro.[8]

En 1853 entró en el gobierno ocupando la cartera del Ministerio de Fomento. Durante el Bienio Progresista se opuso en las Cortes a la desamortización municipal decretada por Pascual Madoz en 1855. En este periodo impulsó la reforma del sistema educativo español a través de la ley por la que es más conocido, la Ley Moyano.

Impulsó la rápida aprobación de los expedientes de ferrocarriles. Volvió al gobierno en 1864. Tras el paréntesis del sexenio revolucionario, volvió a las Cortes de la Restauración como diputado por Toro. Fue nombrado senador por Madrid en 1881 y ocupó dicho cargo con carácter vitalicio desde 1886.

Instituto de enseñanza secundaria "Claudio Moyano" de Zamora.

Homenaje
En Madrid se le rindió homenaje asignándole el nombre de una calle: la cuesta de Moyano. Con posterioridad el alcalde Enrique Tierno Galván puso en el lado inferior de la cuesta (cercano a la plaza del Emperador Carlos V) una estatua diseñada por Agustín Querol en cuyo basamento puede leerse:

Este monumento se erigió en este lugar en 1899 fue posteriormente trasladado, restituyéndolo el Ayuntamiento de Madrid a su primitivo emplazamiento con ocasión de conmemorarse el CXXV aniversario de la promulgación de la ley de instrucción pública de 22 de julio de 1857 que tuvo en el insigne catedrático y político D. Claudio Moyano Samaniego su primer inspirador y su más preclaro impulsor y artífice. 28 de marzo de 1982 siendo alcalde de la Villa D. Enrique Tierno Galván.
En homenaje a él, en Zamora lleva su nombre el IES Claudio Moyano, y en Madrid el CEIP Claudio Moyano. También en Valladolid y en Medina del Campo existen en homenaje a él sendas calles de Claudio Moyano.

Sagarmínaga Epalza, Fidel de
Personne · 27-9-1830/20-3-1894

Nacido en la ciudad vizcaína de Bilbao el 27 de septiembre de 1830, sus padres fueron Pedro Sagarmínaga Gandásegui y Martina Epalza Lecanda, de Bilbao ambos. Fidel Sagarmínaga casó con María Ángeles Padilla Montoto, y tuvieron un hijo, Pablo, que falleció antes que su padre.

Fue nombrado Oficial segundo del Consejo Provincial de Vizcaya (Real Orden de 26-1-1848) durante los gobiernos moderados de Ramón María Narváez, cesando en 1850 (8-7-1850). Destacó como miembro de la Sociedad Bilbaína, de la cual fue su secretario en 1856 y en Madrid tomó parte activa en el Ateneo. Volvió luego a la administración como gobernador civil de Cuenca con el gobierno de Francisco Armero, entre 14-11-1857 y 26-1-1858. José Posada Herrera, ministro de Gobernación del gabinete de la Unión Liberal presidido por Leopoldo O’Donnell, le recuperó como oficial de segunda de la secretaría de Gobernación (9-7-1858). En este cargo, que desempeñó durante cuatro años y medio, conoció a Antonio Cánovas del Castillo, subsecretario del Ministerio. Fue ascendido a oficial de primera en 1863 y se mantuvo como tal hasta que cesó, a petición propia, alegando motivos de salud, el 27-9-1864. Durante este tiempo, Fidel de Sagarmínaga obtuvo escaño de diputado a Cortes en las elecciones de 1858, por el distrito castellonense de Vinaroz —con la Unión Liberal— y 1879, por el distrito vizcaíno de Durango como candidato fuerista. En su labor parlamentaria, por lo que compete a su relación con Vizcaya, estuvo encargado de solucionar la cuestión del Ensanche de Bilbao.

Fue concejal del Ayuntamiento liberal presidido por Eduardo Victoria de Lecea, designado por la Junta revolucionaria de Bilbao en octubre de 1868. El 1 de febrero de 1872 fue alcalde de su localidad natal en 1872,[8][a] adscrito al liberalismo monárquico, puesto del que dimitirá algunos meses después, el 29 de mayo de 1872, tras el Convenio de Amorebieta con los carlistas insurrectos (24-5-1872) además, de diputado general de Vizcaya entre 1876 y 1877, el último antes de la supresión de las instituciones forales, y cronista honorario del Señorío.

Considerado un fuerista liberal, evolucionó al fuerismo intransigente. Fue fundador de la Sociedad Euskal-Erria e individuo correspondiente de la Real Academia de la Historia. En Madrid dirigió en 1856 el periódico El Criterio y en 1879, modificado el régimen foral en las provincias vascongadas, fundó La Unión Vasco-Navarra. Fue autor de obras como La escuela Liberal y sus impugnadores, publicada en Londres (1852) bajo el pseudónimo de “Publícola”; Reflexiones sobre el sentido político de los Fueros de Vizcaya, Bilbao, (1871); Dos palabras sobre el carlismo vascongado (1874); Memorias históricas de Vizcaya (1880); o El Gobierno y Régimen foral del Señorío de Vizcaya desde ... Felipe Segundo hasta la mayor edad de Isabel Segunda (1892); entre otras. Falleció en Bilbao el 20 de marzo de 1894.